sábado, 25 de septiembre de 2010

EL REY DE ESTE MUNDO


Si seguimos la máxima de que todo lo que existe es creado por Dios, por simple lógica aristotélica tenemos que concluir, que la maldad fue creada por él.

La Biblia no abunda en detalles en el episodio de la creación, sólo refiere un relato que transcurre durante siete días seguidos, lo cual podría comprenderse como siete  millones de años, o siete meses, o siete cualquier medida, porque no sabemos realmente si se refiere a nuestro calendario, o al tiempo del tiempo sin tiempo, lo cual no es importante en sí mismo, sino revelador de que leer la Biblia e interpretarla textualmente, puede conducir a falsas conclusiones.

Dios creó al este, un Paraíso en la tierra, donde habitaba Adán y luego Eva, pero también habían otros seres que tenían la capacidad del lenguaje, a través del cual Eva fue seducida, engañada y convencida, de comer del fruto del árbol prohibido.

Fue seducida, porque la serpiente le argumentó sólo los beneficios del asunto, fue engañada porque le ocultó la información más importante, lo cual condujo a su convencimiento. En este punto nos encontramos con el problema de la intención, la acción deliberada de omitir lo importante.

Eva no tenía referencias de la maldad,  ni del peligro del engaño, y no podía disentir ante la propuesta de la serpiente, porque no tenía conocimiento de las consecuencias de lo que un acto de tal naturaleza implicaría; sólo tenía la advertencia de que moriría, pero, al fin y al cabo, ella no conocía la muerte; en este caso sólo desestimó lo advertido por su creador. Con todo y su inocencia,  fue expulsada por haber transgredido una norma.

Creo que este fenómeno es un mal de la juventud de  hoy, seguimos desobedeciendo, y nos dejamos seducir para luego ser atrapados en unas consecuencias que no vimos con anticipación, y que no siempre asumimos con responsabilidad, aún cuando estemos anticipadamente expuestos a la información. Hemos de suponer entonces que para que la información tenga efecto es necesario tener la experiencia, es decir, la reflexión, la enseñanza.

A Eva le ocurrió esto sin información y sin experiencia, por lo cual podríamos interpretar esta historia como un arquetipo, es decir, un mito que habla de los comportamientos humanos, en el cual Adán y Eva somos nosotros, lanzados a este mundo, para tener la vivencia del engaño y, en caso de adquirir la experiencia, obtener la redención, sin la cual no entraríamos al Reino de los Cielos. Menudo asunto.

Percibo al Edén como un mundo  donde prevalece la Ley, donde hay permiso y prohibición, y esto no lo interpreto como que el Creador deseaba hacer de sus criaturas humanas, unos auténticos obedientes; creo que su intención fue crear en ellos un sentido crítico, una ética, una realidad compleja donde siempre tuvieran que escoger, surgió entonces la palabra opción; por eso nos presentó la tentación, por eso surgió un ser que escogió a Eva, recurriendo a su energía femenina, más emocional, más osada, más arriesgada, más creativa e ilógica, para cometer el acto de desobediencia. Ya me imagino al Creador, aburrido de tanta obediencia automática, no consciente.

Desde niña este relato me confundió, ¿cómo es que el Creador dejó que esto sucediera?, ¿cómo es que dejó que Caín asesinara a Abel?, aún hoy, muchas personas sustentan su ateísmo en este argumento: a Dios, -si es que existe-, no le interesa la vida terrenal, porque permite la maldad y la injusticia, a esto los creyentes responden: que no es culpa de Dios, que somos nosotros los malos. A esto, replican los ateos: si Dios nos creó, él creó el mal que está en nosotros. No veo cómo este dilema pueda resolverse por esta vía.

Al ver la vida humana, siempre acosada por males, y ante la cual asumimos diversas actitudes y acciones, lo cual hace de unos, los depredadores y a otros las presas, aparte de otras amenazas, como el sufrimiento por enfermedades, la muerte de seres queridos, la separaciones, los efectos brutales de  los fenómenos naturales... La vida en este mundo, realmente es un proyecto lleno de retos.

Es precisamente este reto el que le da la esencia a la vida, pero volvamos al momento en el cual, la osada Eva resolvió desobedecer y convenció a Adán hacer lo propio.

Una vez consumada la acción, nuestro padres primigenios, abrieron los ojos y se dieron cuenta que estaban desnudos, eso me suena a que adquirieron cuerpo, que antes no se daban cuenta de su desnudez porque eran seres espirituales, la desobediencia los convirtió en seres de carne y hueso, en humanos.

No me puedo imaginar que Dios estuviera entretenido en otra cosa, cuando estaba ocurriendo algo tan trascendental con sus criaturas, sin embargo, la historia cuenta que de pronto apareció el Señor, y ellos se escondieron porque sentían algo nuevo, extraño: vergüenza. Dios sacó en conclusión que comieron del árbol de la sabiduría, el que da la ciencia del conocimiento del bien y el mal. ¡Aleluya! pensaría Dios.

En ese punto surgió entonces, lo que Dios estaba planeando,  darle a sus hijos el Libre Albedrío, y para ello necesitaba favorecer en sus criaturas el sentido de la ética, la capacidad de escoger entre dos opuestos, ¿y esto porqué? porque la obediencia es infantil, sólo válida en esa etapa, la decisión a conciencia es necesaria en el adulto, y sus criaturas ya estaban llegando a la adultez, ya era el momento.

Veo la desobediencia como el acto de rebeldía del adolescente, que se explaya hacia la adultez, cuestionando a sus padres y saliendo del nido materno-paterno para emprender su propia vida, su propio destino.

Por ello, la desobediencia fue para Eva y Adán, un ritual de iniciación, que los convirtió en humanos independientes, con las consecuencias que ello implica, y si no, veamos nuestras propias historias de emancipación del hogar paterno-materno.

Dios los creó con Leyes, con estructura, con permisos y prohibiciones, con si y con no, era un mundo de opuestos, como el mundo terrenal, igual hacen los padres responsables cuando crían a sus hijos, y luego los despiden un día, cuando se emancipan.

Para que esta obra tuviera éxito, era necesario el impulso de la contrariedad, del cuestionamiento, de la rebeldía, elemento que adquieren los jóvenes de esta época con sus pares; de la misma forma ocurrió en aquel paraíso terrenal, los pares de Adán y Eva eran las criaturas del jardín, con quien conversaban y se distraían. Para que Eva le creyera a la tal serpiente, tenía que confiar en ella, y si confiaba era porque le era familiar.

Cuando esto ocurre, Dios los echa del hogar, los destierra, y coloca un ángel custodio de las puertas del paraíso, para impedir que se puedan colar, los envía al mundo con una muda de ropa y les sentencia a sufrir, es decir, a enfrentar una realidad distinta al paraíso; era un escenario duro, al cual tenían que conquistar con su esfuerzo. 

Lo notable de esta reacción divina, es que despidió a los tres, a Eva, a Adán y a la serpiente, los tres componentes fundamentales del mundo terrenal; supongo que lo hizo así, porque cada uno tenía una misión, la serpiente sembraría el mal y la tentación, y se erige como el rey de este mundo, se instala en lo más profundo de los seres y la naturaleza, y a los humanos nos toca trabajar para vencer ese mal metido en nuestra propia constitución psíquica.

Aquí hemos llegado a un punto crucial, y veo dos hipótesis:

1- Al parecer la serpiente, que era tan amiga de Eva, de pronto le dice algo nuevo, la incita a desobedecer, ¿por qué a esa serpiente no se le había ocurrido sugerirle a Eva que desobedeciera antes?, estimo que necesitaba un período de acercamiento, para conseguir la confianza de Eva, y en el momento justo soltar su sugerencia, logrando su objetivo, o tal vez, esperaba paciente el momento de su adolescencia cercana a la adultez, para darle el empujón definitivo. No puedo creer que Dios estaba ajeno a este “plan malévolo”, ya que es omnipresente (que está en todas partes) y omnisciente (que lo sabe todo).

2- Pudo ocurrir que la serpiente fue poseída por un espíritu maligno, que la usó, para tentar a Eva, y logró su cometido, suponiendo que ese espíritu tenía un gran celo y envidia hacia las criaturas consentidas de Dios. Aquí me surge una gran duda, ¿de dónde  le salió este celo o envidia, a un ser espiritual si aún no había sido expandida la maldad, la cual estaba escondida en el árbol?, ¿o es que los ángeles sí conocían el mal, y ya tenían libre albedrío?. Esto lo afirma la historia de un bello ángel, llamado Luzbel.

En cualquiera de estas dos posibilidades, aunque supongo que deben haber muchas más, Dios no estaba ausente.

El mundo terrenal se convirtió entonces, -porque ya estaba creado y esperando a sus principales personajes-, en una localidad donde gobernaría el espíritu de la serpiente, el mal; un lugar donde había que trabajar para dominar las fuerzas que impedían disfrutar de un mínimo de paz y confort. Y esa fuerza maligna la imprime precisamente, aquel espíritu tentador que se hizo dueño y señor de este mundo, de allí que Jesús, en su declaración de la verdad dijera: mi reino no es de este mundo.

Jesús vino como encarnación del Padre, a darnos verdades de la otra realidad, la del paraíso, la del hogar perdido, vino a darnos pistas para regresar a él, pero, ya no como niños inocentes y obedientes, autómatas que no valen nada, sino como niños conscientes, como niños puros, libres de maldad, porque cuando conocemos la maldad y optamos por superarla, a través de un esfuerzo sostenido para iluminar la oscuridad de nuestras almas, nos convertimos en seres superiores, dignos de regresar a casa.

Con desaliento, a veces observo lo duro que nos resulta enfrentar situaciones que no parecen tener salida, y me hago todas estas preguntas, principalmente, ¿de dónde salió la maldad, quién la creó y porqué?, esto es lo único que puedo responderme, tal vez porque mi referencia principal es la judeo-cristiana.

De esta manera puedo ver que si el mal está en nosotros, no es sólo por creatividad nuestra, lo que sí depende de nosotros es la capacidad de elegir, de limpiar nuestras conciencias de un mal anidado en nosotros.  Es el trabajo al cual vinimos a este mundo, es la tarea encomendada cuando salimos del hogar, de nuestra casa espiritual, a la cual retornaremos cuando seamos investidos de una luminosidad adecuada, de una niñez consciente.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

LA VIDA ENTRE VIDAS, obra de MICHAEL NEWTON

Con inmenso gusto quiero presentar La vida entre vidas, un libro de un investigador que ha dedicado su pericia, no sólo a ayudar a sus pacientes, sino a publicar sus experiencias y ponerlas al alcance de todos. 

Apropiadamente, quienes asisten a su consulta, son quienes le han proporcionado la información que presenta en su publicación; lo cual constituye una fuente segura de primera mano. Llama la atención que Newton  denomina clientes a estas personas, tal vez por aquello de que la enfermedad es la que convierte a una persona en paciente. No obstante, soy de la idea de que todos somos enfermos de cierta forma, porque padecemos de una lesión de alma, y a eso venimos al mundo, a superarla.

 Llegué a esta conclusión, después de muchas lecturas esotéricas y filosóficas que durante años tuve la curiosidad de consultar.  La obra de Newton viene a llenar un vacío de información, ya que complementa la obra de Weis y muchos otros, al dedicar su estudio  al período que duran las almas desde el momento de la muerte hasta el momento en que vuelven a reencarnar.

Gracias a Elizabeth Kubler Ross, Brian Weis y muchos otros profesionales de la psicología, psiquiatría y la medicina, hemos podido tener información confiable sobre los eventos relacionados con la muerte y la certeza de que somos anergía espiritual expresada en almas, que recorremos vivencias terrenales y que con la muerte regresamos a un espacio de trabajo espiritual, a reflexionar y programar la siguiente vida material. 

Lo que era una información confinada a los círculos religiosos y sociedades secretas, ha pasado a ser objeto de estudio de la ciencia, aunque ello haya sido una consecuencia natural de la terapia o asistencia brindada a enfermos y moribundos, y no a una acción deliberada de la investigación científica.

La vida después de la vida, fue un concepto que le dio la vuelta al mundo y creó al menos en mí una posibilidad cierta de que  en esta vida terrenal, apenas estamos experimentando un pequeño porcentaje de la vida real. La Kabbalah dice que en vida terrenal sólo apreciamos el 1% de la realidad.

En Weis vimos relatos de experiencias humanas que a través de la técnica regresiva, pudieron llegar a descubrir recuerdos de otras vidas, otras historias, otros personajes vividos por la misma alma.
  
Newton nos lleva de la mano por los recuerdos de personas que relatan su experiencia en ese espacio-período espiritual, que va desde la muerte hasta el regreso del alma al mundo terrenal; lo que  también se conoce como el Bardo.

Al morir el alma percibe sensaciones de movimiento que son involuntarios, se siente atraído, absorbido o chupado por una fuerza irresistible que lo traslada a otra dimensión, en  cuyo proceso percibe oscuridad, un túnel, y al final una luz amorosa que le da la bienvenida.

El alma se convierte en una luz y puede percibir entidades  luminosas, a las cuales identifica como amigos y familiares muertos que lo esperan y lo agradan en el reencuentro. El alma sabe quien es cada cual, aún cuando no se manifiesten con apariencia corporal, aunque en algunos casos, esas entidades que integran ese comité de recepción pueden  mostrarse como figuras humanas, a fin de suavisar la experiencia del alma recién llegada.

Después de un proceso de adaptación a su reciente condición, el alma es reubicada en su nivel y se reencuentra con su grupo de almas, con quienes va a establecer relación a fin de revisar su reciente experiencia terrenal. El alma es transparente, no podrá ocultar nada, porque las otras almas tienen capacidad para captar la verdad en los demás. Estará en ese entonces en un mundo jerárquico pero no autocrático, disciplinado pero no impositivo, comprensivo pero no complaciente, lo cual indica que hay un sistema firme y de mucho respeto.

Posteriormente, cuando ha madurado su estudio y necesita, o es propicio volver a tener una experiencia terrenal, se prepara para determinar cuál va a ser su reto o misión de vida y para detectar el cuerpo, la familia y el lugar donde ese reto le será propicio.

A manera de ilustración, un alma que ha vivido en cuerpos cuyas energías más notables fueron violentas, agresivas y dañinas para los demás, tendrá la oportunidad de reencarnar en cuerpos débiles, impotentes y dominados por condiciones sociales que le ayuden a doblegar su natural tendencia a ser un victimario. Tal vez hasta escoja vivir en un cuerpo que será una víctima de agresión. Con ello vivirá lo que él causó a otros en sus vidas anteriores, incluso hasta se pueda reencontrar con la misma alma que estuvo en el cuerpo que él agredió. Esto me hace recordar a Laura Esquivel en su obra La Ley del Amor, publicado en 1995.    

La muerte es el paso de un estado físico a un estado no físico, somos eternos. Es la salida de un cuerpo a una vida sin cuerpo,  un tránsito entre dos mundos de naturaleza distinta u opuesta. Ese viaje, o salida, se le ha conocido como: el regreso a casa. Tal vez, habernos alejado de ese mundo espiritual, sea la causa de tantas depresiones  crónicas, y de la insistente inclinación humana hacia el padecimiento de crisis existenciales. 

El vacío profundo, la sensación de abandono, la necesidad de ser amado, la terrible e intensa soledad, tal vez no sean otra cosa que la pulsión inconciente de la vida completa y sin apuros que abandonamos, cuando decidimos nacer en un cuerpo de carne y hueso. Comprender esa posibilidad puede servirnos de autosanación, cuando se han intentado opciones infructuosas para superar la melancolía.  

Si a esta necesaria condición del alma encarnada, le agregamos las no pocas experiencias dolorosas de la vida terrenal, no veo porqué asombrarnos de nuestra condición de pacientes, en tránsito hacia la sanación, ya que cada vida es una sesión de rectificación y aprendizaje, hasta que el alma quede limpia de tendencias oscuras y se transforme en un alma elevada, y se integre a las huestes más cercanas a la fuente espiritual de la cual somos originarios.

Pueden descagar el libro aqui:

http://webcache.googleusercontent.com/search?q=cache:P5HOjAu1wK4J:www.samuray.net.ec/tag/michael-newton/+pelicula+de+michael+newton&cd=4&hl=es&ct=clnk&gl=v


martes, 24 de agosto de 2010

...Y MISS VENEZUELA NO CLASIFICÓ

Desde muy niña me gustó ver el Concurso de belleza en Venezuela, para conocer los maquillajes, las telas y vestidos, tal vez ya presentía que en algún momento de mi vida me iba a dedicar a la alta costura.

He oído planteamientos sobre lo inconveniente que resulta resaltar la belleza física por encima de otros valores, sin embargo, me gustaba ver lo último en moda y estilos. 

Con respecto a otros valores, no sé cómo este concurso puede ser tan poderoso hasta el punto de que pudiera anular los valores de la familia, al menos a mí no me afectó, nunca me sentí ofendida por no tener la estatura ni las condiciones para concursar. Simplemente admiraba a quienes podían competir. Quienes se sienten menos se debe a otros aspectos psicológicos, falta de sustento emocional en la infancia, baja autoestima y envidia.

Poco a poco, Venezuela fue participando con mucha ventaja, no sólo por la belleza real de las candidatas venezolanas, sino porque se organizó toda una empresa para apoyar los factores que intervenían en ese proceso. Eso sí, las venezolanas fueron asimilando maneras de mantener y mejorar la condición física y los afeites que forman parte de nuestro diario vivir. 

Surgió la cirugía como remediación de algunos detalles físicos, pero nadie se llame a engaño, un bisturí no hace milagros, un bisturí no hace bella a ninguna fea, ni le sube estatura, ni le pone piel, nada de eso. Quien argumente esto, cree en pajaritos preñados.

Hoy Venezuela tiene un record de títulos ganados, y aún cuando  la crítica al certamen alude a prácticas plásticas, yo creo que hay plasticidad en todo lo que lleva a la belleza, el maquillaje, el modelaje, el cuidado del cabello, por eso no estoy de acuerdo con lo natural por sí mismo. Lo natural es acabada de bañar, cabello mojado o seco sin arreglo y lleno de horquetillas.


Venezuela había hecho de este evento un trabajo al cual le dedicó toda una planificación, que dicho sea de paso, ningún país hace, aquí se reunieron dos cosas, la belleza natural y los afeites indispensables para resaltar lo natural.

La noche de anoche, 23 de agosto, en Las Vegas, el certamen Miss Universo 2010 marcó una evidente discriminación a Venezuela, un miedo descarado, un caradurismo descomunal y una actitud mezquina, que a miles de kilómetros vimos en nuestras pantallas.

Marelisa Gibson pagó el peso del resentimiento, la mezquindad, la maniobra, la presión, de quienes decidieron sacarla de la competencia sin habérselo comunicado con antelación. Hubiera sido mejor para Venezuela, que de antemano se hubiera establecido que no podía participar en el 2010, porque ya había ganado muchos certámenes, y así la verdad resplandecía.

Aunque me gusta la representante de México, linda chica, con su traje típico espectacular, nadie le ladró en la cueva, no tuvo competencia y menos que menos ... Jamaica,  era evidente que ganaría.

De este evento lo que más me impactó fue el minuto 2:22, miren a la Miss Venezuela en el medio de estas dos finalistas. Las dos finalistas se acomodan y se posan justo a ambos lados de la Miss Venezuela,  quien brilla en el fondo con su presencia inconfundible, mostrando la sombra del descaro del cual todos fuimos testigos.      




Para los venezolanos no haber ganado no significa nada, lo significativo fue el descarado guión del evento, cuyo desenlace ni tomó por sorpresa a la bellísima mexicana.

viernes, 20 de agosto de 2010

MARIACHI, JAROCHO, MEXICANÍSIMO

Hablar de lo mucho que me gusta la música mexicana, es como preguntarle a un mexicano si le gusta el chile, y aunque no tengo debilidad por tan famoso comestible, siento que sufrí un destierro de ese país hermoso, pero no sé cuándo me ocurrió.

Rancheras, jarabes, y huapangos fueron mis canciones de cuna, tanto, que cuando fui a la Escuela y comencé a darme cuenta que Venezuela era mi país natal, me sorprendí porque siempre tuve la sensación de estar en México. 

Siento el sonido de los violines, guitarras y arpas como sonidos celestiales, porque son melodías de lujo, dan brillo a la buena canción.  Ese resplandor musical se percibe mucho más cuando oimos una versión con Mariachis de alguna bella canción, ya conocida, realizada en otro país. He visto con mucho entusiasmo las versiones mexicanas de canciones famosas, como ésta:   






El público delira al presenciar tal magnificencia ofrecida por Café Tacuba, grandioso, pero si no me lo creen, ahora vean a esta bella colombiana cuando era morena:  





Ese acompañamiento es insuperable, pero si aún tienen dudas disfruten ésta:


http://www.youtube.com/watch?v=n04pOAkW4K8

Yo digo que donde hay Mariachis hay alegría,  ayayayayay ayayáy

lunes, 16 de agosto de 2010

MECANO


Por una involuntaria desmemoria, al hablar de los artistas españoles que me han producido esa sensación de identidad universal, que han resonado en mi interior, se me pasó nombrar a MECANO.

Sus letras y la particular voz de Ana Torroja, les  daban a sus canciones un misterio y una profundidad difícil de repetir. Todas sus canciones me gustan, aquí les traigo una pequeña muestra

Una rosa es una rosa



Para desagrado de sus fans, Mecano se desmembró, Ana Torroja siguió como solista, y una vez se le ocurrió la brillante idea de  interpretar una canción que le había dado la vuelta al mundo, con el acompañamiento de Mariachis, sólo disfrútenlo, Hijo de la Luna.



Seguiremos oyendo a Mecano y a Ana, gracias a estos artistas que siempre estarán en nuestros corazones.

sábado, 14 de agosto de 2010

LA MADRE PATRIA (III)

continuación...

Como todo tiene su opuesto, en estas tierras también se cultivó el trabajo honesto, el estudio, el logro a través del esfuerzo, la literatura, la participación de la mujer en los ámbitos públicos, la música... y aquí tenemos las cosas que más queremos y que nos hacen sentir en casa. Cultivar el conocimiento libera del atavismo de la violencia, ya vemos cómo Europa occidental, después del impacto de las dos guerras mundiales ha ido logrando un estatus civilizatorio, arraigado en el bien colectivo, desde la participación social y la administración del poder.   

Los latinoamericanos somos sociedades muy particulares por nuestro orígen, aunque esta expresión es percibida de manera distinta cuando se observa en cada país y cuando se observa en las poblaciones que emigran a países desarrollados. Todos hemos sido testigos en más o en menos intensidad, lo que esto significa, pero los latinoamericanos también nos hacemos imágenes del extranjero.

En Venezuela la llegada de un contingente de europeos en la post guerra, fue acogida con una actitud tolerante e incluso con agrado. Pronto compartimos con nuestros compañeros de clase, niños polacos, italianos, españoles, alemanes y franceses. La bonanza petrolera nos dió apertura al consumo de productos importados, y nuestra cultura se hizo liberal, disfrutadora, al corriente de las cosas del mundo.

Cuando pienso en La Madre Patria, pienso en su arte, su bella música, y no me queda más que admirar a todos los artistas que a través de los años nos deleitaron con sus voces y su presencia. Quién puede olvidar a Joselito, el pequeño Ruiseñor, Marisol, Pedrito Rico, Lola Flores, Sarita Montiel, Conchita Bautista, y más cerca, a Rafael, Jean Manuel Serrat, Nino Bravo, Camilo Sesto, La formula V, El dúo dinámico, Jeanette, Karina, Los Mitos, Paloma San Basilio, Miguel Bosé, Las Mocedades,  Antonio Canales, Cigala




Esa misma riqueza que anida profunda en el alma humana  se manifestó en estas latitudes, a través de la literatura y la música, hermosas fuentes de identidad que nos unen y mantienen la alegría de nuestro gentilicio. 

LA MADRE PATRIA (II)

continuación...

Con estas breves consideraciones, pretendí poner la lupa en una característica de nuestra ideosincracia, surgida a partir de un evento traumático de horror, que no sólo involucró vivencias psicológicas sino corporales, que condujeron al mestizaje. Nuestra herencia de saqueos y saqueadores,  iniciada con la invasión española sigue siendo reeditada una y mil veces, en el devenir de nuestros pueblos, pero ahora, con otros métodos y ejercida por los mismos latinoamericanos.

En un capítulo de la historia de Xica Da Silva, una heroína brasileña, llevada a la televisión hace algunos años, se observa la actitud cruel de este personaje, que tuvo la fortuna de ser protegida por el hidalgo de mayor poder del lugar, el Comendador, al convertirla en su pareja. Su crueldad y picardía no tenían límites, era una mezcla típica del blanco y del negro, era hija de un hidalgo y una esclava. En ella puede verse muy bien dibujada la pulsión que le daba la sangre portuguesa del padre, y la que le daba la sangre africana de su madre. 

Debo aclarar, que en este análisis no estoy haciendo especial referencia a la genética, como causa de los comportamientos; estoy planteando la cultura en su conjunto, utilizando el término sangre en forma genérica.




  
Los españoles se instalaron, crearon instituciones para hacer funcionar su economía, tuvieron hijos,  los blancos criollos,  no mestizos, aunque siguieron la tradición de sus padres de procrear mestizos. Representaban la clase económica dominante, supeditados al poder político de la península, razón que generó el descontento que condujo a la independencia; un motivo práctico que les daría autonomía y evitaría los envíos de recursos a España.  Estos procesos independentistas se vieron favorecidos por la revolución francesa, la cual puso en jaque a las monarquías europeas de entonces.


Los procesos independentistas dieron autonomía a estos pueblos, dando lugar a sociedades civiles que apuntaron a la consolidación de naciones que luego se relacionaron para establecer acuerdos de ayuda mutua y diplomacia internacional.

Gracias a esa confluencia de nacionalidades y a la buena acogida que  se manifestó siempre con los extranjeros que llegaban a nuestro país, tenemos rasgos de muchos lugares, comemos los platos de lejanos países y oímos la música de unos tantos también.

No hemos superado el trauma, en la actualidad es notable ver en nuestro comportamiento, rasgos de una manera de ser, que tiene un nombre que en una oportunidad oí mencionar a una representante indígena. No  recuerdo su nombre, ella lo denominaba como "el Síndrome del Conquistador-Conquistado". Este síndrome consiste en sentirse como un "conquistador" o saqueador, al mismo tiempo que  se tienen las pulsiones de los sentimientos del "conquistado" o víctima. Se expresa así:

1- A través de una actitud que imita al invasor. El saqueo, como método de supervivencia, no sólo de las arcas nacionales, si tiene oportunidad, sino aplicando la "viveza criolla", como una forma de conseguir beneficios y relacionarse con los demás. "A mí que no me dén, sino que me pongan donde hay", es una triste expresión de quienes están inspirados en esta rapiña. Para ello, se ubican en cargos públicos privilegiados a los cuales acceden a través de la participación partidista o la adulación.

Esta actitud no siempre se expresa invadiendo toda la conciencia de la persona, sino que también puede estar como motivación de base de cualquier empleado o trabajador, quien ve en la oportunidad, el momento de aplicar su pequeño saqueo. Es un concepto distorcionado de la propiedad, a la cual se puede acceder a través de la apropiación indebida.


Es memorable el hecho de que en la época de gran expansión petrolera, en Venezuela, el Estado equipaba de todos los recursos y equipos a los hospitales, y poco a poco se dieron cuenta de que el mismo personal médico y otros empleados, extraían los equipos y materiales para dotar a sus clínicas privadas. Esto condujo a la aplicación de medidas de seguridad en estos centros y en las instituciones de investigación científica.

Esta es sólo la muestra de lo que puede ser un mal hábito en una sociedad que aún no encuentra su camino hacia la prosperidad, porque la motivación más notable está centrada en el consumo y consumismo de bienes que no son precisamente resultado de sus propios esfuerzos. 

2- A través de una actitud que imita al invadido, al saqueado.  Esta actitud es de victimización, el uso de un discurso que señala al extranjero, al poderoso, al que ha acumulado bienes, o cualquiera  que  sea percibido en mejores condiciones materiales, como culpable de todos sus males. Con un conglomerado dispuesto a saquear, las cosas no pueden ir bien, entonces, de cualquier manera el culpable es el poderoso extranjero, la imagen del invasor vive en el imaginario colectivo...Invasor que paradógicamente, anida en él mismo. 

El síndrome conquistador-conquistado no pudo ser más gráfico, para expresar el lado oscuro del mestizaje. Estas dos cualidades se fundieron en los mestizos, como una marca en el fondo de la psiquis. En este fenómeno cultural, se aprecia una insanía psicológica, ya que estas dos características no parecen relacionarse en la mente de quien las padece. Quien está atrapado en este síndrome no capta que su propio saqueo es el origen de su padecimiento. 

Ya es hora de darnos cuenta de que el pasado es una fuente de información que ha de ser usada positivamente, como referencia autocrítica. Que aunque la historia haya sido escrita por los vencedores, -que se auto-denominaron "conquistadores" cuando eran invasores-, es preciso reconocer que somos espejos de un comportamiento similar, sólo que lo hacemos internamente.  La expansión de poder de los europeos se expresa en pequeño dentro de cada país.

A pesar de que nuestra historia es muy particular por la confluencia de culturas y la violencia aplicada en el saqueo de riquezas y la manera como se produjo el mestizaje, la expansión de los imperios  europeos, siempre se obtuvo a punta de lanza; muchas comunidades fueron convertidas en esclavas, dominadas por la fuerza. El poder como valor superior al trabajo, creó ejércitos destructivos que diezmaban poblaciones y asaltaban bienes y tierras, además de que subyugaban a los sobrevivientes. Era el método, no podía ser de otra manera en las tierras que por "azar", "descubrió" Colón.    

continúa...