jueves, 18 de marzo de 2010

¿ES QUE LA MAYORIA TIENE LA VERDAD?


Cuando Adán y Eva salieron de la ignorancia, es decir, del Paraíso y emprendieron su camino de aprendizaje, nunca sospecharon que ese mundo al que fueron desterrados era más que todo apariencia, y que tenían que agudizar sus sentidos para descubrir las cosas trascendentales, y hasta secretos simples de convivencia. 

Pero, la verdad se convirtió en una entelequia,  todas  las personas  más o menos reflexivas podrán creer que la búsqueda de la verdad es un asunto muy profundo, por eso prefiero fijarme más bien en la forma cómo los humanos hemos percibido eso que llamamos verdad; por simple que parezca, la manera más inmediata de definir la verdad es con lo que la mayoría podría estar de acuerdo, si hay un consenso sobre algo, eso se convierte en verdadero y hasta legítimo.

Sin embargo, ese es un punto de vista cuestionable, creo que la verdad está oculta y sólo algunos privilegiados la pueden ver,  sentir, oler, escuchar, degustar, intuir, y en este sentido creo que las verdades más trascendentales son captadas más bien por muy pocas personas,  hasta podríamos ampliar  el concepto y llegar a  decir  que algunas minorías poseen una verdad importante.

En nuestro mundo limitado por las percepciones de los sentidos, y en esto me refiero sólo al mundo occidental, hemos creado una concepción de los hechos a partir de lo que aprendemos de nuestra cultura y a través de lo que experimentamos a través de nuestros sentidos y nuestras reflexiones. Por eso somos reflejo o una muestra del país donde crecimos, y simplemente lo que nos ha pasado es que ese ha sido el lugar de donde hemos asimilado sus verdades.  

Poseemos una maleta de creencias, que cada día seguimos llenando con nuevas concepciones, eso sí, por comodidad en las primeras de cambio, escogemos las que son compatibles con las que llevamos en el saco, porque reestructurar la maleta cuesta y duele.

Creo que el acceso a la verdad no está en tener más estudio, más oportunidades, más de todo, aunque todo eso ayuda, creo que la capacidad de captar la verdad está en el alma, que ya viene con una sapiencia adquirida de otras vivencias, y que se despiertan con las experiencias mundanas, y que éstas a su vez van creando en el alma nuevos aprendizajes. 

Concibo el alma al nacer como un alumno que ingresa a su primer día de clase sin saber nada, aprende lo que le enseñan con placer o con dolor y de allí extrae sus conclusiones, recordando tal vez sus conocimientos adquiridos en otras oportunidades de vida.

Y como en la escuela, creo que en la vida también hay mucha deserción, cuando se baja la guardia, cuando se deja de reflexionar, cuando se deja de meter nuevas ideas a la maleta, cuando se deja de amar y de soñar, cuando aunque se respire, se abandona la existencia. 

De allí que hay que tener cuidado con las cantidades, que sólo son buenas cuando traen consigo calidad, como cuando se forma una masa crítica para algo positivo, cuando se hacen equipos para causas nobles. 

miércoles, 17 de marzo de 2010

VIOLENCIA EN LAS ESCUELAS

Por fin, la violencia estudiantil, está siendo objeto de atención por los especialistas, al parecer se ha incrementado ese fenómeno, resultando una serie de víctimas de acoso por parte de sus compañeros de clase. 

La psicóloga Claudia Finamore expresa:
" Con la excusa de que se trata de juegos sin consecuencias, los jóvenes cometen actos violentos, que pueden llegar a ser delictivos. No se trata de simples bromas entre adolescentes, y en muchos casos los padres no sólo los eximen de responsabilidades, sino que los animan a repetirlos con su silencio u omisión. Los factores que desencadenan la violencia son varios y complejos(...). Pero es innegable que una buena parte del problema se origina dentro de casa. Lo mejor y lo peor de la naturaleza humana coexisten dentro de cada uno de nosotros, los sentimientos más primarios (odio y envidia) conviven con los más elevados, como la solidaridad y la compasión. Lo que determina qué camino tomará cada uno es la existencia de canales adecuados para darle curso. Cabe a la familia y a la escuela ayudar al niño a transformar los impulsos en comportamientos aceptables (...). El problema con la enseñanaza de valores morales es que nuestra creencia en esos valores se da en términos abstractos, pero la transmisión de aquellos se produce en gestos cotidianos. Y en muchos casos nuestros actos desmienten nuestra palabra."

Aunque Finamore se refiere a los adolescentes,  este fenómeno comienza en los primeros años de estudio, en mi infancia ingresé a primer grado a un colegio de monjas, las cuales me trataron muy bien y tuve compañeritas muy bien comportadas, cursé primero y segundo grado, pero un día mi padre fue a cancelar la mensualidad y la madre superiora lo atendía cuando de pronto llegó un oficial a hacer lo mismo, y la monja dejó a mi papá entendiendo para atender al recién llegado. 

Mi padre salió decidido a cambiarme de colegio, realmente no entendí las razones por las cuales fui a parar a la escuela del barrio donde vivíamos, lo cual constituyó un impacto muy grande para mí. Era una escuela bulliciosa, desordenada, mis compañeros de estudio tenían por lo menos 5 o más años que yo, era mixto y algunos de los varones ya estaban  bien entrados en la adolescencia, y cargados de agresividad.

Las atenciones que mi madre me brindaba, en pulcritud, orden y respeto eran interpretadas por mis compañeros como una debilidad mía, era una hijita consentida de mami, me dí cuenta de ello por la actitud de ellos hacia mí, sus juegos violentos con mis útiles, en  medio de una violencia generalizada, recuerdo que cerca de la escuela crecía una mata de pica pica, y los vándalos tiraban esas terribles ramas a todo el que salía del recinto, y no había nadie que pudiera controlarlos. 

Fueron tiempos de mucha angustia, para peores males, esto no se quedó aquí, yo tenía una acosadora personal, una muchacha caballona, yo tenía 7 años y era pequeña, y ella tendría 12 o 13, era tal la diferencia, que yo apenas le llegaba  a su estatura sólo y si ella estaba sentada. 
Esta desagradable compañía se dedicó a atacarme a diario, y siempre llegaba a casa afectada por sus agresiones,  mi madre se cansó de ir a hablar con la maestra y la directora, pero fue inútil. 
Un día me clavó un lápiz en la mano y al llegar a casa, mi madre me regañó y me dijo que la próxima vez que llegara con otra herida, era ella quien me iba a castigar. 

El mundo se me vino abajo, sin embargo, me explicó lo que debía hacer ¡y lo hice!, al sonar el timbre del receso, quité el pupitre que ella tenía detrás, coloqué mi pie en la pata de su pupitre la tomé por el cabello y la halé fuerte, ella cayó de espaldas y allí le dije: "es para que no te vuelvas a meter conmigo", ¡Santo Remedio!, tuvimos que aplicar la ley de nuestras manos, lo sorprendente es que nadie se enteró, era tal el caos de esa escuela.  
 
Estuve tan desajustada ese año, que lo reprobé, y mi padre me ajustó cuentas con una correa; ¿eran o no eran tiempos  violentos?
Afortunadamente, la escuela fue transformada a través de una nueva planta de maestras y un nuevo local y desde allí mi vida cambió, tuve un buen camino en mis estudios.              

domingo, 14 de marzo de 2010

LAS REGLAS DE LA VIDA

Desde que recuerdo, he tenido presente la diferencia entre la mentira y la verdad, pero cuando me hice adulta, me dí cuenta que la cosa no es tan fácil, que hay verdades que hieren y que no es necesario ese dolor, de allí que se hayan inventado lo que llaman mentiras piadosas, o también omisiones piadosas. 

Un día tuve a mi alcance una información que le daría un gran dolor a mi hija y no lo dije, yo también estaba impactada, pero de nada sirvió,  se enteró y me reclamó con razón que no le hubiera dicho nada. Este mal manejo de las informaciones que nos afectan emocionalmente, es resultado de una manera inadecuada de resolver los asuntos íntimos, y es que venimos de una sociedad muy guardadora de secretos y no tenemos hecho el hábito de ser  honestos.  

Ante la disyuntiva que plantea la verdad y la mentira, prefiero optar entre la honestidad o la deshonestidad, y aunque parece más complejo, se puede ser honesto sin tener que decir una verdad que no le ha llegado la hora de ser informada. La honestidad nos salva más que decir la verdad, porque hay verdades inútiles, atemporales, hay verdades hirientes y verdades relativas.

En una ocasión oí decir a Carlos Fraga, reconocido comunicador social venezolano, que una información debía tener tres condiciones para ser  revelada: 1- que sea cierta, verdadera, 2- que sea útil y 3- que sea dicha con amor.

Descubrí en estas tres condiciones, la clave de la honestidad, porque en el fondo de ella está el respeto por el otro. 

Muchas películas han hecho tema en la verdad y la mentira, en lo correcto y lo incorrecto, y hay que ser honesto y reconocer que lo más cierto que hay, es que el mundo se presenta muy complejo y que una verdad puede ser tan falsa como una gran mentira, porque depende de muchas circunstancias.

Ayer vi la película "Antes y Después" con Meryl Streep,  en la cual la muerte accidental de una joven crea una confusión  por miedo, y los personajes se debaten entre la mentira y la verdad, dejando a los espectadores sin saber quién tiene la razón, lo cual a veces es intrascendente.

En "Las Reglas de la Vida" con Michael Caine, el asunto refiere a unas absurdas reglas de un viejo campamento de obreros o de esclavos, mientras la vida requiere de intervenciones inmediatas para mujeres embarazadas presas de la injusticia, como el caso de una joven que había concebido un hijo de su abusador padre.  

sábado, 13 de marzo de 2010

KINESTESIA, CINESTESIA O SINESTESIA


Conversando con mi hija, sobre el asunto de los colores que veo en las palabras, números y otros sonidos, me informó que esa era una condición que experimentaban algunas personas, que consistía en percibir dos sensaciones cuando se recibe la estimulación de un sólo sentido, como en mi caso, que logro sin ninguna dificultad ver en las palabras, los números y otros sonidos, un color específico, para cada uno, y se llama kinestesia, cinestesia o sinestesia.

Esa condición ha hecho que disfrute mucho de las sensaciones sonoras porque siempre van acompañadas de imágenes visuales. Cuando niña se me ocurrió comentarlo y tuve que explicar lo inexplicable, luego no dije nada, y seguí disfrutando esa vivencia de sensaciones duales.

Me tomé sólo unos minutos de consulta en Internet, y a pesar de que ya sabía de la kinestesia, la cual entendía  como una forma de percepción del movimiento, visto como las conexiones  de los músculos con los centros nerviosos, no lo había relacionado con mi condición visual-auditiva. Leyendo sobre el tema he descubierto que mi sentido del oído además de tenerlo asociado a la visión, también lo tengo asociado al tacto.

  Les cito:
"Cuando Crane era niña encontraba miradas incrédulas cuando decía que las letras y los números le hacían ver colores...No habló más de esas sensaciones hasta que un profesor de psicología cambió  radicalmente su mundo. El profesor comentó que el Dr. Grosenbacher estaba buscando sujetos experimentales para estudiar la sinestesia, ¿y qué es la sinestesia?, a lo que el profesor contestó: personas que piensan que el 5 es amarillo, de inmediato Crane repuso: no es amarillo, es verde,  y de inmediato tuvo un lugar en la investigación.
La sinestesia es una facultad que poseen algunas personas, que consiste en experimentar sensaciones de una modalidad sensorial a partir de la estimulación de otra distinta. Un sinestésico puede oir los colores, ver los sonidos o saborear las texturas de una palabra. Esto pone de manifiesto que la realidad no es igual para todos. Suele darse con mayor frecuencia en las mujeres y se asocia normalmente con una memoria extarordinaria, además, curiosamente, se ve acentuada en períodos depresivos."
Tomado de: www.ovejaselectricas.es

Entonces habemos muchas Crane en el mundo. Me cansé de explicar lo que no entendían otras personas, y me dediqué a disfrutar del colorido que me da una conversación y las sensaciones maravillosas que me proporciona un concierto. 

Lo interesante de esto, es que no hay una tabla de colores para las palabras, hay una tabla de colores para cada persona. Yo veo el 1 negro, el 2 rosado, el 3 azul, el 4 negro, el 5 amarillo, el 6 aguamarina, el 7 verde, el 8 rojo, el 9 lila, el 0 blanco. 

Sin embargo, esta maravillosa manera de vincular sensaciones, se  convierte en una doble percepción cuando nos sentimos tristes, dice la cita que se acentúa en la depresión, por supuesto, el estado luminoso se convierte en una doble o triple oscuridad.

viernes, 12 de marzo de 2010

EL COLOR DE LAS PALABRAS


Pensando en las vocales, recuerdo que cuando era niña, me deleitaba con detectar el color de las palabras, era muy sencillo y visual para mí, incluso creía que a todas las personas les pasaba igual, y un día se me ocurrió conversar sobre el asunto y ¡vaya que tuve que dar explicaciones!

Resulta que yo veía mi nombre a color, Eva es de color azul marino, porque para mí la E es azul oscuro y la A es negra. Mi hermana se llama Ligia y veo su nombre amarillo, porque la I es del color del sol, e ilumina mucho sobre la A que es negra.

Así mismo, el nombre de mi hermano Roger, es rojo, porque la O es roja, y finalmente la U, que es rosa viejo o moradita.
 
Mi papá me preguntaba, pero ¿cómo es que ves las palabras de colores? pues yo no lograba explicarlo, pero era así. Después me dí cuenta que los colores predominaban en las vocales, las letras que le dan vida a las palabras, nuestras A, E, I, O, U., aunque logro ver algunas consonates a color también.

Afortunadamente, este ejercicio visual lo percibía especialmente con los nombres propios, y sólo bastaba con pensar en el nombre y de inmediato sobresalía el color predominante y listo,.

Me di cuenta también que no era un asunto racional o matemático, sino que el color salía solo, ni siquiera lo tenía que calcular, aunque descubrí que en algunos casos, algunos nombres tenían colores propios,  sin nada que ver con los colores de cada vocal, por ejemplo, María es de color blanco, Xiomara es violeta, Emilia es azul, Carmen es azul celeste,  Ramón es verde oscuro, y pare usted de contar.      

LAS CINCO VOCALES

 
Nunca me había paseado por la curiosidad de saber de dónde salen las letras, y fue en días pasados cuando un amigo, muy querido, me envió una versión personal de tal acontecimiento, el cual agradezco por haberme causado tanta hilaridad.
 
En esta ocasión quiero compartirlo con ustedes, me pareció muy interesante, dado el carácter sonoro del origen del mundo, puesto que en un principio era el verbo y el verbo era Dios.

Su nombre es Farah Habib, quien amablemente me remitió su historia:
   
 Las 5 vocales que todos usamos a diario en nuestro lenguaje oral y escrito existen desde que Adán y Eva vivían en el Paraíso, os puedo afirmar que en esa época fue cuando nacieron nuestras 5 vocales A, E, I, O, U, en la siguiente circunstancia.

Cuando Eva le dió a comer la manzana a Adán, miles de chispitas se arremolinaron en el cuerpo de Adán, a su mente llegaron miles de ideas que nunca antes había tenido, incluso un mar de sensaciones rodaba por su piel, lo cual le dio una semblanza contrastante con la escurrida figura que él tenía en sus tiempos de inocencia, ¡claro, había probado del fruto del conocimiento!.
 
Fue tal la tersura de su cuerpo, la aparición de sus bien formados músculos y hasta de sus insinuantes chocolaticos, nunca antes observados, que ante tal maravilla, Eva exclamó Ahhhh…Allí nació la letra A. 
 
Era tal el impacto visual que causó en Eva la nueva corporeidad de Adán, que trató de esquivar las sugerencias amorosas del recién nacido galán, ya que ella no sabía a qué atenerse con esta novedad en el frente, pero Adán ni corto ni perezoso insistió con una pregunta que ella disimuló no haber oído, a la cual respondió: ¿Ehhh?...Ahí fue cuando apareció la letra E.
 
Adán vuelve sobre el asunto y le repite la pregunta a Eva, y como la carne es débil y además ella había sido la causante de cortar la manzana y dársela, animosamente y llena de júbilo le dice...I

Eva quiso decir si, pero como estaban en el paraíso de las playas de Morrocoy, es decir, que estaban en Venezuela y  los venezolanos no pronuncian la S al hablar, de esa manera apareció la letra I.

Luego, cuando al fin Eva acepta las insinuaciones de Adán y conoce realmente las consecuencias de haber osado saber y conocer, en su mayor expresión de felicidad, repetía ¡Ohhh! Allí nació la letra O.

Finalmente, como después del retozo viene el cansancio, y como Eva aún guardaba ánimos de mujer creativa y Adán sólo deseaba descanzar, al verlo alicaído, Eva se burló de él, diciendo: ¡Uhhh! Naciendo de esa forma la letra U.
 
Gracias a Farah, por éste y por tantos cuentos humoristas que me ha contado y que me han producido buenas dosis de endorfinas, maravillosas sustancias de la alegría.

miércoles, 10 de marzo de 2010

¿MI TIA ES TAN VIEJA, ASI?


Teniendo el nombre Eva, es cotidiano sentir el Génesis en las entrañas, todo lo que suene bíblico nos pertenece, aunque no hayamos leído la biblia con la dedicación que han tenidos otros. No sé si esto les sucede a otras mujeres con este nombre, pero lo que ha sido a mí, el nombre Eva marcó una impronta notable durante toda mi vida.

Y esto no tiene nada que ver con el nombre Adán, he tenido conocidos con este nombre y no he tenido ninguna vinculación afectiva con ellos, ni siquiera una tendencia divertida hacia esa coincidencia, esos Adanes pasaron por mi vida sin dejar ninguna huella, ni yo en ellos.

He vivido muchas experiencias con respecto a mi nombre, la primera y nada grata, fue la de sentirme avergonzada por la desnudez y el pecado, cosa que ya les conté; lo cual pude superar gracias a una asertiva terapia psicológica. Otras veces, fue más bien divertido, los amigos o recién conocidos me cantaban: "Eva, yo me llamo Adán..." popular canción interpretada por Memo Morales que cantó con el gran Billo Frometa.  
No menos conocida fue la canción Eva María, de La Fórmula V, grupo español que se popularizó a finales de los años 60; desde ese momento la gente comenzó a decirme Eva María y me cantaban la canción, lo cual me agradaba mucho, qué linda imagen la de irse a la playa con un bikini de rayas, con la seguridad de sentirse segura sin sufrir por nadie. "...Sin la menor indulgencia Eva María se fue..."; seguramente que se fue a disfrutar de la playa a las 5 de la tarde, cuando es hermosa la vista del horizonte azul y dorado.

Ese nombre Eva María me acompañó por mucho tiempo, es sorprendente como la letra de una canción escrita más allá del charco, en Europa, y sin que su autor tuviera esa intención, pudiera ser tan impactante para una joven suramericana, que siempre tuvo un peso a causa de su nombre. Fue el primer atisbo de superación de mi pesar por tener un nombre tan pecaminoso. 

Pero la apreciación más divertida fue la de mi sobrina Sabina, cuando tenía 8 años y comenzó a conocer las bases de la religión católica y al enterarse que Eva era la madre de todos nosotros, y con la premura que ameritaba el caso, llegó corriendo a casa y le preguntó a su mamá: "¿Mi tía es tan vieja así?"

Vamos a recordar a la Fórmula V
http://www.youtube.com/watch#!v=OA_ZZpp6iok&feature=related