sábado, 27 de agosto de 2011

MANTRAS



GAYATRI


Cantar con el alma la liberación

  Om bhur bhuvaha svaha
Tat savitur varenyam
Bhargo devasya dhimahi
Dhiyo yonah prachodayat

BENEFICIOS DE ENTONAR EL GAYATRI MANTRA:

Agudiza la facultad de adquirir conocimiento.
Alivia las enfermedades.
Evita todas las miserias.
Colma todos los deseos.
Nos protege de todo peligro.
Proporciona el estado de plenitud.
Asegura un futuro brillante y auspicioso.
Te provee de inagotable fuerza para superar todos los obstáculos.
Libera de la rueda de nacimiento y muerte.
Limpia la mente.
Es la llave que abre la puerta de la conciencia cósmica.
Confiere sabiduría, prosperidad, pureza y liberación.
Remueve todo temor. Destruye el karma.

OM MANI PADME HUM

http://www.youtube.com/watch?v=eygz-RJ3bR4&feature=related

La joya está en el loto 

Cada sílaba de Om Mani Padme Hum nos permite cerrar la puerta a renacimientos en alguno de los seis ámbitos que componen la existencia cíclica:
-OM: Cierra la puerta de los renacimientos desde el mundo de los devas.
-MA: Cierra la puerta de los asuras.
-NI: Cierra la puerta de los humanos.
-PAD: Cierra la puerta de los animales.
-ME: Cierra la puerta de los espíritus hambrientos (pretas).
-HUM: Cierra la puerta del infierno.
Cada sílaba purifica de una forma:
-OM: Purifica el velo del cuerpo.
-MA: Purifica el velo del habla.
-NI: Purifica el velo de la mente.
-PAD: Purifica el velo de las emociones conflictivas.
-ME: Purifica el velo del condicionamiento latente.
-HUM: Purifica el velo que cubre el conocimiento.
Cada sílaba es por sí misma un mantra:
-OM: Por el cuerpo de los Budas.
-MA: Por la palabra de los Budas.
-NI: Por la mente de los Budas.
-PAD: Por las virtudes de los Budas.
-ME: Por los actos de los Budas.
-HUM: Por la suma de la gracia del cuerpo, el habla, la mente, la virtud y la actividad de los Budas.
Cada sílaba se corresponde con las seis Paramitas o Perfecciones transcendentales:
-OM: Generosidad.
-MA: Ética.
-NI: Paciencia.
-PAD: Diligencia.
-ME: Concentración.
-HUM: Sabiduría.
Cada sílaba se relaciona también con los seis Budas:
-OM: Ratnasambhava.
-MA: Amaoghasiddi.
-NI: Vajradhara.
-PAD: Vairocana.
-ME: Amitabha.
-HUM: Akshobya.
Cada sílaba del mantra purifica un defecto:
-OM: Orgullo.
-MA: Envidia / Deseo de ser entretenido.
-NI: Deseo pasional.
-PAD: Estupidez / Prejuicio.
-ME: Pobreza / Posesividad.
-HUM: Agresividad / Odio.
Finalmente, cada sílaba está relacionada con las seis sabidurías:
-OM: Sabiduría de la ecuanimidad.
-MA: Sabiduría de la actividad.
-NI: La sabiduría que surge de sí misma.
-PAD: La sabiduría del Dharma.
-ME: La sabiduría de la discriminación.
-HUM: La sabiduría semejante a un espejo.(Tomado de: http://budistas.blogspot.com/) 

OM NAMAH SHIVAYA
Dios está en mí

jueves, 18 de agosto de 2011

LA LIGA DE LA PANTALETA ESTÁ ESTIRADA

Cuando era niña, todas las pantaletas eran de algodón, tenían una liga que, a la larga se estiraba y las mamás de entonces sustituían la vieja liga ya exhausta por una liga nueva, y sentíamos que la estrenábamos otra vez.

Esta imagen se me antoja a propósito de la manera como se han estirado los conceptos, percepciones, valores y demás componentes de la moral de las sociedades occidentales, las cuales según mi criterio, requieren ser acomodadas.

La moral es el conjunto de ideas que regulan el comportamiento social, orientan sobre lo que cada cultura considera como bueno y malo; tiene componentes procedentes de la religión y aditivos extraídos del pensamiento laico, o civil, mezcla que ha causado no pocas tensiones. 

Desde finales de los sesenta, las sociedades occidentales han tenido que generar un nuevo tipo de tolerancia, incluso por el hecho de que la música, la moda en el vestir y los afeites de los jóvenes eran capaces de impresionar mucho a los adultos mayores.

Hemos visto que, habiendo sido la moral básicamente elaborada por la iglesia para controlar a sus feligreses, las sociedad civil fue aportando cuestionamientos que lograron incorporar elementos, incluso sustituir muchos de sus componentes.

La moral entonces, es un conjunto de valores que la sociedad transmite a sus integrantes y su incumplimiento tiene carácter punitivo; el qué dirán, la crítica social adversa no es un reto que nadie aspira, aunque como hay de todo en la viña del Señor, hay quienes les agrada llamar la atención al violar dictámenes morales.

Vemos entonces que la moral es impuesta desde afuera, es heterónoma, la imponen los adultos, los maestros, las autoridades y hasta las leyes, porque contemplan artículos que protegen la moral y las buenas costumbres, aunque básicamente se transmite a través de la familia, la escuela y los grupos de pertenencia, está inscrita en la informalidad.

Si le damos un repaso a la moral de nuestros padres, encontraremos mucha diferencia con la moral de nuestra generación, y muchísimo más con la de nuestros hijos. Esto nos dice que la sociedad cambia sus puntos de vista y genera nuevos códigos de comportamiento, pero también nos dice que las sociedades han experimentado cambios muy drásticos en los últimos cincuenta años.

Los años sesenta marcaron un hito, la liberación femenina, el amor libre, la pildora anticonceptiva, fueron percutores de cambios drásticos que mandaron el valor de la virginidad al baúl de los recuerdos, lo cual estremeció directamente a la familia. Estos cambios no contaban con el abrumador desarrollo tecnológico que pusieron a las sociedades en otros espacios de comunicación, para llegar hoy a tener una sociedad que desde mi punto de vista no posee la tecnología, sino que está peseída por ella.

Recuerdo la reflexión de Facundo: "... El conquistador por cuidar su conquista se transforma en esclavo de lo que conquistó"

Llama la atención que precisamente haya sido el sexo el centro de los cambios más notables, y sin embargo hoy, después de cincuenta años, las incertidumbres recubren las relaciones de pareja, y siguen siendo un misterio, y aunque la mujer, la mayor protagonista de los cambios, haya alcanzado satisfacciones personales en el ámbito profesional, en el ámbito emocional sigue sufriendo muchas insatisfacciones. Los hombres no se quedan atrás en este desamparo afectivo. 

El horror de las nietas ante las experiencias contadas por sus abuelas y madres, sobre sus matrimonios súper disfuncionales, en los cuales soportaban maridos alcohólicos, sufrían maltrato doméstico, tenían que soportar un matrimonio sólo por la seguridad económica en un hogar de apariencias, en un escenario tecnológico cada día más estimulante nos ha llevado a concebir una moral bastante abierta.

Hoy, tenemos una gran variedad de morales, pero lo que está prevaleciendo en la juventud que no haya tenido un fuerte referente familiar, es a ampliar cada día más los criterios de lo bueno, se está imponiendo una libertad individual, que en el mejor de los casos está basada en: "con tal y no le haga daño a nadie, está bien". En días pasados vi en una televisora española un debate entre los que practican nudismo en las playas y quienes protestan porque aquellos han invadido espacios prohibidos para ello. 

El nudista argumentaba que él no le hacía daño a nadie y una persona que lo defendía, decía: "el que no quiera ver que aparte su mirada a otro lado". Por si fuera poco se atrevió a decir que la sociedad debería evolucionar, es decir, dejar de ser retrógrados; es paradójico, porque el nudismo nativo de los paises tropicales, es una práctica antiquísima.

Llegar al punto medio parece difícil, pero si siguen así, los nudistas invadirán todos los espacios para imponer esa práctica como uso cotidiano. Tal parece que cada día, a más personas les parece indiferente y conceden más libertad de ir como cada quien quiera; como dato les digo que en el plató sólo una persona le incomodaba el espectáculo nudista en lugares no permitidos.

Creo que cuando nos ubicamos en los asuntos externos sin considerar la esencia que tiene cualquier tema desde nuestro interior, caemos en la tendencia a imitar y apoyar comportamientos que siempre persiguen logros reivindicativos, logros externos, y que siempre nos dejan vacíos. Sospecho que el deseo de andar desnudos es una manera de rebelarse contra las convenciones sociales, pero que realmente la ropa no les molesta como quieren hacernos creer. 

Aunque no estoy en contra de esta práctica, siempre y cuando se circunscriba en los espacios permitidos, no puedo entender cómo es que toman esto como una bandera de luchas reivindicativas.
 
Me imagino que poder nadar y posar ante el sol sin ropa, debe producir sensaciones muy agradables, y todos tenemos derecho a experimentarlo, pero de eso a querer imponer espectáculos antiestéticos a los demás, ya es asunto de violación de los derechos ajenos.

Creo que el vestido es un asunto relacionado con dos ideas: la protección ante el frío, las agresiones ambientales, y la estética; por eso nuestros nativos visten holgadamente por el clima, pero se adornan profusamente.

Es de sabios tener una mente abierta, porque son muchos los cambios que vemos a diario; sin embargo, la tendencia ha sido a estirar tanto esa amplitud, que ya podemos ver la variedad de problemas que esto ha ocasionado, y vemos que tampoco tales cambios han dado mayor felicidad a la familia, ni a sus miembros individualmente.

 Veo con curiosidad que el argumento más utilizado en estas transformaciones, giran en torno al concepto de derecho, de reivindicación, en lugar de ser asumidas desde el debate creativo y consiliador.

La moral de antaño era una camisa de fuerza, fundamentada exclusivamente en reprimir "el pecado", ahora el estiramiento de la cuerda ha sido tal que la moral parece desdibujarse y las nuevas generaciones tienen pocos referentes que seguir. 

No hay nada más pernicioso que una infancia y adolescencia libre de orientaciones y disciplina, de allí la proliferación de adicciones, el enganche automático con la moda y el seguimiento inconsciente a cuanta publicidad exista. Es bastante común que ante opiniones adversas a esa tendencia siempre encontramos respuestas como esta: "abre tu mente", pero siempre depende, ante qué cosa abrirla y hasta dónde. 

La gente sensata de hoy ha optado por crearse una ética personal, la cual no imponen a otros, porque así se convertiría en moral, una ética que recoge criterios y valores de antaño, elementos humanistas modernos, propuestas civiles, y especialmente, se han podido agregar aspectos espirituales, que por fortuna han emergido de diversas corrientes filosóficas, que están sustentando una base de comportamiento responsable y que constituye de hecho el mejor referente de comportamiento, puesto que se basa en una ética autónoma, creada desde adentro, asumida como eje de vida, controlada y supervisada por sí mismo. Esto podría dar a las futuras generaciones un buen sustento moral. 

La tolerancia es vista por esta nueva ética, como una manera respetuosa de percibir al otro, aunque no signifique aceptación, y muchas veces signifique desagrado. Lo que nunca debe perderse es el criterio de que la libertad y el derecho de uno termina, en la línea donde comienza la libertad y el derecho del otro.

Mientras tanto, pienso en la liga de esa importante prenda íntima, que apretaba demasiado en el pasado y ahora la eslástica ya vencida no sostiene la prenda, y lo peor, no hay mamá que la repare de inmediato.

lunes, 15 de agosto de 2011

LA CRISIS DE LA ADOLESCENCIA, LA CRISIS DE LOS CUARENTA, LA CRISIS DE LA MENOPAUSIA

Con bastante frecuencia oímos hablar de La Crisis de determinadas edades, que suponemos son procesos misteriosos por los cuales atravezamos todos los seres humanos, sin embargo, no sé a ciencia cierta si estos momentos están sustentados en hallazgos empíricos, o al menos, en condiciones especiales que marquen esos momentos, como para ser considerados relevantes.

Conociendo además que muchos terapeutas se especializan en períodos específicos, dado que hay etapas innegables en la vida humana que requieren un tratamiento puntual, me resisto a creer que existen edades críticas sólo por pasar por ellas.

Hay psicólogos que se especializan en niños, en adolescentes, en adultos, y hasta en edad madura, pero también se especializan en parejas, familia, vocación profesional, y es que de esa manera resultan mucho más eficaces.

Tiendo a creer que la manera como la familia se relaciona, los valores y prioridades que trasmite a los hijos, las responsabilidades que les asignan, el comportamiento como ejemplo de ética, el seguimiento que los padres hagan a sus hijos, el soporte afectivo que los sustenta, junto a la calidad espiritual que se fomente y la condición personal de cada individuo, y en esto hablo de lo más personal y nato de una persona, son fundamentos básicos para evitar las tan famosas crisis de ciertas edades.

¿Por qué he de tener tanto cuidado al hablar con un adolescente, sólo porque está en una edad difícil?, ¿Qué dificultad etaria es la que está confrontando?. Creo que es la familia la que ha llevado a estos estados de desasociego, no la edad en sí misma.

Así llegamos a los cuarenta y viene de nuevo una espectativa de crisis, una amenaza que bien podríamos ahorrarnos, los hombres se comportan como imberbes, hacen lo que se habían perdido de hacer en su juventud, se liberan; las mujeres hacen lo propio y luego culpan a los cuarenta años que están cumpliendo, como si se tratase de un paso por Go del juego de Monopolio.

Creo que en cualquier momento de su vida, una persona puede decidir cambiarla, si es lo que desea, que llegar a los cuarenta no significa crisis, que si los adolescentes estuvieran bien ocupados en responsabilidades y tareas, verían con mejores ojos su mundo y a sus mayores.

La crisis de la menopausia, es un período de cambios físicos drásticos, el equilibrio hormonal nos juega unas pasadas terribles, hay mujeres que sufren más, y hasta llegan a deprimirse, lo cual es bastante pesado e inquietante, creo que la menopausia es tan dura como sensible haya sido la vida, quien tenga dolencias acumuladas puede resultarle peor, no obstante, hay buenos medicamentos naturistas que ayudan a pasarla; no hay necesidad de sustitutos hormonales.

Podemos seguir nombrando crisis, como la de la jubilación; ésta realmente no sería una crisis, si no fuera porque la vida anterior fue llevada al compás de la actividad horaria. De no ser así, se tomaría la jubilación como una nueva forma de vida.

Mis disculpas a quienes hayan tenido que vivir inevitablemente todas estas crisis, las cuales no entiendo, porque nunca las tuve, pero creo que la sociedad, la familia y las personas a fin de cuentas, están en la obligación de proporcionar a los descendientes un sustento emocional suficiente como para evitar estas ñoñerías, que siempre justifican flaquezas que no tienen nada que ver con la edad.

Cuando asumimos la vida en todas sus edades asumiendo los cambios naturales, tratando el impacto de una dolorosa menarquia y menopausia, informándonos más sobre nuestras potencialidades que sobre las amenazantes crisis, podemos llegar a todas las edades sin sufrir esas profesías, casi desconocidas antes de los años 50 del siglo pasado. En aquellos tiempos la vida era la vida, y tal vez los rigores de la supervivencia y la desinformación también mantenían a esa sociedad presa de pensamientos limitantes, la vejez llegaba rápido.

Hoy hemos exagerado el consentimiento y hasta tenemos el lujo de tener edades críticas, las cuales me he negado a protagonizar. 

La vida nos proporciona momentos difíciles sin necesidad de estar vinculado a un momento clave y las crisis existenciales nos atacan en el momento en que ponemos atención de nuestro interior, es la manera como nos relacionamos y cómo opera la rutina, lo que nos expone a determinados estados de ánimo, en los años 50 la familia se divertía unida y compartía los trabajos domésticos como un estilo de vida; esto estaba sustentado en la permanencia de la mujer en la casa, en aquellos tiempos no habían diferencias entre la infancia y la adolescencia, y la llegada de la mayoría de edad era recibida con responsabilidades indiscutibles.

Hoy, desde el nacimiento, el niño va a la calle, es educado por extraños, comparte con otros niños más que con los padres y hermanos, y así sigue, sintiéndose pertenecer a grupos no familiares, sin contar los nuevos grupos de pertenencia vinculados a las comunicaciones digitales.

Algo hay que componer en esta historia.   

miércoles, 10 de agosto de 2011

ES BUENO RECONOCER QUE EXISTE UNA VENEZUELA PURA


Hace años leí un artículo de Carlos Sicilia, donde denunciaba el carácter delictivo del venezolano, afianzado en la aceptación de aquella vulgar expresión: "A mí que no me den, sino que me pongan donde hay"; nefasto refrán mexicano que se oía mucho en las películas del cine de oro. 

Por un malabarismo transcultural, esta petición se convirtió en una carta de presentación en nuestro país, sin embargo, nunca la oí directamente de alguien, se dió a conocer en los programas humorísticos de la televisión, a través de los cuales nos enterábamos de todos los nuevos modismos que surgían en los medios delictivos y de las poblaciones con más bajo nivel educativo de la ciudad.

Hoy César Landaeta, calificado psicólogo clínico, nos reitera la versión de que Venezuela está poseída por la impronta del "pataenelsuelismo", la tendencia a minimizar el lenguaje en pro de un léxico malandro, la valoración de la viveza criolla, el uso y abuso de la "panadería" para realizar trámites ilegales, y la lista es larga.

Landaeta declara que se exilia de ese país o anti-país, que se muda al país honesto, el cual yo sé que nunca dejó de existir; él declara: 
"Voy a cambiar la presidencia del “pataenelsuelismo” en mí, por algo más humano y parecido a la decencia que me enseñó mi padre." 

Imitar esta decisión es el clamor de ese país; pero es que ese país honesto, correcto, trabajador, impecable, sí existe, fue el país que nos legaron hombres y mujeres del pueblo, de escasos recursos pero ricos en espíritu puro, quienes se sentían plenos tras haber hecho el mejor trabajo, de entregar una carga de ropa bien lavada y mejor planchada. La carga de ropa que entregaba mi madre en aquellos tiempos cuando el almidón era indispensable en los lavanderos. Fui vestida con impecables uniformes de primaria, que no se lograban percudir porque el piqué de algodón era revestido de una capa de almidón que nos mantenía hasta disciplinados.

Crecí en un hogar donde mis padres examinaban mis útiles para chequear lo que traía del colegio, ellos me enseñaron a arroparme hasta donde me llegaba la cobija, pero también me dieron la clave para agrandar esa cobija, a través del estudio, del esfuerzo, de la preparación y dando buena calidad en lo que hacíamos. Conozco mucha gente así, gente exitosa por amar la vida y el conocimiento, llenos de amor y solidaridad. Gente con ética de caballeros.

Ese país estaba y aún está en el corazón de muchos venezolanos,  quienes no son capaces de repetir como loros los modismos que constantemente se ponen de moda y que desgastan la conversación, gente que no trafica con la adulación, que no acepta ni aceptó nunca transar con el partido de turno, que prefirió decir la verdad aunque en ello le fuera el empleo, gente decente de verdad, y aunque llevemos en la sangre la música, el humor y la diversión, gente con buen gusto que no se conforma con el desquiciado bullicio de sonidos malsonates que son capaces de eliminar mil neuronas por segundo, ruidos que embrutecen y anestesian por su vulgaridad y repetición.

Dicen que las cosas que nos enamoran de alguien son las mismas cosas que después nos separan; yo espero que de tanto vivir en la vulgaridad, los venezolanos que son afectos a esa tendencia malviviente se cansen y despierten. 

No me siento aludida en estos análisis sobre la expresión colectiva del venezolano, y es que yo nunca fui lo se dice "normal", porque no bebo, no fumo, ni tomo café, no me gusta la comida chatarra, deploro el oportunismo, el carro último modelo me tenía y me tiene sin cuidado, nunca me fijé en el más conveniente candidato para casarme, porque para mí el mejor candidato era de quien me enamoré, no me gusta la política, prefiero dar lo mejor en mí en mi profesión, para mí primero es el deber y luego el placer, tal vez es que soy demasiado capricorniana.

Muchas veces me he preguntado: ¿a dónde se fue aquella Venezuela correcta?, ¿fué el petróleo el percutor de tanta anarquía?...

Ayer en un programa de TV que ya había empezado, vi a un brasileño de una comunidad que decía algo así: "la humanidad debe ir hacia la búsqueda de una raza pura", puse atención, por aquella oscura referencia de la segunda guerra mundial, pero aclaró: "necesitamos ser una raza pura, un hombre que ama y protege a su familia es puro, un hombre que educa y orienta a sus hijos es puro, quien cuida la naturaleza es puro..." Hablaba bien, hablaba de la verdadera pureza, la pureza del alma, de la conciencia.

Ya se están oyendo las voces de esa Venezuela pura, la que aún vive, y si no ha perecido hasta hoy, no perecerá y se logrará expresar, ya César Landaeta indicó el paso a seguir. 

viernes, 29 de julio de 2011

"NO SE PUEDE DAR CONSEJOS, NO HAY NADIE QUE SEA TAN VIEJO". Facundo Cabral


Los consejos parecen haber caido en desprestigio, ¿o es que nunca fueron buenos?. Mi padre era un orador de consejos; muy preocupado por el destino de sus hijos, además de severo en sus castigos, apostaba también a la educación verbal. Largas peroratas sobre el mal camino, alertas sobre el peligro de las relaciones humanas; hoy no dudo que parte de esos discursos se sembraron en mi inconciente favorablemente y fueron parte de mi acervo emocional y racional.

No era cosa de sólo oir sino de verlo, la vida de los adultos era simplemente la película que yo no quería protagonizar. Estas arengas paternas me sirvieron de alerta para detectar a priori amenazas, inconvenientes y peligros. Mi madre por el contrario, era concisa, con una mirada y con un sí o un no, yo sabía a qué atenerme.

Pero con todo y eso, a la adultez se llega sin entrenamiento, cometemos errores, los saldamos y seguimos; recibir un consejo en estos momentos es casi inútil, estamos tan absortos en la vida que nos parece que hacemos lo correcto, y en cierto sentido es verdad, debemos hacer lo que nos dará enseñanza, aunque eso implique dolor.

Después de los años, cuando miramos atrás y vemos que hicimos cosas y tomamos decisiones que pudieron evitarse, "¡lo hubiera hecho de otra manera!", entonces comenzamos a apreciar los consejos. Creo que lo útil del consejo es que se dé en el momento oportuno y con las palabras exactas; esto no es fácil, es por eso que aconsejar a alguien resulta complicado, porque podemos arriesgarnos hasta que la persona rompa su amistad con nosotros, porque depende de la apreciación subjetiva que el otro le asigne a nuestra intención.

Son tantos los problemas que se producen cuando de buena fe se da un consejo, que se ha aconsejado, que éstos deben darse sólo cuando son solicitados. Esto da hasta risa, pero, ¿cómo va a pedir consejo una persona que está metida en una situación, que le parece correcta, aunque esté de cabeza cayendo en un abismo?. El pez no sabe que nada en el agua.

Ante tales situaciones, se tiende a decir: "mira, te voy a dar un consejo, aunque no me lo estás pidiendo, yo en tu lugar...". 

Los consejos siempre se aprecian como intromisión, dominación, poseción, hasta impertinencia. Tal parece entonces, que los consejos son buenos cuando no son relevantes, es decir, son apropiados cuando la persona que lo recibe no está teniendo una experiencia puntual relativa al consejo, sólo así no se lo toman personalmente. De esta manera, no se nombra la soga en la casa del ahorcado. Lo malo de esto es que esos consejos se van a la basura cuando la persona está en el error.


En estos casos es aconsejable dejar vivir, que las personas vivan sus errores y sus consecuencias, hay quienes, si no viven la experiencia no aprenden; por fortuna tengo la capacidad de visualizar y de sentir las experiencias ajenas y aprecio lo que viven otros. Cuando tenía 15 años, mis amiguitas tenían conquistas, enamorados y hasta novios, con ello aprendí que esas relaciones tan tempranas coartaban la libertad de mis amigas, y eso no me gustaba para mí, no podía imaginar que pasara de la limitación que me imponía la disciplina paterna a asumir una limitación externa, excusada en el amor, ¡era un contrasentido!. Para mí el amor ha sido siempre solidaridad, alegría, libertad y compromiso voluntario, nada menos.

Los terapeutas saben que es mejor ser prudente con la vida de los demás, respetar el proceso del otro, y está bien, pero cuando se trata de amistad y familia, a veces esa fórmula no sirve porque parece indiferencia. Un día le dije a una amiga que estaba muy mal por un problema con su esposo infiel: "Te voy a hablar como amiga, no como terapeuta porque no lo soy, déjalo, no sigas ahí, si decirte esto es inapropiado desde el punto de vista terapéutico, yo no soy terapeuta, soy tu amiga".

Hoy tenemos tanta información no sólo de la psicología, la materia que profundiza sobre el interior del ser humano, sino que también tenemos información espiritual, consejas de filosofías orientales, fundamentos de los iniciados, imaginerías ancestrales del buen vivir y mucho más, que ya tenemos de antemano el consejo dado, se ofrecen talleres de autoestima, de perdón, de superación emocional y muchos temas más. La globalización, la informática y la publicidad es tal, que quien diga que no lo sabía será porque es un hermitaño.

Quiero terminar con una reflexión de Facundo cabral: "NO SE PUEDE DAR CONSEJOS, NO HAY NADIE QUE SEA TAN VIEJO".

sábado, 23 de julio de 2011

VIVA LA VINOTINTO

BIENVENIDOS VINOTINTO, VENEZUELA TE AMA, VIVA LA VINOTINTO.
BIENVENIDOS VINOTINTO, VENEZUELA TE AMA, VIVA LA VINOTINTO
BIENVENIDOS VINOTINTO, VENEZUELA TE AMA, VIVA LA VINOTINTO
BIENVENIDOS VINOTINTO, VENEZUELA TE AMA, VIVA LA VINOTINTO
BIENVENIDOS VINOTINTO, VENEZUELA TE AMA, VIVA LA VINOTINTO
BIENVENIDOS VINOTINTO, VENEZUELA TE AMA, VIVA LA VINOTINTO
BIENVENIDOS VINOTINTO, VENEZUELA TE AMA, VIVA LA VINOTINTO
BIENVENIDOS VINOTINTO, VENEZUELA TE AMA, VIVA LA VINOTINTO
BIENVENIDOS VINOTINTO, VENEZUELA TE AMA, VIVA LA VINOTINTO
BIENVENIDOS VINOTINTO, VENEZUELA TE AMA, VIVA LA VINOTINTO
BIENVENIDOS VINOTINTO, VENEZUELA TE AMA, VIVA LA VINOTINTO
BIENVENIDOS VINOTINTO, VENEZUELA TE AMA, VIVA LA VINOTINTO
BIENVENIDOS VINOTINTO, VENEZUELA TE AMA, VIVA LA VINOTINTO
BIENVENIDOS VINOTINTO, VENEZUELA TE AMA, VIVA LA VINOTINTO

BIENVENIDOS VINOTINTO, VENEZUELA TE AMA, VIVA LA VINOTINTO.
BIENVENIDOS VINOTINTO, VENEZUELA TE AMA, VIVA LA VINOTINTO
BIENVENIDOS VINOTINTO, VENEZUELA TE AMA, VIVA LA VINOTINTO
BIENVENIDOS VINOTINTO, VENEZUELA TE AMA, VIVA LA VINOTINTO
BIENVENIDOS VINOTINTO, VENEZUELA TE AMA, VIVA LA VINOTINTO
BIENVENIDOS VINOTINTO, VENEZUELA TE AMA, VIVA LA VINOTINTO
BIENVENIDOS VINOTINTO, VENEZUELA TE AMA, VIVA LA VINOTINTO
BIENVENIDOS VINOTINTO, VENEZUELA TE AMA, VIVA LA VINOTINTO
BIENVENIDOS VINOTINTO, VENEZUELA TE AMA, VIVA LA VINOTINTO
BIENVENIDOS VINOTINTO, VENEZUELA TE AMA, VIVA LA VINOTINTO
BIENVENIDOS VINOTINTO, VENEZUELA TE AMA, VIVA LA VINOTINTO
BIENVENIDOS VINOTINTO, VENEZUELA TE AMA, VIVA LA VINOTINTO
BIENVENIDOS VINOTINTO, VENEZUELA TE AMA, VIVA LA VINOTINTO
BIENVENIDOS VINOTINTO, VENEZUELA TE AMA, VIVA LA VINOTINTO

BIENVENIDOS VINOTINTO, VENEZUELA TE AMA, VIVA LA VINOTINTO.
BIENVENIDOS VINOTINTO, VENEZUELA TE AMA, VIVA LA VINOTINTO
BIENVENIDOS VINOTINTO, VENEZUELA TE AMA, VIVA LA VINOTINTO
BIENVENIDOS VINOTINTO, VENEZUELA TE AMA, VIVA LA VINOTINTO
BIENVENIDOS VINOTINTO, VENEZUELA TE AMA, VIVA LA VINOTINTO
BIENVENIDOS VINOTINTO, VENEZUELA TE AMA, VIVA LA VINOTINTO
BIENVENIDOS VINOTINTO, VENEZUELA TE AMA, VIVA LA VINOTINTO
BIENVENIDOS VINOTINTO, VENEZUELA TE AMA, VIVA LA VINOTINTO
BIENVENIDOS VINOTINTO, VENEZUELA TE AMA, VIVA LA VINOTINTO
BIENVENIDOS VINOTINTO, VENEZUELA TE AMA, VIVA LA VINOTINTO
BIENVENIDOS VINOTINTO, VENEZUELA TE AMA, VIVA LA VINOTINTO
BIENVENIDOS VINOTINTO, VENEZUELA TE AMA, VIVA LA VINOTINTO
BIENVENIDOS VINOTINTO, VENEZUELA TE AMA, VIVA LA VINOTINTO
BIENVENIDOS VINOTINTO, VENEZUELA TE AMA, VIVA LA VINOTINTO

 

jueves, 21 de julio de 2011

NUESTRA VINOTINTO

No soy fanática de ningún deporte, aunque me gusta mucho el básquet, cuando estudiaba en la universidad, frente a las residencias femeninas había una cancha donde muy regularmente se celebraban encuentros que no me perdía.

El grito de gooool, lo recuerdo de Lázaro "papaíto" Candal, voz inolvidable en estas narraciones, sin embargo, prefiero esperar los finales de las competencias, no soporto la agonía de ser expectadora del minuto a minuto, eso me agota demasiado.

Estas jornadas de la Copa América me dieron la recompensa de lo que un día declaré: "La Vinotinto se está preparando, no es más que esperar...", y la gente "sensata", se burlaba de mí: "Venezuela no tiene nada que buscar en fútbol, lo nuestro es el béisbol", me decían, pero como yo no sé nada de estos deportes, no discutía.

En el transcurso de esta Copa, oía los gritos de alborozo en mi vecindario y me preguntaba qué pasaba, estos son gritos de competencia, encendí la TV, busqué el canal de deporte y allí estaba mi querida Vinotinto jugando; al principio creí que era una competencia amistosa, como lo habían hecho antes, pero me sorprendí cuando supe que era un evento regional, donde se medía con los grandes del fúlbol latinoamericano.

Venezuela le ganó a Chile, y a otros, ayer me senté a ver el encuentro y sufrí cada minuto, no me gustaba que pasara el tiempo en tablas, porque ese proceso de penaltis casi siempre favorece a los arqueros más entrenados, porque es una suerte de percepción e intuición, la que hace que este sólo jugador pueda detener el proyectil en que se convierte el balón, y sé que a mi equipo venezolano le falta consolidación.

Anoche me dí cuenta de que la Vinotinto juega bien, y muy bien. Este deporte tiene reglas estrictas y como en toda competencia, se necesita una alta dosis de caballero para hacer de él un honor, y veo que los jugadores venezolanos dignificaron el fútbol.

En toda competencia el deseo máximo es ganar, pero con decencia, las estrategias mañosas se notan. El encuentro Venezuela-Paraguay demostró una buena ejecución del equipo, me encantaron los dos arqueros y la camaradería que ví en algunos jugadores de los dos bandos; los paraguayos cometieron errores que no les hizo mella, porque igual esas fallas no se toman en cuenta, al menos para los resultados inmediatos. Anoche Paraguay ganó sin goles, llegó a este nivel de competencia sin haber ganado ningún partido, "son cosas del fúlbol", dicen los que saben.

Pero yo estoy feliz, porque hay dos maneras de ganar:
1- Formalmente, metiendo goles, o, por suerte, como ganó Paraguay anoche. Es una manera cuantitativa de ganar.
2- Realizando un buen desempeño, como lo ha hecho hasta ahora la Vinotinto. Es la manera como los entendidos aprecian los equipos, es la forma cómo, el público elige de parte de quién está y qué equipos admira. Los equipos se pueden ganar la Copa de diversas maneras, pero el buen jugador se mete en el corazón.

Jajajaja, me da risa la bajeza de los conosureños que se dedicaron a ridiculizar a los venezolanos por las novelas televisivas, para después tener que tragarse el nivel de un equipo que se ha preparado y que le ha puesto un empeño especial para tener una presencia en este deporte, el cual no le pertenece a nadie, sino a quien es honesto y capaz.

A algunos de los jugadores de los países que tradicionalmente han participado en este deporte, les cayó muy mal, que se presentara un nuevo contendor, y digo que a algunos, porque no puedo creer que la miseria se anide en el corazón de todos. 

La verdad es, que por no seguir las incidencias deportivas, porque siento que se me va la vida en cada partido, me encontré de pronto con una Vinotinto, apresurando con éxito el balón en cancha ajena.

Comentario aparte, me identifiqué con cada palabra de César Farías, fue objetivo, justo, respetuoso y sincero: 

"...Venezuela tiene categoría suramericana, pero con el propio sello venezolano, y eso vamos a exigirlo de aquí en adelante, no aceptamos un irrepeto más, y lo vamos a pelear a sangre y fuego, el fútbol merece respeto y Venezuela está dentro de ese respeto..."


La verdad es que la manera de que la chusma respete, es ignorarlos, y dedicarse a ser mejores cada vez, quien se engancha con la miseria se revuelca en ella misma, por eso felicito a la Vinotinto por no caer en tentaciones, se ubicaron en su puesto. 

Es sorprendente que después de haber ganado, los paraguayos siguieran ofendiendo a los venezolanos, así era la magnitud de su molestia por sentirse doblegados ante un equipo de menos trayectoria. La Vinotinto les ladró en la cueva, se asustaron.

En el pasado, Venezuela no le había puesto mucha atención al fútbol, al menos los intentos de crear un equipo eran muy débiles, pero eso no significaba que no pudiera lograr éxito si se dedicaba con seriedad al asunto. La vida de la Vinotinto ha sido un camino desde abajo, desde cero, y cuando se está en el fondo, "...No hay otra dirección adonde ir, que no sea hacia arriba", estas palabras las tomo de una entrevista que le hicieron a Kirk Douglas, cuando hablaba de sí mismo.

La Vinotinto sabe perder, ha sido un estudiante que ha ido subiendo escalas, no le importó la trayectoria y el peso emocional que implica competir con expertos, pero si los demás se asustan ahora, tienen razón, porque la Vinotinto viene con todo; lo que no es aceptable es que se sientan dueños del espacio futbolístico y de allí, su falta de respeto.

Viva la VINOTINTO y toda actividad honesta que se realice en Venezuela. Y no me queda más que decirle a los futbolistas descontentos que se tuvieron que rendir ante Venezuela:
¡Eso e´ pa´que sean serio!  jajaja