lunes, 15 de octubre de 2012

CUENTO PARA NIÑOS A OCTAVAS DISTANTES


Había una vez un país muy lejano, en unas tierras calientes y frondosas, bañadas por playas de arenas muy blancas y hasta las había rosadas, bajo una cúpula celeste que presentaba en luminosos lugares, unos crepúsculos tan impactantes que erizaba la piel con sus destellos, fucsia, azul, naranja y dorado. Una de sus regiones era considerada una tierra muy antigua y sólida, por eso nunca supieron lo que era un sismo.

Era un país muy diverso, tenía montañas con nieve, llanos bañados de esteros, costas vibrantes, desiertos de arenas suavecitas, una región selvática habitada por pueblos autóctonos, de una belleza inconmensurable, con ríos, caídas de agua, tepuyes y una tierra roja inconfundible, con una  riqueza en su suelo, que llamaban petróleo, tal vez la fuente de sus mayores calamidades, ya que eso generó en su gente y hasta en los extranjeros una motivación ya desaparecida, pero muy viva en ese tiempo, una cuestión que denominaban avaricia.

Fue un punto de partida para los movimientos libertarios del siglo XIX, porque aunque ustedes no lo hayan conocido, hubo épocas de esclavitud, dependencia y dominación, ejercidas tanto por fuerzas extranjeras, como por personajes de la misma sociedad. Esclavitud significa que hay gente a quienes les arrebatan la libertad y los convierten en una cosa que se compra y se vende, tráfico legal de personas.

En ese tiempo vivían del trabajo y del esfuerzo físico para extraer de la tierra los frutos de la subsistencia y explotación, bien por la vía de la esclavitud, y después por la administración de fincas con la contratación de jornaleros. En aquella sociedad post mantuana, también surgieron personajes brillantes en las artes, como Arturo Michelena en la pintura, escritores como Rómulo Gallegos, Miguel Otero Silva, Teresa de la Parra, poetas como Andrés Bello, Andrés Mata (*), Andrés Eloy..., no recuerdo su apellido, pero en aquel país tu decías Andrés Eloy y todos sabían a quién te referías. ¡Qué sincronía la de los poetas llamados Andrés!

Las cosas se fueron agregando de tal manera, que los lugareños lograron gobernarse a sí mismos, creció un sistema político, y entrado el siglo XX, la política era un mundo visto desde afuera como algo extraño y propio de leguleyos; incluso, la curiosidad de los niños al ver que los presidentes no tenían una actividad específica que realizaran, que no fuera hablar y hablar, antes por radio y luego por televisión, era explicada por los padres diciéndoles, que para ser presidente era necesario ser abogado.

No faltaron gobiernos duros, tiranías que sometieron a sus hermanos al silencio ideológico, a través de la persecución, prisión y destierro. Oscuros momentos de la historia de un país, que prometía una prosperidad sin límites, con una población que también prometía equidad, por su configuración única en el mundo de entonces, por ser el resultado de la mezcla inusual de tres razas: blancos, negros e indios, lo cual le dio a esos descendientes una belleza física que traspasó las fronteras del país, hasta ser famoso por las reinas de belleza que ganaban repetidamente la corona, en competencias mundiales.

He de aclararles que avanzados aquellos tiempos, la palabra raza, se fue convirtiendo en tabú, es decir, en prohibida, es decir, que era ofensiva, porque reflejaba la dominación de unos sobre otros, ustedes ya no lo viven, pero fue así en aquel remoto pasado. Se le llamaba segregación racial, una actitud sin fundamento que sólo recordaba el dominio económico y político que ejercieron unos sobre otros, basados en la supuesta superioridad racial, que era sólo mentira. Los científicos la negaban, los engreídos la amaban, los enojados la utilizaban, los transeúntes la odiaban, y los que no tenían criterio para debatirla, la sentían en la piel; aunque la discriminación, cosa desaparecida ya, no tuviera en ese país el drama que tenía en muchos otros del mismo continente.

 No tardaron en llegar gobiernos liberales, que hicieron sentir al lugareño, el dominio de un destino florecido, estudios, empleos, viajes, negocios, en un país donde nacían a montón las matas de mango, que no permitía que nadie muriese de hambre y donde cualquier cosa que se vendiera era comprada; pero se fue deteriorando poco a poco, en un mar de indiferencia y el apaciguamiento que produce el brillo de los avances tecnológicos, que puso a aquel pequeño gran país en contacto con el mundo, a eso lo llamaron globalización.

Este fenómeno globalizador creó un dramático desprendimiento de lo local, muchos protestaron, porque sabían el rumbo que estaba tomando la vida en el planeta; sin embargo, no era posible detener un proceso que no era político, no era moda, no era sólo economía, era simple y desbordado desarrollo tecnológico, fuerza que apenas fue vislumbrada por los proyectistas o visionarios, como un factor de cambio radical en el mundo.        

Fue por allá, más o menos faltando veinte años para culminar el siglo XX, cuando se comenzaron a sentir los efectos de muchos comportamientos negativos que ustedes no recuerdan porque lo superaron, pero que llenaban el imaginario colectivo; una mala y antigua semilla daba sus frutos, se incrementaron los problemas por incapacidad de gerencia y de ética, y esta sociedad fue dando traspiés hasta llegar al siglo XXI con un pragmatismo aterrador, que dejó perplejos a quienes tenían un criterio justo, transparente y hasta amistoso de lo que debería ser su sistema de gobierno.

Entrando la segunda década del siglo XXI la situación no mejoró, contrario a lo que había sido soñado en los años sesenta como un tiempo superior,  porque cuando la gente quería referirse a un estado ideal, decía: “Eso será en el año 2000”, imaginando que en ese año la sociedad ya habría superado sus problemas concretos, y psicosociales; pero nada más alejado de la verdad, el siglo XXI llegó lleno de conflictos, la gente aún no tenía el don que ustedes ya conquistaron, de reconocer las intenciones de los demás, no era posible la comunicación mental, ni la transmisión de pensamientos a distancia, aunque sí había un incipiente nacimiento de sanaciones en presencia y a distancia, utilizando los centros energéticos del cuerpo, para sanaciones de todo tipo.

 En aquellos tristes momentos, y aunque ustedes no lo entiendan, existían formas de comportamiento humano que no imaginan, los llamaban hipocresía, demagogia, engaño, manipulación, fingimiento, mentira, manejo de masas, asalto, estafa, abandono, traición, desconocimiento, apaciguamiento, miedo, interés, irresponsabilidad, comodidad, fraude, descaro, y hasta liderazgo; con ello se fraguaron tiempos de máscaras, de confusión, nada estaba claro, todo eran suposiciones, con la amenaza real de que la desconfianza matara los ánimos de quienes aspiraban construir un país unido, pacífico, respetuoso, próspero y feliz.

Lo último que supe de ellos, fue que ya ahondados en los análisis, los mea culpa, y las justificaciones, alguien logró dar con la pista de que lo que existía allá no era una simple división o polaridad partidista, que había causado tanta tensión, sino que la real división estaba en que funcionaban dos tipos de personas: LOS CORRECTOS Y LOS CORRUPTOS.

- Mami, ¿que es corrupto?

Ahora te lo explico, es un asunto de falta de ética que se plasma en la acción...


(*) A continuación, este hermoso y positivo poema:

MÚSICA TRISTE
ANDRÉS MATA (1870-1931) 

¿Un amor que se va?.. 
¡Cuántos se han ido!
Otro amor volverá más duradero
y menos doloroso que el olvido.
El alma es como pájaro inseñero
que, roto el nido en el ruinoso alero,
en otro alero reconstruye el nido.
Puede el último amor ser el primero.
Mientras más torturado y abatido,
el corazón del hombre es más sincero.
Tras de cada nublado hay un lucero,
y por ruda tormenta sacudido,
florece hasta morir el limonero.
¿Un amor que se va?.. ¡Cuántos se han ido!
¡Puede el ultimo amor ser el primero!
No te alejes del piano todavía.
Alada brote del marfil del piano,
bajo el lirio fragante de tu mano,
la tierna y amorosa melodía.
Ese adagio tristísimo y arcano
dulcifica mi espíritu doliente,
como si presintiera por mi frente
la inefable caricia de tu mano.
Si dispuso el dolor con golpe fiero
llenar de sombra la existencia mía,
ya se levanta luminoso el día
y florece otra vez el limonero.
No te alejes del piano todavía...
¡Puede el ultimo amor ser el primero!...



martes, 25 de septiembre de 2012

¿POR QUÉ HAY PERSONAS QUE SE SIENTEN ATRAÍDAS POR OTRAS, QUE NO SIENTEN LO MISMO?


Hemos visto, experimentado y debatido hasta la saciedad, las razones, los procesos y mecanismos a través de los cuales, las personas se relacionan para formar pareja, y una de las verdades más aplastantes, es que sin que medie la voluntad, los procesos inconcientes determinan la atracción que sentimos hacia otras personas.

Esto es válido para todo tipo de relaciones, desde nuestro interior se marcan las preferencias, inclinaciones, aficiones, vocaciones, y demás procesos que hacen nuestra vida.

Las relaciones de pareja son las que nos proporcionan las vivencias más intensas, y de las que, por contraste, nos podemos desligar, un divorcio puede marcar la diferencia entre una vida dura e injusta a una liberación, lo cual no ocurre con las relaciones consanguíneas.

En estos tiempos de reflexión, de búsqueda, de sanación, de espiritualidad, -si lo podemos llamar así-, las relaciones de pareja han tomado un espacio importante en la preocupación y ocupación de muchos, especialmente de las mujeres, quienes son las más asiduas participantes en los talleres que se ofrecen para superar trabas, eliminar creencias y armonizar el ambiente psíquico.

Sabemos que somos nosotros mismos los que propiciamos, sin darnos cuenta, lo que nos sucede en la vida, lo cual se encuentra registrado en los procesos psíquicos más profundos, de tal manera que podemos modificar, limpiar, transmutar, los contenidos que nos traen desdicha.

Si esto es así, podríamos ver en las personas que atraemos, un espejo de lo que somos, y de allí extraer conclusiones de lo que nos podemos liberar.

La búsqueda de la pareja ideal, fue en el pasado un asunto de sueño y ensueño, de esperar el príncipe azul, cosa que llevó a muchas decepciones, al corroborar que tal príncipe no existe; no obstante, hoy el asunto está más claro, ya que podemos incidir en nuestro interior, a través de la conexión espiritual más elevada, con la cual restablecer nuestros contenidos inconcientes.

En este nuevo paradigma de relaciones hemos de reconocer que, no toda persona que atraemos es la persona adecuada, ya que si bien hemos visto que hay personas que son atraídas por otras que no sienten lo mismo, también hay atracciones mutuas que no encajan adecuadamente.

Reconocer a la persona adecuada es un acto de sabiduría, intuición y apertura para sentir; lo prudente es dejar que fluya el proceso.

No cabe duda que una persona que ha logrado escalar en esta limpieza interna, es una persona que atraerá a mucha gente, y esto no se debe necesariamente a que atrae las parejas adecuadas y tiene para escoger, simplemente, quien brilla es detectada por mucha gente, porque generan una vibración sanadora, hermosa que influye sobre nosotros.

También vemos personas que atraen a otras, y las primeras no sienten lo mismo, no se perciben atraídas por quienes las cortejan; si una persona es independiente, segura de sí misma, asertiva, puede atraer a dos tipos de personas:

-       Quienes son afines, se ven reflejas en ellas.
-       Quienes carecen de esa cualidad, y necesitan sentirse protegidas por ellas.

El segundo caso, está motivado por la necesidad, el otro proporciona lo que no tengo, y es más cómodo vampirizarlo, que desarrollar la cualidad. 

Este caso también sucede recíprocamente, cuando dos personas se atraen porque cada una tiene cualidades de la cual carece la otra. He visto con asombro parejas, cuyo hombre es agresivo y tosco unidos a mujeres muy dulces, y nos parecen incompatibles, pero resulta que cada uno está ejerciendo al ciento por ciento, lo que la otra no ha desarrollado, y prefieren dividirse inconscientemente, los papeles. Son parejas, cuyos miembros por separado, funcionan desde la necesidad.

La variedad de combinaciones es asombrosa, una persona independiente y con cierto liderazgo patológico, puede sentirse atraída por alguien débil, y esta elección sigue siendo por necesidad, el placer de sentirse dominante, de sentirse poderoso y sobresaliente; no cabe duda, un vacío por sentirse no importante lo lleva a exacerbar la cualidad. Las uniones de fuertes y débiles, como las patológicas uniones de sádicos y masoquistas, es un buen ejemplo de este tipo de relaciones complementarias.

Ya vemos cómo, la simple atracción no es motivo para establecer una relación satisfactoria, si estamos despiertos podremos detectar nuestros puntos a desarrollar o trabajar, ya que siempre atraeremos la persona que nos enseñará algo, lo cual puede ser una cadena de sufrimiento.

Trabajar estos aspectos nos proporciona una ventaja sobre la vida que llevaríamos si seguimos de espalda a lo que somos y cómo funcionamos.

Actualmente se ofrecen sólidos conocimientos y terapias que nos proporcionan un salto significativo en la resolución de trabas emocionales y mentales, que sólo requiere la disposición de invertir justo dinero, tiempo y entusiasmo, especialmente si están solteros, divorciados, casados, unidos o viudos, es decir, en todos los casos es relevante.

Ser felices es un mandato de Dios, porque es la naturaleza de la conciencia pura, y está a la vuelta de una página en nuestra manera de percibir la vida, para al menos acercarnos a quiénes somos realmente, lo cual ha estado eclipsado por los pensamientos y emociones que hemos experimentado en la vida, una capa de información y energía que esconde nuestra verdadera esencia trascendental y libre.

sábado, 22 de septiembre de 2012

LOS HUMANOS Y EL MAL (I)

 
En días pasados asistí al Cine-foro de Psicología Arquetipal, que convoca mensualmente el Dr. Luis Galdona, presentó la película: TAN FUERTE, TAN CERCA, que refiere una historia con el telón de fondo de los acontecimientos de 11 de septiembre, hecho que conmovió al mundo de mil maneras.

Galdona comenzó diciendo que ninguna película o relato que haga referencia a ese episodio, puede cubrir el inmenso impacto que causó el 11S, ya que está inscrito en la inmensa capacidad destructiva que a veces alcanza el ser humano, el horror.

El foro se inició con las observaciones de Galdona quien, como es su estilo, lo dirigió de manera magistral, con la lectura de los comportamientos, el lenguaje y arquetipos que en la obra estuvieron a la orden del análisis. Comenzó citando a dos autores, quienes afirman que el ser humano posee las capacidades más extremas para causar daño, que no es siquiera necesario Satanás. Las acertadas observaciones de Galdona, más que la película, me hicieron saltar las lágrimas.

Para la ciencia, el ser humano posee potencialidades inimaginables, sus infinitas posibilidades se analizan a partir de causas o explicaciones biológicas, psicológicas, sociales, patologías y otras, que aún faltan por descubrir. El aspecto espiritual aún no se integra al estudio científico, aunque ya hay estudios y experiencias independientes que apuntan en este sentido.

La maldad ha sido materia de atención de filósofos, científicos, poetas, escritores, y es la base de sustentación de las religiones, para el desarrollo de sus doctrinas y la ética que los sustenta.

Lo bueno y lo malo, son dos polos que nos mueven, que nos motivan, que sirven de referencia en nuestras permanentes elecciones, ya sean simples o complejas, cotidianas o trascendentales, y cada una de estas concepciones posee un sin fin de otras concepciones que las redefinen, como honestidad, legitimidad, ética, respeto, libertad, felicidad, y para el mal, corrupción, inmoralidad, crimen, pecado, y otras miles.

Cada día nos sorprende el incremento de delitos extremos, en los actuales momentos la prensa se ha inundado de noticias de horrores en diversas partes del mundo; canibalismo urbano, secuestros y violaciones de hijas, asesinatos de bebés en manos de sus madres, crímenes de sectas satánicas, cruentas guerras que afectan civiles, por sólo nombrar las más resaltantes. Los estudiosos de este tema, tienen mucho material en vivo, para sus investigaciones.

En estos debates, están divididas las opiniones de la sociedad:

- La ciencia atribuye el mal a la naturaleza dual del ser, el bien y el mal anidados en su constitución natural y aprendida, y a patologías resultantes de esa dinámica compleja de componentes humanos.

- Las religiones, están muy claras en determinar que la constitución del mundo trajo consigo un ser maligno responsable de los desvaríos humanos, ya que en algún momento le son dadas las oportunidades de ejercer su poder sobre ellos, ante las cuales sucumben debido a sus debilidades y desobediencias. Fijan su argumento en el poder de la tentación, ya que el mal se viste de belleza, oportunidad, promesas a corto plazo, y encanto.

- Algunas fraternidades y organizaciones civiles hacen énfasis en el hecho de que el mal, es sólo un error del ser, que debe ser comprendido, no censurado y corregido a tiempo, para evitar las represiones, que sin duda generan males mayores. No obstante, perciben el mal como un acicate para el desarrollo espiritual del ser, ante el cual es preciso desarrollar acciones que conduzcan hacia el camino correcto.

 - Otra visión más amplia, que llamaré espiritual, está sustentada en las antiguas tradiciones, y versiones del pensamiento oriental, percibe el mundo como una precipitación de las energías de Dios, de la nada o del todo, -es lo mismo-, el cual se concentró en una gran fuerza para dar lugar al Big Bang, - fenómeno que la ciencia comparte-, lo cual dio lugar a la emanación de miles de entidades que se fueron organizando, en sus diversas tareas, a fin de “bajar” por la escalera de los chakras (punto de energía) universales.

A través de varios niveles o dimensiones, -árbol de la vida- se llega a la base del sistema, a fin de crear en esta base el mundo material o terrenal, con almas determinadas y apoyadas por entidades superiores. La idea de este proceso es experimentar la vida y sus complejidades a fin de conocerse a sí mismo, a través de sistemas geométricos que ordenan el comportamiento en tercera dimensión. ¿Será esto la esencia de los arquetipos de Jung?

Esto significa que las almas que nos habitan a nosotros, son partículas de aquella explosión inicial, por lo que seríamos entonces, partículas de Dios en cuerpos físicos, experimentando la vida material. Esto supone una gran responsabilidad, porque en esta experimentación está el descubrimiento de los que somos, y de lo que estaba oculto en aquel o aquella Nada-Todo.

Esto lo llaman El Plan Divino, un proceso de manifestación, que busca la expresión de lo que es, y una vez superados ciertos niveles dados por el tiempo o los ciclos, ascender o regresar al origen. Curiosamente, lo perciben como un proceso o movimiento infinito, que sigue la forma de este símbolo, la figura de un ocho horizontal.

Según esto, somos entidades similares al cosmos, un mundo en pequeño, que a manera de holograma, representamos la totalidad;  esto es así, a fin de estar conectados con la fuente inicial.

Esta es una visión integral de la realidad total, un mundo visible, donde la energía se ha compactado, y otro invisible, sutil, donde existen ángeles, guías, maestros, que están allí, al cuidado de que el Plan se cumpla. He de hacer notar que también incluye la vida en otros planetas y galaxias, lo cual incorpora una visión aún más amplia.

¿Y en esta historia, cómo y cuándo surge el Mal?

Hay versiones, una afirma que la primera manifestación de Dios, fue un querubín, llamado Estrella Matutina, Luzbel, conocido personaje de las religiones monoteístas, en quien había maravillosas propiedades, y cuando supo del plan para las almas que encarnarían en los humanos, se llenó de celos y se opuso a servirles, -como era la tarea de todos los seres celestiales-, pues el humano estaba predestinado a ejercer la vida material, el estado más denso de la creación, lo cual lo hacía privilegiado, por la oportunidad de brillar y de ser apoyado por los seres celestiales.

Esto lo llevó a rebelarse, a fin de sustituir a Dios, ante lo cual surgió Miguel, con su lema: “Quién como Dios”, quien tras una guerra lo derrotó, por lo cual fue precipitado con sus huestes a los abismos, el Infierno, desde donde ejerce su maléfica influencia sobre los humanos. Esta versión establece un enfrentamiento, una fuerte lucha de opuestos entre el Bien y el Mal.

Una segunda versión, afirma que Dios y Luzbel, son dos caras del mismo ser, o expresiones básicas del contenido resultante del big bang, y que son dos fuerzas inteligentes que ejercen su acción conjunta sobre la vida humana, como acicates del desenvolvimiento del Plan, cuyas dificultades pulen aún más la autenticidad de los resultados. El alma humana sería el ejecutor de un plan personal, que previo al nacimiento ha establecido de acuerdo con un comité asesor. Al nacer, éste plan pasa a su mundo inconciente, y es en esos niveles espirituales donde se lleva el seguimiento y la secuencia de los eventos acordados, en los cuales actúan fuerzas que muchos llaman destino, y que según esta visión son decisiones del alma.   

Según esto, el mal que padece la humanidad son simplemente acuerdos de las almas victimarias y víctimas, para representar un papel en la historia de las personas, pero que en el mundo espiritual, las almas de unos y de otros no constituyen enemigos, sino una cooperación bien planeada. 

Una tercera versión afirma que Luzbel es un  poderoso custodio del Plan Divino, y resulta que en su afán por darle curso, y dado que las almas al penetrar el espacio de tercera dimensión olvidaban su propósito y su origen, ya que al entrar en estados densos se pierde la memoria de lo que son y de dónde proceden, los humanos se dejaron llevar por la inercia del No Tiempo, de donde procedían, y sus ejecuciones eran muy lentas, no ocurría casi nada, motivo por el cual Luzbel decidió intervenir; su primera decisión fue hacer presión sobre el humano a través del tiempo.

Al ver que este ángel tenía la función de motorizar el proceso, y que podía traspasar los límites, surgió Miguel, conocido como Arcángel Miguel, quien convino en acelerar el tiempo, pero condicionado a respetar el Libre Albedrío de los humanos. De no ser así no tendría sentido la manifestación material guiada desde arriba, porque los humanos serían simples marionetas.

Estas dos propuestas, Luzbel y Miguel, hicieron tensión en aquellos niveles celestiales, por lo cual se produjo una fricción que llevó al enfrentamiento entre estas dos figuras del mundo invisible, de lo cual se desprendió la legión de ángeles de Miguel y la legión de demonios de Luzbel. Ángel y demonio, son entidades similares, aunque demonio tiene una connotación de genio, un tanto acorde con la cualidad de conocedor que requiere la maldad, como se les ha reconocido en el transcurso del tiempo.

Miguel, en previsión le asignó a cada alma un ángel guardián o protector, para evitar que los demonios tomaran la acción que les correspondía realizar a los humanos, ya inspirados en la intromisión.

Con esta división en el mundo invisible, o al menos dos posturas en tensión, no cabe duda que estas energías se reflejaron en la naturaleza humana, debido a que somos hologramas de un mundo mayor, de allí la expresión: “Como es arriba es abajo”, segundo principio del hermetismo.

Tal y como lo reconoce la ciencia, que ubica en el humano esta doble condición natural.

No obstante, con todo y esta naturaleza dual establecida en el humano, la dualidad de ese otro nivel invisible, lo hace doblemente dual, ya que ésta no reside sólo en el humano, sino que el bien y el mal estarían también arriba, en el humano y fuera de él. Esto revela que algunas visiones humanas sobre el mal, lo que han hecho es enfocar una parte de la verdad, es decir se manejan con la verdad a medias, al colocar la maldad y la bondad sólo en la condición humana.  

En esta tercera versión, Luzbel comienza su trabajo aplicando límites al humano, a fin de que ejecute el Plan Divino, y empieza por el tiempo, y determinó darle al humano sólo unos pocos años de vida, pero éste siguió en su lentitud, lo cual hizo necesaria la cadena de reencarnaciones, a fin de que las almas en cuestión realizaran sus tareas.

No obstante, el humano seguía atado a la inercia de sus vivencias en el mundo espiritual, de donde provenía, y el esfuerzo de los ángeles por inspirarlos a realizar sus tareas no eran captados por ellos, razón por la cual se dio paso a que los demonios aplicaran sus métodos persuasivos, trayendo como consecuencia la experimentación de males en la vida de los humanos; surgió la enfermedad, los accidentes, las guerras, y toda suerte de dificultades, que al fin hicieron efecto en la acción humana, ya no por una simple manifestación de su misión, sino por la presión que ejerce el dolor. No en balde se ha visto la enfermedad como camino al desarrollo y la ascensión espiritual.

Pero el asunto no se quedó aquí, tal vez si estos ángeles y demonios hubieran trabajado coordinados, o en equipo, hubiera evitado que se les fuera de las manos la custodia del Plan. Aconteció que en su desesperación por hacer que el Plan se cumpliera, los demonios se acercaron muy imprudentemente al mundo material, es decir, a la tercera dimensión, y al acercarse prácticamente fueron afectados por las condiciones de estar en él, en el mundo denso, perdiendo la memoria de su propósito, y quedando atrapados dentro del mundo material, pero sin cuerpo, porque a este mundo sólo entraban los humanos a través del canal del nacimiento de las almas.

Esto creó una dimensión o plano, que se denomina Bajo Astral, a donde van las almas que mueren y no saben que han muerto, quedando apegadas al mundo sin estar en él, y desde donde se ejerce influencia sobre los humanos que vibran en la misma frecuencia. Vale aclarar que las emociones de ese mundo oscuro están asociadas a sentimientos de frustración, rabia, rencor, actitudes destructivas, que forman la base de las sustancias que alimentan al mal.

He de hacer notar que este proceso se da en muchos planetas, con muchas razas, de las cuales emanaron caminos diversos y que recalaron en la tierra, una vez que fueron destruidos sus hogares cósmicos.

Con esto quedamos claros en la existencia de vida en distintos lugares del universo, lo cual llama la atención, por la diversidad de almas que ello conlleva, lo cual complica enormemente las cosas, al tratar de comprender la dinámica que estamos viviendo hoy.

Volvamos a los demonios, los cuales parecen ser entidades temperamentales, capaces de desarrollar cualquier acción con tal de lograr sus objetivos, sin embargo, ya dentro del campo terrestre, no tenían referencia del Plan ni de sus objetivos, sólo les quedó la impaciencia y la motivación para ejercer su voluntad.


Era de suponer que una vez penetrado el mundo de la materia, los demonios, como cuentan muchas leyendas, se unieran a las mujeres, a través de los cuerpos de los hombres que poseían y debilitaban para instalarse en ellos.  

Según esto, el mal de arriba se reunió con el mal de abajo, el humano se contaminó con la energía de los demonios y de allí surgió este estado de cosas, atribuibles a todo ese contenido de donde procedemos; de allí parten las personalidades que tiranizan, agreden, asesinan, con un propósito desconocido para ellos mismos, porque realmente no lo tienen, es sólo una patología espiritual nacida en un deseo desmedido de poder, no reconocido y resuelto en los mundos invisibles.

El mal, ya reconocido por la ciencia, es a juicio de Freud, un debemos asunto que debemos sublimar, y a juicio de otros, debemos reconocer e integrar, a través de finas lecturas de los mensaje del dolor, la tragedia, las enfermedades, y el horror de las guerras, para integrar sus enseñanzas comprendiendo el vínculo que tienen con el bien, la sanación y la superación de oscuridades.
  
Esta visión insiste en reconocer, que el mal no está sólo en nuestra naturaleza, ni está sólo afuera, sino que forma parte de la esencia del ser unido, que somos todos, y que por ser un fenómeno que nos impacta cada vez más, al menos saber qué hacer con él. En los últimos años se han promovido muchas teorías y prácticas sobre el perdón, el amor, el reconocimiento de los personajes de la familia a través de Las Constelaciones Familiares, y un sin fin de medios para conectar con el equilibrio mental, emocional y físico.

Con este último enfoque, ¿estaríamos buscando el bien? No creo, el bien se ha buscado a través de la moral, la religión, las leyes y apenas ha sido fructífero. Hemos de buscar la integración, la transformación, que no quede nada fuera; incluso, en muchos momentos el bien se torna en mal, cuando se llega a los extremos, un exceso de protección hace a un hijo débil e impotente, el exceso de alimentos enferma.

En oposición, el mal también se torna en bien, cuando nos avisa y nos prevé de males mayores, o, cuando el mal es tan extremo, que logra paralizarnos, pero que no nos enamora ni nos desmorona, que nos pone a prueba y respondemos desde nuestra condición positiva y constructiva, como hemos visto renacer a los sobrevivientes del holocausto a los judíos, quienes han dado testimonios de una poderosa resiliencia.

Vemos entonces, que estos dos opuestos tienen en la vida humana un significado distinto en la práctica y en la teoría. Diríamos que tanto el Bien como el Mal, poseen a su vez dos opuestos, un lado luminoso, y un lado oscuro, por darles una definición a esos dos polos cuando se tornan devastadores o cuando son nutritivos para el alma.

Finalmente, si quisiéramos definir el Bien y el Mal, diríamos que según su estricto origen, el Mal es la acción de violar la voluntad del otro, ya que procede de imponer, de intervenir en el proceso de los demás, y ese es el común denominador en todo daño conocido. En oposición, diríamos que el Bien sería, el respeto por el Libre Albedrío y el asumir la custodia de los seres bajo nuestra responsabilidad, como lo hacen los seres de luz del mundo celestial.

Una reflexión que podemos extraer de estas versiones, nos llevaría a suponer que la definición de humano aún no está clara, ya que lo humano no estaría determinado por la constitución corporal, en virtud de que son las almas destinadas a encarnar como humanos, los verdaderos humanos, y no los cuerpos de humanos que fueron o son dominados por las energías demoníacas; si los demonios pueden intervenir en las decisiones y acciones humanas, sin darnos cuenta estaríamos englobando en la definición de humanos a todos los que tengan cuerpo de humano, lo cual no sería correcto, a la luz de estas explicaciones.

Ésta ha sido siempre mi duda, cuando veo seres como Charles Manson, dictadores en todas las latitudes, y tantos otros criminales que cometen actos abominables, que nos hacen dudar de su naturaleza humana, la cual se estructura con dualidades que incluyen la bondad y la empatía. ¿Estaremos en presencia de una diversidad de seres no álmicos, que se expresan en la diversidad de seres humanos y donde se cuelan sin ser advertidos?. Esto no descalifica el hecho de que existen patologías que describen a seres egocéntricos, narcisistas, psicópatas y otros tantos males mentales y emocionales del humano. 

¿Es esto verdad trascendental, o cuento? No lo sé, cada quien decida la argumentación que juzgue correcta.