miércoles, 5 de mayo de 2010

DIOS SALVE A LA REINA



Ayer a las 8:00 p.m., mis hijos y yo teníamos una cita para festejar el cumpleaños de mi hija Karina, fuimos al concierto de DIOS SALVE A LA REINA, una banda argentina que hace un espectacular tributo a la maravillosa e insuperable banda  inglesa QUEEN. ¿Quién no ha oído a Rapsodia Bohemia?, la canción del siglo XX, la que convocó al mundo entero a poner oído la tambor, ante las magníficas emanaciones sonoras de Roger Taylor, Brian May, Jhon Deacon y el gran Freddy Mercury.  





Ya había conocido al grupo, cuando se presentaron en el Sambil  de Caracas, y aunque soy de las personas que me gusta la originalidad y autenticidad, quedé admirada de la manera como este grupo ha logrado interpretar y re-crear un espectáculo musical de muy alta calidad, de allí que fuera nuestro regalo a la cumpleañera, quien festeja alegremente. 

En un escenario sencillo y luminoso, con el estilo personal que Freddy Mercury le imprimía  a sus actuaciones, Pablo Padín  y su grupo logran reproducirlo de manera increíble  y dejar en el público una expresión de admiración en un despliegue de detalles, movimientos y sonidos, que difícilmente puede ser logrado por cualquier imitador, el asunto es que este grupo no imita, este grupo hace un tributo, lo cual es muy diferente, un tributo exige respeto y admiración, un tributo es un homenaje, un reconocimiento, la expresión de una emoción amorosa, de allí que el espectáculo sea formidable.

DIOS SALVE A LA REINA es un grupo cabal, avalado por Queen,  de allí que se trata de una actividad con grandes proyecciones, quienes llevan su espectáculo a muchas latitudes.
       













Esta es la página: http://www.dsr.com.ar/


 Aquí está mi hijo jack, fan número Uno de Queen, en ocasión del concierto de Queen en Aruba con  Roger Taylor y Brian May










martes, 27 de abril de 2010

LA CASA DE LAS SIETE MUJERES


B. M.: Maldita, eso es lo que tu eres,
L.M.: no me culpes por lo que pasó, los espíritus conspiraron contra ti, Bento Manuel, 
B.M: el destino no tiene más poder que el trato que hice contigo,
L.M: hay una fuerza mayor que todos los tratos, el Señor de todas las cosas vivas y muertas está por encima de nosotros,
B.M: mi trato no fue con él, fue con el demonio
L.M: a quien el Señor le permite que continúe existiendo sólo para mostrar que la luz es mayor que las tinieblas
B.M: cállate
L.M.: no existe nada que pueda deshacer un casamiento hecho en el cielo

Este es uno de los diálogos más interesantes de la novela brasileña  "La casa de las siete Mujeres",  inspirada en la historia de los farrafos en Brasil, quienes en 1835 se levantaron en contra del poder de Brasil a fin de independizar a la provincia de San Pedro del rio, al sur del país, después de 10 años de enfrentamientos y de grandes esfuerzos, no lograron la victoria y regresaron a casa a restaurar la vida cotidiana con muchos duelos, innecesarios.

"La casa de las siete Mujeres" fue escrita por María Adelaide Amaral y Walther Negrao, inspirada en el libro de Leticia Wierzchowski.

Además de las acciones heroicas, de la manipulación política, de juegos y tratos diplomáticos y la participación de dos activistas italianos, Giuseppe Garibadi y Luigi Rosetti, esta novela recrea una historia sobre tratos de Bento Manuel, un personaje enigmático y obsesivo, con las fuerzas oscuras del universo, a fin de alcanzar el amor de una mujer casada y bien enamorada de su esposo.
Su fracaso se lo reclama a la entidad con quien estableció su acuerdo para comprobar al final, que no hay fuerza más poderosa en el mundo que lo que está sellado en el cielo. 

La gentileza de Docarmo49, hizo posible este disfrute:


viernes, 23 de abril de 2010

CUIDEN A SUS HIJOS DESDE ANTES DE NACER

Las noticias sobre muerte de mujeres en manos de sus cónyuges,  que cobran más espacio en la prensa cuando se trata de personajes públicos, pero que a diario se están produciendo altos niveles de mortalidad por esta causa, deja consternada a la sociedad sensible y justa que ve con inconformidad el deterioro social de la familia venezolana.

Los hechos hablan por sí solos, una joven es acorralada por un depredador, su esposo, dormía con su verdugo,  pero,  es un matrimonio, nadie sabe nada, su voluntad se respeta y casi nadie puede hacer nada hasta que el hecho ocurre.

Estos casos requieren una visión más integral, la violencia deviene de una ruptura del equilibrio emocional requerido en los primeros años de vida. Tanto el depredador como la víctima se originan en la infancia, luego si las condiciones sociales se mantienen,  estos personajes consolidan sus exaltaciones, se encuentran, se atraen por un mecanismo inconciente de vinculación patológica, pero nadie lo percibe. 

En unos casos, porque cuando se producen los primeros síntomas la víctima está bajo el dominio del depredador, calla y miente, y, en otros casos, porque aunque la víctima lo diga nadie le hace caso, la misma familia a veces se convierte en cómplices ciegos, no quieren ver el drama y lo niegan, forma parte del sistema patológico familiar. Nadie quiere reconocer problemas en los hijos, y los más conscientes se preguntan silenciosamente ¿en qué fallé?, siempre dejando el caso al destino. Creo que son las personas ajenas a la familia las que en un momento dado pueden ayudar  más efectivamente a una víctima de violencia doméstica. 

Si las personas tuvieran conocimiento de lo delicado que es la conformación mental y emocional de un niño, asumirían la  responsabilidad ante el cuidado de la maternidad y la paternidad, lo cual es valorado hoy sólo a la luz de lo que entienden por amor,  generalmente un mundo de distorciones, y no a la luz de la responsabilidad. Desde el vientre materno se construye el mundo psíquico y de ello depende el equilibrio y el futuro del nuevo ser.

Una mujer que se deje atrapar en un chantaje, en una dominación, en acoso mental y sexual, está expresando que tiene una semilla de acoso en su infancia; una mujer con fortaleza psíquica, sabe defenderse de una situación de acoso y de violencia a las primeras de cambio, y resuelve su situación. Es una asertividad que todos estaríamos en condición de obtener si hiciéramos los trabajos correspondientes para superar traumas y dolores infantiles. 

lunes, 19 de abril de 2010

CLERIGO ISLAMICO IRANI DESCUBRE LA CAUSA DE LOS TERREMOTOS

Para los occidentales, especialmente de este lado del mundo,  que apenas tenemos noticias de las costumbres y valores de culturas tan lejanas como la islámica, nos resulta asombroso que a estas alturas  de los adelantos científicos, que han puesto luz en tantas creencias  sin fundamento, aún se mantengan pensamientos tan absurdos como que la mujer es un ser de segunda.

Esa exacerbada descalificación de la condición humana de la mujer, hasta es sospechosa, ¿de dónde surgió?, porque todos nacemos de mujeres, no es posible que una visión tan absurda aún esté orientando las opiniones de hombres que tienen la responsabilidad de guiar a otros.

En Beirut, la prensa iraní de hoy reseña que Hojatoleslam Kazem Sedighi, "un importante clérigo islámico iraní dijo que las mujeres que lucen ropas reveladoras y son promiscuas son la causa de los sismos". Buena noticia para los especialistas, que se devanan los sesos investigando las profundidades de la tierra, cuando la causa verdadera de los sismos está afuera, en las mujeres, que incluso se pueden estar relacionando sexualmente con ellos, digo, con los científicos.

Demostrando una total ignorancia de los fenómenos naturales, lo cual podría hasta tolerarse, porque más de uno ha elucubrado al respecto y mientras no dañe a nadie, la ignorancia la carga cada quien en sus hombros; pero afirmar con esa propiedad, que la causa de los terremotos son las mujeres reveladoras de su cuerpo y promiscuas, es un insulto a quienes leen ese disparate.

Primero, porque se sustenta en una discriminación que ha debido superarse desde hace mucho tiempo ya, y segundo, porque no entiendo con quien son promiscuas las mujeres, si no lo son con los hombres, o es que ese clérigo trata de decir que son promiscuas lesbianas, que los hombres nada tienen que ver en esa promiscuidad.

Ah, es que los hombres son absolutamente inocentes, "las mujeres los corrompen y los llevan por el mal camino, corrompen su castidad y diseminan el adulterio en la sociedad y con ello, aumentan los terremotos"; según esto, los hombres islámicos son unos tarados, que atienden solícitamente las seducciones de esas mujeres perdidas.

Pero resulta que Irán es un país notablemente sísmico y este clérigo sismólogo, ya encontró a quién echarle la culpa de cualquier evento que se presente. 

No puedo más que pensar en la dolorosa relación interna que se  debe producir en el vientre gestante de las mujeres islámicas, y cómo ocurren todos esos embarazos de hombres que rechazan a las mujeres de esa manera. Cuesta comprender que ni un asomo de amor pasa por esas relaciones sexuales, donde lo importante es una castidad inventada, represora y mutilante que justifica pisotear a todas las madres de los hijos islámicos.

No extraña entonces que muchos destinen sus vidas  a causas que les exigen inmolarse en eventos suicidas, lo cual habla a gritos de la mala relación con la madre.

domingo, 18 de abril de 2010

SOMOS VAMPIROS

Cuando escribía el post anterior me quedé pensativa, hurgando en esa condición humana de ser contaminados por las personas con las cuales nos relacionamos. De allí la importancia de estar rodeados de ambientes sociales sanos.

Me refiero a que en la infancia somos inevitables dependientes del ambiente mental y emocional que nos circunda, los cuales van a ser parte de nuestra constitución emocional, especialmente cuando  estamos en contacto directo y permanente.

En la especie humana existen depredadores de humanos, tanto los que se apoderan, exterminan, y someten a los demás, como los que vampirizan a sus víctimas. En el primer caso, basta leer la historia de los llamados "conquistadores", que sólo fueron depredadores de culturas y pueblos, son ejemplos: Alejandro Magno,  Hitler.

En el segundo caso,  los que vampirizan a sus víctimas legándoles su condición, como por ejemplo, la "conquista" de los españoles en América, que dejaron su impronta depredadora, manifiesta en los latinoamericanos de hoy, como el "síndrome del conquistador-conquistado", por el cual todos quieren ser conquistadores. 

Un caso típico de vampirismo es la pederastia, tan sonada en los últimos tiempos, porque ya llegó la hora de descubrir lo que esté oculto.

Estos seres se alimentan de la indefensión, de la inocencia, y de la energía virginal de sus víctimas, a quienes les roban la posibilidad de ser personas sanas y hasta felices.

Este depredador se engulle la inocencia de los niños, a través del  abuso sexual tanto a hembras como a varones, porque no les importa el  sexo  de la víctima, se trata de genitalidad sádica y burda, dejándoles contaminados con esa misma enfermedad, la cual se transmite como si fuese un virus, y a menos que sea tratado  con asertividad, el afectado, es un potencial pederasta que estará al acecho esperando su oportunidad, o se verá oprimido por un trauma que tarde o temprado hará eclosión en su interior. 

Pero es el caso de que en cada pederasta hubo un niño abusado, es como la contaminación del vampiro que inocula su condición transmitiéndole a la víctima su vampirismo. Al nacer somos plastilinas en manos de quien nos moldee, y seguimos siendo esponjas super absorbentes, que si no se posee  alguna fortaleza crítica,  se incorporan las sugerencias del entorno, de ello se han aprovechado los políticos, el comercio y la educación.

Que bueno sería que pudiéramos transmitir mucho más intensamente un contagio de amor sano, estímulos creativos y positivos, alegría y compasión, productividad y respeto, libertad y privacidad, confianza y fe, hay muchas cosas bellas que podemos transmitir en una  buena y colectiva "confabulación de amor", como decía alguien hace muchos años y que en estos momentos no recuerdo su nombre, pero que me dejó lo mejor, su idea.

sábado, 17 de abril de 2010

CUANDO LA VIDA AHOGA

Cuando no se puede vivir, cuando respirar es imposible, cuando el tiempo no se mueve, cuando nada pasa, cuando nadie oye, cuando nadie ve, ni escucha, ni interpreta, cuando no hay señales de comprensión, la vida ahoga, y el impulso de muerte surge de la propia mano.

Todos hemos conocido a quien llega a ese extremo, o al menos sabemos que esto ocurre; aunque  esto sea incomprensible, porque la vida por difícil que sea, la hemos podido llevar hasta con alegría.

Para explicárnoslo, pensamos que quien se suicida es una persona débil, o se volvió loco, o perdió la conciencia por un momento,  y cualquiera de estas suposiciones puede ser sólo una manifestación externa de este fenómeno, pero de lo que no me cabe la menor duda es que este acto es un grito de reproche a la madre, es como decirle: "mira lo que hago con tu obra, no valió la pena tu esfuerzo".

Mala noticia para las madres,  porque tampoco están conscientes de los eventos que pueden causar daños emocionales a sus hijos, y la ignorancia, la costumbre, la impotencia, la pobreza, la confianza, la conveniencia, la cobardía y muchas otras cosas más, pueden ser la condición en la cual están atrapadas en el momento en el cual se puede gestar un evento que llegue a ser una semilla suicida en sus infantes. Los eventos posteriores a la infancia, vienen a ratificar y a re-crear los eventos de la niñez.

Después de haber vivido en soledad un evento traumático en su niñez, Marianita, alguien que conocí poco o casi sólo de oídas, creció y alejó ese recuerdo de su día a día, llegó  a la universidad, se graduó, llegó el trabajo, el matrimonio y todo transcurría con mucha ocupación, tanta que llegaba exhausta a casa, no había nada de qué preocuparse, todo iba "bien", pasaron los años, no había tenido hijos, no sé si por decisión propia o por alguna limitación orgánica. 

Alcanzó pasar sus 56 años, ya  jubilada, y de pronto se encontró con su monstruo interno, el que había escondido muy hondo, el que guardó en su inconciente, pero ese monstruo también creció con ella, y pedía libertad, Mariana se vió de pronto haciendo cosas extrañas,  con una pulsión de huída, buscando la casa materna y dominando su destino, nadie podía hacer cosa alguna, era autónoma en sus decisiones, tomaba control aparente de su vida y aunque causó algunas angustias a su familia, nadie se percataba de la magnitud de su tragedia.

La verdad sea dicha, cuando una persona enferma, está enferma la familia, el enfermo es sólo la punta del iceberg, por eso cuando se trata de patologías emocionales es aún más difícil ver todo el contexto y menos lo pueden  ver los parientes, porque no quieren ver, porque no quieren ir al pasado a hurgar en el dolor y la culpa, porque la negación es la primera respuesta ante los acontecimientos  dolorosos o vergonzosos, y buscan causas físicas, que si esto que si aquello.

Cuando Mariana decide acabar con su vida, lo hizo en la cotidianidad de una tarde de domingo, no sin antes dar claras manifestaciones de alarma que nadie pudo o no quiso ver. En un juego de poderes, de autonomías y de miedos, los protagonistas de un suceso como éste, son marionetas de la vida en un guión de muerte, que impacta en el mero corazón del grupo, en la madre creadora y portadora de esa vida, pero con un fallo descomunal. 

Compasión para todos, para quienes no pueden o no saben cuidar y defender a sus hijos, justo en el momento preciso, compasión para los niños atrapados en manos depredadoras, compasión para los depredadores que fueron presas de otros depredadores,  y en definitiva, compasión para el ser humano que se debate entre su animalidad y su espiritualidad.  

Y para quienes deseen tener una vida sana, no tengo otra cosa que recomendarles que así como para las dolencias del cuerpo hay especialistas a quien acudir, los problemas emocionales, también tienen sus especialistas, no duden en consultarlos, y si es un psicólogo junguiano, para mí es mejor.  

La búsqueda de la salud mental y emocional también pasa por la prevención y en este caso, "es mejor podar que talar" como dice Nelson Torres Jimenez en su libro: "La venganza del inconciente".  

jueves, 15 de abril de 2010

A PEDRITO, COMO LO LLAMAN MIS HIJOS


Hoy es 15 de abril, un día memorable para los mexicanos y para los latinoamericanos que llevamos ese Mexico lindo y querido  en nuestros corazones, porque fue nuestro fondo musical en la infancia, porque Las Mañanitas insistieron tanto, que hoy, cuando celebramos un cumpleaños, el mejor regalo que se nos ocurre son unas trompetas y unos violines de mariachi, para alegrar el alma.

Pero hoy recordamos un día de despedida, un día cuando mi mamá lloró porque inexplicablemente PEDRO INFANTE, el gran ídolo latinoamericano había sido llamado por Dios. 


Su voz se nos metió en el alma y marcó, en un tiempo de muchos ídolos, un tono de alegría y de tristeza, de  llanto y de consuelo, de humor y de reflexión, de folklor y de modernidad, de todo lo que el cine de oro mexicano nos puso en la pantalla, para deleite de adultos y niños.

Las películas de Pedrito, como lo llaman mis hijos, nos dieron un album de caras hermosas, de serenatas memorables, de letras hermosísimas que le cantan al amor, a la pobreza, a la pérdida, a la familia, al despecho, a la guerra, y hasta  a la discriminación racial, con la película Angelitos Negros, inspirada en el poema del mismo nombre, del poeta venezolano Andrés Eloy Blanco.

Pedro Infante viajó por el mundo, llevando un mensaje de solidaridad donde llegaba, y me siento muy feliz de que haya cantado nuestra Alma Llanera, el segundo himno de los venezolanos.   

http://www.youtube.com/watch?v=PFfYgNat2oY

Pedro Infante es amado por millones de mujeres en América, fue y sigue siendo el novio virtual y la fantasía de mujeres de todas las edades; esto me confirma una creencia, cuando amamos a gente como él estamos seguros de no defraudarnos, porque son líderes del amor y la alegría, gracias Pedrito por haber sido latinoamericano, por habernos hecho suspirar  en un balcón imaginario, de serenata en plenilunio.

Una bella canción huasteca, qué bella es la música jarocha: 

http://www.youtube.com/watch?v=3hM9nEwj67o&feature=related

Y en este recuerdo lindo quiero hacer especial mención a la bella señora Irma Dorantes, su última esposa y gran amor, que también compartió con él los laureles de la canción y del cine de oro mexicano; quiero que la vean interpretando con su dulce voz, una canción de Chelique Sarabia: "Cuando no sé de ti," México y Venezuela unidas en el arte y la belleza.

http://www.youtube.com/watch?v=tTx5rl8220w&feature=related



Sigue cantado Pedrito, que cada día tienes más amores en esta tierra.