miércoles, 14 de marzo de 2012

LO QUE QUEREMOS Y LO QUE LOGRAMOS




La disparidad que nos produce más dolores de cabeza, es vivir la frustración de no alcanzar logros después de haber puesto todo nuestro esfuerzo, y con todo eso, pretendemos colocar en los hijos muchas aspiraciones que, por supuesto, escapan de nuestro control.

No cabe duda de que en nuestras manos está la toma de decisiones, lo que llamamos libre albedrío, pero también es cierto que poseemos una serie de condiciones que orientan, determinan o influyen, hacia un camino de vida que a veces nos sorprende por no haberlo considerado. Y nos encontramos de pronto diciendo: “Esto no es lo que yo quería para mí”. Lo peor de esto, es que si no se reencamina la vida de manera asertiva, conduce fácil a la queja y la amargura, por la victimización que implica.

Nuestra cultura occidental, tan signada por el éxito material, nos proporciona pocas referencias espirituales para comprender que la vida a pesar de depender en buena parte de la disposición personal, de la voluntad y del esfuerzo, contiene variables que no ponderamos, no tanto porque sean esotéricas, sino incluso por desconocimiento, entre ellas, los procesos psicológicos que intervienen.

Con espasmo vemos, el destino que toman nuestras vidas, sin reconocer que la materia prima de la que procedíamos, por decirlo de manera gráfica, cargaba fuertes tendencias, que al no ser resueltas a tiempo, nos encaminaron hacia eventos dolorosos. Al no considerar esto, me pregunto: ¿Cómo podemos ser exitosos en una relación, si procedemos de una familia castrante?, ¿Cómo lograr felicidad si el valor más buscado es el material?, ¿Cómo puede llegar a nuestra vida una persona sana, si cargamos con sufrimientos, baja autoestima, y tantas limitaciones más?.

Pocas personas se dan cuenta de que no se trata de azar, de que no sólo es que atraen a una pareja inadecuada, sino que la atraen precisamente, porque hacen espejo con una pareja inadecuada; les gusta la persona, porque se adecúa a su condición interna, son similares, o al menos complementarias, y esto no se trata de una lotería, no es mala suerte, se trata de sincronía, de compatibilidad. 

Nada sabemos realmente sobre los propósitos de la vida y su explicación aquí y ahora, ¿cómo podemos calificar lo que vivimos, si no tenemos toda la información con la cual comparar?    

Vemos que aún cuando consideremos los hechos, a la luz de los procesos de este mundo, a veces carecemos de mucho conocimiento terrenal, esto es más grave si  tenemos una percepción del mundo, que nos impida ver más allá, o al menos prestar oídos a explicaciones más sutiles; éste podría ser el camino que nos permita encontrarnos con filosofías, con otra cosmovisión, con diversas maneras de concebir el mundo y su trascendencia, y entonces, agregar un pensamiento más crítico y amplio.

Si recorremos los diversos puntos de vista no sólo de las religiones, sino de las filosofías que congregan afectos, aunque sea sin establecer relación directa con ellos, encontramos una gran variedad de argumentos, en los cuales podemos descubrir, conceptos valederos y posturas que podemos considerar absurdas, pero si las analizamos con objetividad, siempre encontraremos alguna lógica en cada una de ellas; debo destacar que no estoy considerando a las sectas, ni a fanáticos que explotan la ignorancia y la necesidad de los demás.

Todo esto me lleva a considerar que la verdad está repartida en todas partes, sólo que se interpreta de manera diferente.

En el mundo en que vivimos y captando sólo lo que los sentidos nos permiten, podemos caer en la tentación de hacer razonamientos erróneos, lo más prudente es considerar que la vida es un misterio, que pocas personas han tenido la dicha de develar.

Ante estas incógnitas, más vale ampliar la visión, y conectarnos a una fuente de luz espiritual, capaz de iluminarnos y reconstituirnos el alma; son las enseñanzas de poetas, escritores, músicos, artistas, sabios, ancianos, de los ligeros de cargas y para más regalo, de iluminados, sólo sé de Jesús y Buda. Detrás o más allá de esto, creo que hay toda una realidad que el alma olvida al nacer, que no reconocemos y que tiene un fuerte poder en nuestras vidas.

Finalmente, ¿por qué enseriarnos tanto, si la vida es un Carnaval?:
 
 http://www.youtube.com/watch?v=-6jwAaBJHZ8&feature=related



martes, 13 de marzo de 2012

SOLTERAS, DIVORCIADAS, VIUDAS Y...CASADAS


La soltería ha sido uno de los motivos de la mayor preocupación, tanto para los padres de las jóvenes en el pasado, como para las mismas mujeres, ansiosas de encontrar una pareja que las hiciera felices. Aspiración por demás azarosa, pues mi mamá decía: “El matrimonio es una lotería”, y en mis oídos infantiles eso sonaba a imposible, pues mi madre también decía: “Quien juega por necesidad, pierde por obligación”.

Eran muy pocas las veces que mi padre se aventuraba en apostar, mi madre siempre se oponía, y lo hacía en las carreras de caballo, tal vez por ser la afición del zorzal criollo, personaje aún vivo en el imaginario popular en los años cincuenta.


Ya me daba cuenta yo, como las mujeres casadas llevaban una cruz, y el deseo de tener pareja no se correspondía con un matrimonio feliz, pero siempre me daba optimismo pensando en que yo sí iba a encontrar un hombre maravilloso. Me devanaba los sesos en explicarme cómo habían mujeres bonitas casadas con hombres bastante feos, y mi mamá me decía: “Es que feo no existe, siempre hay uno para cada quien” 

Con estas extrañas sentencias crecí en un ambiente hogareño bastante rígido, cercado por el celo de mis padres, lo cual a mi juicio de hoy, me protegió y salvó de muchos riesgos.

En aquellos años cincuenta las jóvenes que conocía sólo aspiraban a casarse, no trabajaban fuera del hogar y menos seguían una carrera, se preparaban para las labores hogareñas después de pasar unos añitos disfrutando su soltería. Yo me fijaba mucho en esas chicas con sus tacones altos, y vestidos pegaditos, con escotes cuadrados, para lucir sus “paletas”, es decir, los omoplatos, bien perfilados, que al parecer eran bastante eróticos, por los comentarios que se hacían entre las mismas mujeres. Mi mamá tenía un cuerpo muy bonito, muy plana en el vientre, delgada en los brazos y espalda y con unas piernas llenitas, siempre era piropeada por las amigas, y ¡Dios Salve! que lo fuera por los amigos, eso era considerado una falta de respeto.   

En esos tiempos no supe de divorcios, era una palabra tabú, no había razón para ellos, pues los hombres, bien machos, dominaban la situación hogareña, y las mujeres no se atrevían a disentir.

Pero no faltaba una que otra que se separara, o que fuera abandonada, y al hacerlo, caía en la lengua de todos, y no por razones concretas, sino porque ingresaba en la lista de mujeres sospechosas; sospechosas de convertirse en “mujer mala”, a menos que hubiera una abuela, un hermano mayor, un pariente que representara a la desdichada.

No entendía cómo era que una mujer por sufrir un abandono, divorciarse y hasta enviudar, podía convertirse en “mala”, eso nunca me lo explicaron, realmente no podían. Difícil escenario para una niña que aspiraba protagonizar un cuento de hadas; poco a poco me di cuenta de que hay muchos comportamientos femeninos que dan noticia de la vida que pueden llevar, observaba a mis compañeras de estudio, unas recatadas, otras, coquetas, atractivas, extrovertidas y hasta las que eran muy atrevidas, que se dejaban tocar por los varones, y eso me desagradaba, especialmente porque esas mismas chicas tenían muy bajo rendimiento académico.

Mi padre siempre se aseguró de darnos lecciones de moralidad, e insistir en que la primera prioridad en nuestra vida eran los estudios, después lo demás, y yo lo asumí tal cual;  un día supe que una amiga tenía novio, me sorprendí, porque no me imaginaba en esa situación, casi de inmediato, ella comenzó a padecer, el novio no la dejaba maquillar, no podía ir a casa de las amigas, casi no podíamos estudiar juntas, y eso me alertó, pensé que eso de ser novia era un negocio muy costoso para la libertad. La verdad es que no tenía sentido, salir del yugo paterno para entrar en el de pareja.

Por eso y por otras causas desconocidas, nunca tuve una relación durante mis estudios universitarios, aunque no era porque no me atrajeran los chicos, la verdad es que no me sentía suficientemente madura para tenderme el cerco de una relación. Pero ya casi terminando la carrera un flechazo inesperado atinó a mi corazón y de allí partió una nueva vida que me trajo hasta aquí, soltera de nuevo por viudez.

Qué maravilla que ahora no son tiempos de listas negras, no soy sospechosa de nada y menos convicta de algo. La sociedad cambió mucho, lo urbano marcó una distinta forma de vida, el anonimato; deseada condición de los conjuntos residenciales caraqueños, la gente comenzó a sentirse protegida del que dirán, tal vez por madurez y responsabilidad personal.

domingo, 11 de marzo de 2012

BOCHINCHES


 BOCHINCHES
Ruben Blades

Mi madre no descansó y trabajó hasta preñada,
Por eso, donde ella fuera yo adentro la acompañaba
Y mi abuelita decía: ¡así nos salió la baraja!
¡En la casa de los pobres hasta el feto trabaja!'

A la mansión del patrón un negro ha sido invitao,
Lo mandaron a buscar como acto desesperao
Al no poder curar al señor
Nuestros blancos e ilustres doctores
Del brazo de la patrona llegó ¡San Martín de Porres!

Manejaba su virtud como si ella fuera un taxi:
Por plata iba el pasajero, de la teoría a la praxis
Su cuerpo, una carretera que accidentó a mucha gente
Su amor, un huérfano herido,
Siempre buscando pariente

http://www.youtube.com/watch?v=VMHci0QDZlI

Podemos echar a volar la imaginación y caminar, siguiendo letra a letra esta canción, para ver de cerca los senderos de una vida agobiada entre el hambre y la esperanza; lugares, vínculos, ambientes donde es poco el prurito moral, y grande la humildad materna que reconoce y acepta una baraja chueca.

No cabe duda que en dichas condiciones, "echar pa´lante" significa amplitud de criterio, y el desparpajo en la cara, para seguir trabajando con el vientre cargado, especialmente si se trata de placeres ofrecer, por unos cuantos reales nada más. De tanto trabajo y trabajo, el niño nace cansado, pero apresto a seguir la batalla en medio de sus circunstancias, amparado por el Santo, negrito, para más.

Virtud vendida y entregada, lo importante es sobrevivir, tragedia de la pobreza y la mutilación social, mundo de tristezas y superficialidades, porque si se profundiza al día siguiente es el funeral. Falla notable de caballero, falla notable de hombre que ame y acaricie con amor, la ausencia de padre que desconfigura familia, dejando crías huérfanas a lo largo y ancho de los caminos de la vida.

Eso hacen los músicos, cantan la tragedia humana, exorcisan el influjo, y corren la cortina, para mostrar a una mujer que como cualquier otra, aspira amor y desea hogar. 

Buen título para esta mezcla musical, BOCHINCHES, un griterío femenino que clama, clama y clama.  

 

viernes, 9 de marzo de 2012

DIA DE LA MUJER, DIA DEL HOMBRE



Para muchos no es un secreto que la exaltación de algo o de alguien, a veces esconde una culpa, una vergüenza, o una manipulación; y con la mujer está muy claro, que hacía falta una día internacional, para dar tributo a un ser, que desde los años que tenemos de historia, ha sido un personaje de tercera categoría, teniendo en cuenta que los ciudadanos de primera eran los poderosos y los de segunda, los demás hombres. Tengo la sospecha de que la homosexualidad masculina tuvo su origen en esta recia actitud de discriminación hacia la mujer, la cual no era considerada como par, los hombres eran sus pares entre sí, y la mujer era un ser inferior.

Andando el tiempo, en 1977 la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), por fin,  proclamó el 8 de marzo como Día Internacional por los Derechos de la Mujer y la Paz Internacional, después de muchas luchas de mujeres obreras en Europa.

Llama la atención la designación de Paz Internacional para el mismo día, tal vez porque la feminidad contiene esa cualidad, o tal vez una ironía, para darle a la mujer un regalo para aquietarla. Muchas luchas y logros, sin embargo, la mujer ha tenido que bregar por flancos muy duros, hasta sustituir a los hombres en sus tareas y responsabilidades familiares, y ejercer profesiones que le eran extrañas, por ser potestad masculina.

Hoy, en el hemisferio occidental, la celebración de este día, hace mucho énfasis en la capacidad demostrada por la mujer, para hacer las mismas cosas que hace el hombre, es reconocida socialmente su independencia no sólo económica sino personal, al punto de calificarlas como “guerreras”, y es aquí donde me detengo a pensar si esto es lo que tenían en mente las primeras mujeres inconformes con su destino.

Es posible que sí, en cuyo caso al menos son varios los escalones transitados, sin embargo, hoy, no creo que la mujer esté plenamente satisfecha; sustituir al hombre en sus deberes, descuidar la ternura y la filigrana que hay que tejer para formar a los hijos, vivir en soledad, incluso en compañía en matrimonios mal sostenidos, debatirse en un mundo materializado que apenas da respiro para un descanso, no creo que haya sido el ideal de la mujer de antaño, y si lo fue, es hora de revisar.

Falta mucho por sanar, si lo vemos como un dolor, la mujer de hoy ya sabe que puede asumir cargos masculinos, pero le falta lo más importante, reencontrarse a sí misma en su feminidad; basta ver las estadísticas de cáncer de mamas, para darse cuenta de la herida que tiene la mujer en su seno, en su leche materna, en su forma curvilínea, basta ver las incidencias de cáncer de la matriz, para saber que nuestro más confortable hogar, nuestra primera cuna está adolorida.

Percibo una especie de confusión, insatisfacción, vacío, no sólo en la mujer, también lo veo en el hombre.

El asunto femenino también es un asunto masculino, no somos opuestos en campos de guerra, somos dos lados de una misma entidad; el hombre no puede permanecer como espectador, mirando cómo la mujer maneja, trabaja y se encarga de los hijos.

Presiento que el discurso reivindicativo puro, pudiera estarse agotando, porque su contenido insiste en la confrontación en lugar de la cooperación, creo que hoy se trata de otra reflexión, al menos una revisión del estadio en el cual nos encontramos. En lo personal, siento una gran identificación por las luchas y logros de las mujeres de mi familia, las mujeres que he presenciado, de las que he aprendido en vivo, pero también siento un profundo dolor por lo que han dejado de lado, y por lo que han tenido que entregar en pos de una superación personal y la de sus hijos.

Este Día Internacional de la mujer me conmueve, y me pregunto: ¿por qué no hay también un Día Internacional del Hombre, para darle un espacio de orientación a un ser tan importante en la dinámica de las relaciones entre los sexos? 

Esta falta de equidad, este vacío en enfocar al hombre en su ejecución y su relación, esconde o niega una realidad vital que está unida al problema femenino, porque los dos confrontan situaciones intrincadamente vinculadas.

Me asombra corroborar que el maltrato doméstico sigue siendo un fenómeno insidioso en todas los sectores de la población, sea cual sea de donde proceda, porque también hay hombres que sufren violencia doméstica; he visto con desconcierto mujeres de diversas edades que prestan poca atención en educar a sus hijos sobre el respeto hacia las mismas mujeres.

Por todo esto, estoy convencida de que el tema femenino no debe seguir excluyendo a los varones.       

sábado, 25 de febrero de 2012

NIVELES DE CONCIENCIA


Hablar de niveles de conciencia no es tarea fácil, ya que es un tema críptico, poco develado, sin embargo, podemos tocar el tema sólo usando criterios lógicos y del debate ético.

Teniendo en consideración lo que la antropología ha llamado: Relativismo Cultural, como criterio básico para estudiar las etnias, no cabe duda que las diferencias entre una cultura y otra, también marcan escalas de conciencia.

El Relativismo Cultural ha posibilitado una mejor actitud, ante el impacto que puede causar en lo personal, la confrontación con las diferencias culturales, que inevitablemente debe experimentar un antropólogo. Conocer, comprender y respetar, serían las guías de este concepto. La amplitud de criterio es la clave del estudioso de la sociedad y de la cultura.

Cuando hablo de conciencia, me refiero a que el asunto cultural no es tan plano, en cada cultura hay fundamentos, principios, tradiciones y valores, que no sólo expresan la creatividad y puntualidad geo-histórica, sino que cada cultura o individuo, también expresa su nivel de discernimiento, y valga decir, que a mayor discernimiento, mayor nivel de conciencia.

Tal vez aún sea un secreto, pero cuando se expresaron los primeros enfoques éticos de carácter universal en el mundo, en el siglo XX, después de la segunda guerra mundial, se dio un gran salto de conciencia para la humanidad entera; el hombre había despertado a la gran verdad de que somos unidad, de que "la persona", -como la llamaron- es una entidad inviolable, que tiene dignidad y que había que respetarla; surgió el concepto de AUTONOMÍA, la persona tiene el derecho inalienable de decidir sobre su propia vida, aunque ese derecho no es aceptado, si se aplicase para autoinmolación. No se acepta el sacrificio de uno, por el beneficio de muchos; a tal nivel de reconocimiento del valor de la vida, se llegó en tales documentos internacionales.

Con horror vemos videos procedentes de Asia y África, que muestran prácticas sobre mutilaciones, hechas a menores, que atienden a razonamientos y tradiciones, que sólo pueden ser interpretadas como patéticos testimonios de un nivel de conciencia muy bajo.

Sin entrar en profundidades, entiendo nivel de conciencia, a la escala, que contiene categorías bien definidas sobre la capacidad analítica, la capacidad de discernir hechos y consecuencias, la valoración a tradiciones según sean agresivas o no, en conclusión: la reflexión sobre lo bueno y lo malo, lo justo y lo injusto, correcto y lo incorrecto.

He oído una apreciación de estos hechos, la cual considero necia, y que interpreto como “un lavarse las manos”, ante verdaderas torturas que sufren las niñas africanas de muchas naciones, bajo el amparo del “respeto” por la cultura ajena; incluso se ha argumentado que todas las culturas del mundo, -y hacen hincapié en occidente-,  realizan prácticas lacerantes del cuerpo, que pueden considerarse agresiones considerables, citan los tatuajes, colocación de piercing, lenguas bífidas y la cirugía estética, pero se les olvidó un pequeño detalle: esas prácticas son voluntarias y decididas para ser aplicadas a la misma persona, no son para los menores, y a la fuerza, en cuyo caso sería considerado un horror.

En todas las culturas se encuentran prácticas que adornan el cuerpo, incluso hay un pueblo que fue desplazado de Birmania por la fuerza militar hacia Tailandia, cuyas mujeres usan unas espirales de cobre, muy largas, en el cuello, con lo cual se modifican la estructura ósea. Mi crítica en este caso es que se trata de crear un estiramiento del cuello, lo cual debe ser usado desde la niñez, cuando la niña no tiene capacidad de discernimiento, por ello, aprecio que está en la lista negra del sufrimiento femenino, por la tortura que significa y las laceraciones en los huesos y piel.  


Por nombrar otro ejemplo cruento, en Camerún, las madres y abuelas, en un cerrado silencio, y bajo el amparo del secreto, aplican a las niñas en la pubertad, planchas calientes de varios materiales, en los senos incipientes, a fin de evitar que crezcan y sean atractivas para los varones que seguro las violarán. No sé si ésta es la verdadera razón de tan brutal práctica, pero si fuese una simple tradición, están muy mal.


Se argumenta que las violaciones y los embarazos causados por ellas, es endemia en África, y las madres en lugar de educar a sus hijos varones, mutilan a las hembras; nadie me diga que esto no es un absurdo. La misma mujer es continuadora de la descalificación femenina. ¡Dios, ¿Cuándo habrá LIBERACIÓN FEMENINA en África y Asia?!

No me cabe duda de que toda esta historia debe estar sustentada en enrevesadas creencias, imaginario religioso, argumentos de dominación, machismo, y toda clase de sustento psicológico, que suele conmover a quienes "respetan" la cultura ajena; con lo cual difiero, porque la dignidad humana es universal, nadie está exento, ni por su cultura, ni por su condición social de ejercer su autonomía.   

Abordar este tema con pasión sería un error, porque la pasión que siento ante esta barbaridad es terrible, niñas atrapadas en las manos de sus torturadores: la madre y los violadores, y no sé cuál es peor. Es trágico, no tengo otra palabra para definir la indefensión de estas niñas, que deberían ser protegidas por sus progenitores.

Sobran ejemplos de torturas parecidas, la ablación, -que yo aspiraba en los sesenta que desapareciera con el contacto internacional-, aún campea por África, el lugar donde surgió la especie humana, donde se expresa con tanta belleza la música, el colorido y el canto de voces graves hermosas, donde el cuerpo femenino expresa su forma más exuberante, de todo el globo, con esas pieles canela que son la envidia de los descoloridos europeos.
 
Tengo la convicción de que los cambios se producen desde dentro, y no es mi idea, lo he aprendido de los sabios contemporáneos que se han dado a la buena tarea de comunicarlo; somos responsables de nuestros destinos, lo que hace falta es trazar una estrategia para reconducirlo, tener una manera de lograr cambios, unos lo hacen por la vía pacífica, lo que no significa victimización, otros por la fuerza, pero hay una manera muy poderosa: la conciencia, cambiar por dentro, no realizar, ni promover lo que hace daño a los demás, pero para eso se necesita DESPERTAR.


¡Oh Alá!, Ojalá, que la letra de esta canción llegue al corazón de los leones depredadores de vírgenes y que se duerman para siempre, que no despierten jamás, para que la alegría de esas voces hermosas se expresen en todo su esplendor y que África y el mundo sea un lugar bello para vivir.

sábado, 14 de enero de 2012

NO LEAF CLOVER - TREBOL SIN HOJAS




Y se siente bien esta vez
En este curso rápido estamos de primera
No le pongas atención al trueno distante
El nuevo día llena su cabeza con maravilla, muchacho

Dice que se siente bien esta vez
Se da la vuelta, encontró el camino correcto
—Un Buen día para estar vivo, señor
—Un buen día para estar vivo —dice él

Entonces, resultó que esa sosegante luz al final del túnel
Es sólo un tren de carga que viene hacia ti, yeah!

¿No se siente bien así?
Todas las piezas caen, como él quería

Tonto, por esa recompensa rápida, muchacho
Tonto, por esa recompensa rápida, dicen ellos

¡Aquí viene!



Magistral concierto de Metallica, en un despliegue de sonidos, instrumentos, voces y una puesta en escena perfecta, capaz de generar un encantamiento absoluto.

Como buena poesía, usa genialmente la sutileza, para apenas sugerir un mensaje existencial. Puede ser percibido como la euforia de un joven ante el placer inusitado que da un momento, producido por una vía rápida, pienso en la droga. Sin embargo, existen muchas drogas no químicas que son capaces de engañar al cuerpo y la mente, y hacernos penetrar al túnel de dirección contraria.

Somos tontos en la experiencia de la vida, lo que nos eleva súbitamente también nos derrumba con la misma rapidez, arrollándonos bajo las ruedas de un tren, de carga, para peor.

La instantánea elevación nos hace ver lo que no es real; una luz al final del túnel, sólo puede ser verdad cuando nos encontramos en oscuridad consciente, pero en un momento de éxtasis artificial, esa luz es sólo un monstruo que devora.

sábado, 17 de diciembre de 2011

LA MONOGAMIA ES ANTINATURAL



En 1970, cuando comencé a trabajar, en su totalidad mis compañeros de trabajo eran varones; ingenieros de varias ramas, biólogos, economistas, geógrafos, y en general gerentes del agro. Estudiábamos los procesos de La Reforma Agraria, y había un espíritu profesional muy elevado en esos tiempos, el trabajo era un placer, se realizaba con amor y mucho empeño por su calidad. La verdad fue que aprendí lo que es sentirse satisfecho al final de la tarde y a la entrega de los informes finales.

La conversación con mis compañeros de trabajo versaba sobre infinidad de temas, desde los más divertidos, que nos relajaban de la tensión laboral, hasta los temas esotéricos, nada frecuentes en esos tiempos; fue cuando conocí a Lobsang Rampa, El Kybalión, y un sin número de teorías como la reencarnación, el karma, la meditación y otras ideas que me atraían poderosamente.

En pleno momento de despertar femenino, cuando la mujer se reconocía como entidad autónoma, eran muchos los debates sobre las relaciones de pareja, la religión, la existencia, la política. 

Un día uno de mis colegas, como llaman los españoles a sus compinches, dijo que la monogamia era antinatural, que al menos el varón era polígamo por naturaleza. Eso me dejó pensando, mi amigo me llevaba un poco más de una decena de años, estaba divorciado y casado de nuevo, y con hijos adolescentes. Todo surgió por un libro que alcanzó grandes ventas, titulado: "El varón domado".

Hoy, tenemos el tema de nuevo, pero en la voz de mujeres, que están siguiendo las huellas que los hombres han dejado. Tenemos una marca masculina en nuestro quehacer y hay una diversidad de consecuencias, las expresiones más elevadas, o al menos, la que más aprecio, es el planteamiento que invita a la mujer a reencontrarse con su feminidad que ha tenido que ocultar, para desempeñar tareas fuera del hogar, a fin de generar un efecto sobre el destino humano, que al parecer contendrá un fuerte contenido femenino.

Esta tendencia ha promovido un sin número de manifestaciones espirituales en torno a la Madre Tierra, la danza y los cantos que conectan colectivamente con la fuerza del cosmos, que incluye a la fuerza masculina, a fin de alcanzar un equilibrio entre ambas energías.

Sin embargo, hay otras versiones, muy pragmáticas, que reclaman justicia, la mujer aún en un empuje reivindicativo, en lucha frontal contra el varón, a quien ve como enemigo. De allí ha podido surgir el incremento del lesbianismo que observamos en los últimos tiempos, ante lo cual la psicóloga Sharon G. Mijares, ya nombrada en otro post, explicó como: "la búsqueda de la feminidad afuera". Esta explicación le dio sentido a mi inquietud, en relación a la homosexualidad en general, concebirla como una búsqueda de la esencia femenina o masculina que la persona hace en el afuera, en lugar de buscarla dentro y ejercerla, es la mejor explicación que he podido encontrar. Algo de esta idea tenía yo, cuando me explicaba la natural homosexualidad de griegos y romanos, la cual percibo como resultado del casi absoluto desprecio del varón por la mujer. Si no ves a las personas del sexo opuesto como entidades pares, si no como seres inferiores, no tienes otra alternativa que relacionarte con personas de tu mismo sexo, a quien sí reverencias. 

Entre los argumentos de las reivindicaciones femeninas de la tendencia citada, están los supuestos derechos de ejercer la infidelidad y una serie de prácticas sexuales, que fueron o son aún, del dominio de los hombres. Esta tendencia es a todas luces un camino equivocado, porque si no les dio resultado a los hombres, porque los hizo infelices, no hay razón para creer que será un medio para que la mujer alcance algo siquiera, especialmente por la constitución particular de lo femenino.

Otra sonada razón que asume esta infeliz tendencia, es que la monogamia es antinatural, lo cual supone que lo natural es inequívocamente bueno. Argumentar esto es realmente un desconocimiento de los procesos biológicos y socio-antropológicos; los seres humanos hacemos cultura, somos seres filosóficos en esencia, poseemos la capacidad de reflexionar sobre lo bueno y lo malo, lo cual supone una consciente elección en consecuencia. Esto no invalida lo natural, somos seres biológicos y culturales, seguimos los instintos y los regulamos al establecer un orden. Ej: El matrimonio es un acuerdo social para que el hombre proteja a la madre que procrea sus hijos, hay un fenómeno natural canalizado por un fenómeno social, el ritual y el significado de la unión de la pareja. 

Otros argumentos se basan en la observación no científica del comportamiento de los animales, y aunque tampoco tengo evidencias experimentales, no puedo aceptar que los humanos se instalen sin mayor investigación, en argumentos de otras especies para excusar sus comportamientos.

Al parecer si nos dejamos llevar a rienda suelta por lo natural tendremos un caos total, ya lo hemos visto, ha conducido a muchas enfermedades sociales. La naturaleza es una pulsión que debemos atender, pero no convertirnos en sus esclavos. Tal vez el fin de la existencia sea saber alcanzar un equilibrio entre esa fuerza de la naturaleza y la capacidad humana para darle un sentido justo, humano y trascendental a la vida.

La naturaleza como casi todo, nos provee expresiones hermosas y sencillas, como el aroma y belleza de las flores, pero también nos atrapa en la cadena alimenticia, por demás antiestética, en los fenómenos telúricos, en los procesos de deterioro físico y mortal que las hormonas hacen a las mascotas hembras... La naturaleza es dueña y señora de procesos que el hombre con su cultura ha podido armonizar, creando mecanismos para acoplarla a las visiones humanizadas de la convivencia.

La monogamia es una creación cultural, una manera de ordenar las relaciones entre los sexos, que es, además, conveniente para los hijos, por la responsabilidad paterna que implica. Nada tiene de argumento decir que la monogamia es antinatural, porque que no sea natural no lo hace malo per se, al contrario, es muy bueno, porque si no fuese por estos acuerdos "artificiales", no podría construirse un mínimo de orden familiar. El asunto es que, a quien le resulte asfixiante, es porque necesita aún más darle orden a sus impulsos naturales.    

Por esto llego a la conclusión de que tanto en lo natural como en lo cultural existen pro y contra, es una cuestión de tener sabiduría para saber escoger de ambos espacios los procesos que nos den mejor calidad de vida. Una vida signada por lo natural puede ser un infierno y signada sólo por lo cultural también.

A propósito de esta reflexión, y porque la vida es un misterio de dolor y alegrías, quiero citarles a Oscar Jahn, en un poema que no le falta absolutamente nada: 

EL DOLIENTE
“Pasarán estos días como pasan
todos los días malos de la vida
Amainarán los vientos que te arrasan
Se estancará la sangre de tu herida
El alma errante volverá a su nido
Lo que ayer se perdió será encontrado
El sol será sin mancha concebido
y saldrá nuevamente en tu costado
Y dirás frente al mar: ¿Cómo he podido
anegado sin brújula y perdido
llegar a puerto con las velas rotas?
Y una voz te dirá: ¿Que no lo sabes?
El mismo viento que rompió tus naves
es el que hace volar a las gaviotas.”