jueves, 5 de mayo de 2011

EL AMOR Y EL DOLOR


Me encuentro frente al televisor, disfrutando de uno de los capítulos de  la famosa serie: "La familia Ingalls", nostálgica historia de una familia de pioneros estadounidenses, guiados por una ética religiosa y personal, en un tiempo difícil, la cual está siendo publicitada como historia de "ciencia ficción" en el canal TCM.

Me sorprenden mis lágrimas, que fluyen al ver el llanto de Laura por el distanciamiento de Almanzo, precisamente en sus primeros acercamientos amorosos. 

Laura es una joven de 16 años que durante su niñez fue amada, protegida, disciplinada y comprendida por sus ejemplares padres; tiene una fuerza interna que la hace asertiva, creativa, motivada y positiva, más bien con proyección mundana.

Almanzo, es un joven pacífico, sencillo, honesto, trabajador, bondadoso, centrado en su mundo de granjero. 

Es un mundo de escasas posibilidades para encontrar pareja, y encima honestas, sin embargo, las jóvenes de la historia, a pesar de sus sinsabores logran alcanzar esa meta.

Como ya sé que Laura y Almanzo formarán una familia, me sorprende que en este capítulo, ambos personajes sufran por el amor del otro; Laura, más fuerte y decidida, llora, y lo percibo como un proceso de aplacamiento de su espíritu indómito, porque después de casados, Laura se sobrepone para adelantar actividades fuera del hogar, lo que hace sufrir mucho a Almanzo. 

Esta serie nos enseña la manera cómo esta familia supera los obstáculos que los azotan, aún con una mentalidad y una ideología positiva, con unos criterios de libertad y de ética personal,  mil veces puesta a prueba y extraída basicamente, de la formación religiosa protestante.

En otro escenario está Nelly, la hija del matrimonio Oleson, los dueños de la Mercantil de Walnut Grove, está recibiendo clases de gastronomía y atención al cliente, de Percival, un joven judío contratado por  su mandona madre.

Después de muchas muestras de malcriadez, en un agresivo encuentro con Percival, éste la baña con un batido de huevos y le dice entre otras cosas, que ella es muy bonita y no necesita tener un restaurate para conseguir esposo, ella queda fascinada por aquellas mágicas palabras y desde ese momento se esfuerza y no ve nada malo en que Percival sea más bajo de estatura que ella,. Después de superados los escollos gastronómicos, Nelly está lista para asumir su negocio y recibe la noticia, por labios de Percival que llegó la hora de partir, ya cumplida su tarea.

Nelly llora porque está enamorada de Percival y ya le faltan escasos minutos para su despedida,  cuando el Señor Olson la entusisma para que le comunique a Percival sus sentimientos y todo se resuelve;  aquella niña odiosa, egoísta, manipuladora, engreída, se convierte en su juventud en una señora tranquila, paciente y amante de su marido bajito. El amor la transformó, no sin antes recibir de Percival un buen entrenamiento disciplinario.

Los seres humanos siempre sufriendo por las mismas razones. En pobreza o en riqueza material, el amor llega impregnado de sufrimiento, tal vez para amainar personalidades tempestuosas. Amor y dolor, en fin, vida y dolor están ligados, hasta las historias más rosa que he visto están cargadas de dolor, lucha y de lo inesperado. La experiencia humana no es un paraíso, creer eso ha sido nuestro error; precisamente por eso buscamos la felicidad, y tal parece que nacemos con un bajón afectivo, por lo cual, tenemos que recibir muy bien para poder dar después.


martes, 3 de mayo de 2011

TODOS LOS ADULTOS, UN DIA FUERON NIÑOS


¿Niños inocentes, adultos culpables?

Idealistas como Rousseau, afirman: "El  hombre nace bueno, es la sociedad quien lo corrompe", se contraponen a los realistas como Maquiavelo que dice que el hombre es en esencia malo, porque raudamente se acomoda a buscar sus intereses y a ser egoísta.

Otros más imparciales, afirman que el hombre nace neutro y que en la relación con la sociedad va ajustándose, eligiendo y desechando opciones, para armarse de una personalidad particular para alcanzar la felicidad. Esta neutralidad es bastante cuestionable si consideramos que el hombre nace con un equipaje biológico para la acción, la agresividad, el miedo y la tristeza,  que necesita disciplina para canalizar la expresión de sus emociones, y que cuando está en condiciones de elegir, ya ha sido afectado por  sus acciones o por las acciones de los demás.
 
Cuesta imaginar al bebe que fue Adolfo Hitler,  Josef Mengele,  Osama Bin Laden, Sadam Hussein, Nerón, Rafael Leonidas Trujillo. ¿A dónde se fue aquella inocencia infantil?, ¿por qué desarrollaron esas furiosas ganas de hacerle daño a los demás?. 
La respuesta puede ir de un simple: "porque sí", hasta un más elaborado análisis de la condición humana, en medio de una vida relacionada con otros.
En este sentido, podemos comenzar por establecer dos notables posturas que tenía la ciencia:
 
La sociología argumentaba que el individuo era producto de la sociedad donde vivía, una manera de enfocar a la persona como un producto social, y eso sonaba mucho a determinismo. Me costaba creer que eso fuera así, tan mecánico, tan entubado, me preguntaba, si habrían escepciones, aunque fuese una sola.
La psicología por otro lado, hacía énfasis en el ser como individuo, con potencialidades únicas, de donde podían expresarse diversidad de manifestaciones, siempre alojadas en su psiquis.
 
Esta aparente diferencia de enfoque, la resolvieron unos sociólogos cuando crearon la Psicología Social, magnífica disciplina para estudiar y comprender la relación individuo-sociedad.
 
Hoy podemos agregar otros componentes y podemos afirmar, que el ser humano responde a un complejo o entramado  de diversas variables, que le dan forma y sentido a su manera de aproximarse a los demás.
 
1- Enfoque psicológico: el individuo, su mente, su manera de ser único, de percibir y decidir de manera creativa, o diferente a como le indica la sociedad.  Si lo analizamos más profundamente, podríamos llegar a la idea de que cada ser es un alma (psique), y esa alma posee una calidad, una condición innata que hace la diferencia entre unos y otros.
 
En esta perspectiva se observa la manera cómo ha vivido el individuo en su medio social, para detectar si han habido traumas infantiles y juveniles, los impactos negativos en la relación con sus padres y allegados, las carencias afectivas, la configuración de la moralidad,  la manera como se aprehenden los criterios para diferenciar el  bien del mal, y en general, la manera como el niño ha ido madurando en sus diferentes etapas. 
 
Se sabe que los líderes carismáticos dados al arrastre de masas, en general dictadores, han sido niños con carencias, que no han podido integrar la etapa narcisista de la infancia, y que han quedado atados a esta condición para el resto de sus vidas, con lo cual hacen muy dura la vida de quienes los adversan, o dependientes a quienes los siguen.  
 
2- Enfoque sociológico: hace énfasis en la influencia de las estructuras sociales, en la fuerza de las condiciones socioeconómicas y políticas, en la asimilación de la ideología y la enajenación de los miembros de una sociedad ante el peso de la estructura, en la manera como se acoplan los individuos a ella o como se rebelan.
 
La familia y la comunidad representan a la sociedad, a ellos se agregan los amigos, los demás, los extraños, los que no pertenecen al mundo cercano, los líderes oficiales, artísticos y políticos, los enemigos, los adversarios, la pareja, los hijos, y ahora los medios de comunicación masivos. La experiencia en la formación y educación, las vivencias con todos los demás. La adquisición de valores.
 
3- El enfoque espiritual: ahora, con el reconocimiento de las vidas pasadas, la reencarnación, entramos en otro punto de vista, el alma trae un plan, un karma, una programación, un sentido de vida.  Según los entendidos, esta programación tiene como propósito, lograr un aprendizaje, bien sea por la vía de los logros positivos, o bien por la vía de acciones que lo lastimen a él o a los demás. 
 
Entonces, a aquella visión psicológica que atribuía al ser una condición particular y una fuerza interna capaz de logros innovadores, o el poder de tomar decisiones personales sin ser manipulado por los demás, podría agregarsele que hay un sentido espiritual en la vida, y que el alma (psiquis) marca los destinos de las personas, sin llegar a un determinismo.
 
4- El enfoque biológico: a veces tildamos de locos a los delincuentes, asesinos, dictadores, porque no entendemos cómo una persona sana pueda ser capaz de cometer actos deplorables. Hay causas biológicas, algunos creen que se  ubican en los genes, en el desequilibrio de sustancias corporales. No cabe duda que un desequilibrio orgánico puede ser un coadyuvante de psicopatías y sociopatías.
 
Los niños son criaturas que pueden ser moldeadas hacia la creatividad positiva y no destructiva, a través del adecuado acompañamiento de sus procesos psicosociales, pero no dudemos de que también traen en su alma una fuerza con la cual ejecutarán procesos muy propios, que a veces nos sorprenden, porque no se ajustan a lo que esperamos como consecuencia de su trayectoria de vida.
 
Testimonios sobre personas que tuvieron las mismas experiencias de infancia y su desempeño de adultos fue muy distintas, sobran. La luminosidad y la oscuridad que un alma tenga para manifestar,  es imposible de conocer, por ello siempre es relevante dar a los niños buenos sustentos emocionales, aunque se tengan previsiones de que  cada ser es único e imprevisible.  

Los kabbalistas aconsejan a las parejas que quieren tener hijos, que hagan una preparación, donde desarrollen una vida satisfactoria, con lo cual un embarazo tenga un ambiente saludable, y así atraer para ese bebé una alma con propósitos sanos, en lugar de almas que tengan una programación difícil y complicada. Incluso hacen peticiones para que dejen de venir al mundo almas oscuras, por el canal de nacimiento. 
 
Esto parece tener sustento, los niños deseados, los embarazos tranquilos, y la vida donde reina el entendimiento familiar, tienden a generar menos problemas que en los casos contrarios. 
 
Disfruten este video:
http://www.wimp.com/childbeethoven/

domingo, 24 de abril de 2011

NOTICIA QUE ME ENTRISTECE

Sabemos que la muerte es un misterio, su ocurrencia nos impacta,  nunca estaremos preparados porque sucede una sola vez en la vida, su presencia sobrecoge el alma, pero cuando se produce por decisión propia, el impacto nos deja vacíos. 

Ante un hecho como éste, tendemos a sentir culpa, porqué no ayudé, o a sentir desconcierto, si pensamos que cada persona tiene libre albedrío.

Hace tres años que lo vi, fue un encuentro casual después de algunos años que no lo veía, conversé con él y lo percibí muy desmejorado; aquella estampa de hombre atractivo, ya no brillaba.

Sus ojos claros y cabello crespo, su estatura, su voz varonil y una dulzura que encantaba, era comparable con lo agradable que era cuando conversaba, y con su erudicción a la hora de  hablar  de temas profesionales. Podía pasar oyendo sus relatos horas y horas,  pero también pude sentir en el fondo de su ser un grito de desesperación ante los sucesos que lo conmovían en su vida familiar.

Con su gran magnetismo, no sorprendía que todas las miradas femeninas fueran trás él, pero se comportaba como una persona común y corriente, con naturalidad y calidez, y con un don de gente ya casi extinto en la Caracas de fines de siglo.

Creo que de haber sido posible reunir a la gente que lo queríamos para enviarle energía amorosa  en un momento determinado, habría tenido suficiente para recuperarse. Adiós amigo bello, que tu fuerza te lleve a los plácidos brazos del mundo celestial, que tus ansias sean tranquilizadas y que recuperes el sociego que la vida no te dió.

miércoles, 20 de abril de 2011

LA VERDAD DE DIOS

El ser humano es un ser espiritual, toda cultura posee una manifestación religiosa,  y la manera cómo se expresa es tan variada como variada es la cultura; sin embargo, podemos establecer dos formas de expresar la visión divina, politeísta y monoteísta, lo cual sólo es una concepción y no un referente para descalificar a alguna de ellas.

Los pueblos politeístas, vale decir, por ejemplo, los antiguos griegos, romanos y egipcios, desarrollaron una rica mitología que posteriormente fue interpretada por Carl Gustav Jung, como representaciones o componentes de la psiquis,  que definió como arquetipos, lo cual le dió un aporte trascendental al psicoanálisis. 

El monoteísmo introducido por los israelitas, también está expresado en relatos, que forman parte de la historia judía y puede que también estén ligados a expresiones de la cosmovisión particular de aquellos pueblos. El monoteísmo le dió una visión unitaria al mundo espiritual, centrada y todopoderosa.

En las culturas orientales, la espiritualdad es distinta, a pesar de que refieren identidades sagradas, su visión divina está más relacionada con la luz interna, la cual debe ser elevada a través de ejercicios, prácticas y concepciones donde lo que más rasalta es la humildad.

Plenos de libros sagrados, la humanidad ha ido avanzando, interpretando lo que ha considerado verdades, que luego se convierten en mentiras, tal cual como ocurre en el proceso científico.

Hemos de reconocer que esas mentiras están vinculadas con quienes se adueñan de las escrituras, porque la equivocación, el error, en estos casos, no está en la escritura, sino de su interpretación. Por eso he concluido que los libros sagrados son textos crípticos, que deben ser leídos, releídos y reinterpretados a la luz de nuevos criterios, que se van revelando en el devenir de la evolución.

En cuestiones humanas, no hay absoluto, un mismo texto puede ser usado con intenciones opuestas, en la película El libro de Eli, interpretada por Denzel Washington, se puede apreciar el drama de esta condición humana.

Por eso he concluido que la verdad de Dios, depende del criterio de  quién la transmita y de quién la interprete.


domingo, 10 de abril de 2011

DISCIPLINA, EJERCICIO Y AMOR

Disciplina, ejercicio, y amor.  En este orden de prioridad, son las tres palabras mágicas que deben aplicarse a los perros de compañía, a fin de lograr una convivencia adecuada. Estas son las recomendaciones de César Millán, El Encantador de Perros, un mexicano que tiene un don nada común, cuando se trata de canes de todas las razas.

Es un deleite observar la manera como aplica sus profundos conocimientos de las diferentes razas y sus fundamentos psicológicos,  cuando ayuda a las personas con mascotas problemáticas, es decir, con perritos, o perrotes, con comportamientos agresivos, desordenados, miedosos, o de cualquier otra índole.

Me sorprende mucho verificar con este fabuloso guía perruno, que la disciplina sea la primera prioridad al tratarse de unos seres que apreciamos con tanta dulzura y que la más de las veces consentimos a más no poder... Donde hay mascotas queridas, ellas son las reinas del hogar, quien se involucra afectivamente con sus mascotas no tiene límites para descargar en ellas su mayor condescendencia.

Es de allí de donde surgen todos los problemas, porque así como si fuera un niño, las mascotas requieren tener normas y saber quién gobierna sus vidas, y eso sólo se logra enseñandoles a cumplir las reglas de disciplina, sin blanduras ni excepciones. Con ello la mascota sabe a qué atenerse y se acostumbra a sentirse bien con dichos protocolos; horas de alimentación, lugar para dormir, y demás rutinas se ven altamente favorecidas si se aplica con celo la disciplina.

Esto favorece tanto a la mascota como a las personas que están a su cargo, a las cuales no me gusta llamarlas dueño, porque realmente no somos dueños de los animales, somos sus protectores, en todo caso. 

Es absolutamente necesario aclarar, que disciplinar no es castigar ni golpear, he visto la manera didáctica como César reprende el comportamiento de perros muy agresivos a través de la comprensión de su agresión y de la aplicación de correctivos básicamente energéticos, es decir, aplicando una seña de poder, simplemete con colocar los dedos a una distancia clave del perro, para demostrar a la mascota quién está al mando.

En segundo lugar, está el ejercicio. Dependiendo de la raza, y por ello de sus necesidades de ejercitación física, casi todos necesitan al menos un plan de caminatas o de juegos, lo cual les favorece la salud y los prepara para un mejor comportamiento en casa.

En tercer lugar tenemos el amor. Esto me sorprendió porque lo primero con lo que hacemos contacto es con el amor, y resulta que si aplicamos el amor en primer lugar corremos el riesgo de tener serios problemas, como no tener control sobre la mascota, incluso se dan casos de perros que muerden a sus cuidadores.

El amor se expresa de muchas maneras, no sólo con trato cariñoso sino cuidando su salud e integridad física y emocional. Cualquier comportamiento que transgreda la disciplina alimentaria, los hábitos sanos para dormir y el trato adecuado, son errores que muchas personas cometen; quienes creen que darles comida a cada rato, tirarles alimentos desde la mesa, acostarlos en la cama de las personas, son maneras de amarlos, están muy equivocados.

Cuando me familiaricé con los conceptos y las estrategias de El Encantador de Perros, me sorprendí al corroborar que habiendo sabido que una mascota es parte de la familia, también es un ser que necesita estructura emocional y de comportamiento, como cualquier miembro humano del grupo familiar.

Quizás nadie se atreva a decir que estas tres palabras y en este orden son la clave para educar a los hijos, pero a mí no me cabe la menor duda de que es verdad, aunque al amor bien entendido está detrás de la disciplina y la actividad física. Es muy elocuente el amor de los padres cuando juegan con sus hijos, cuando los incorporan y acompañan a paseos y diversiones. Unos padres que enseñan disciplina están amando a sus hijos, al darles un sistema de valores y comportamientos que los van a ayudar a colocarse en el mundo con ventaja.

Ahora veo porqué siempre he apreciado a las mascotas como los eternos niños de la casa.

miércoles, 6 de abril de 2011

REYES, PRINCIPES, PRINCESAS Y REINAS


Hemos conocido muchas maneras de desempeño maternal y paternal, desde aquellos lejanos tiempos cuando los hijos eran sólo fuente de abastecimiento para el sostén de la familia, hasta las más liberales maneras de expresión de la relación entre padres e hijos. En los primeros casos, decir familia es bastante, porque en aquellos tiempos ese concepto estaba muy lejos de ser lo que en realidad eso significa.

Aunque podemos hacer un recuento histórico, en el cual podemos encontrar una diversidad de expresiones familiares, hoy, en estos inicios del siglo XXI, no se asombre nadie de que coexisten casi todas las formas de relacionarse con los hijos, desde las más primitivas y con ello quiero decir, las más rústicas no fundamentadas en el amor, hasta las más sensibles y extremas formas de criar infantes.

Para sólo referirme a Venezuela, en los inicios del siglo XX, la familia estaba regida por el dictamen del padre, y con ello quiero decir, bajo la dictadura del padre, sólo recréense en la poca o mucha información que tengan de la dictadura gomecista.

En aquellos tiempos agrícolas, el mundo se veía como un escenario de trabajo y de supervivencia, los hijos varones eran más apreciados por ser mano de obra segura, y las hembras, -a menos que fueran de familias adineradas, en cuyo caso eran simples emblemas de feminidad callada que se prometía a futuros consortes-, eran maltratadas, explotadas y sacadas de casa lo antes posible, bien sea por la vía matrimonial, se fugaran o se convirtieran en serviles seres sin ningún derecho humano.

En la realidad venezolana prevaleció una familia extendida que se fue reduciendo por el efecto de una nueva economía, la explotación del petróleo.

El carácter de la familia, y dependiendo de la región, lo podemos reseñar con ciertas diferencias, por ejemplo la familia andina con mucha rigidez y hasta con sistemas que rayaban en la brutalidad, detrás de lo cual se ocultaba un deseo de obtener en los hijos, personas responsables y prósperas. Con los adelantos legales de hoy, cualquier padre andino de aquellos tiempos hubiera tenido serios problemas debido al maltrato físico y psicológico que hacían a su hijos. 

Este comportamiento agresivo también se produjo en otras regiones, familias integradas por personas básicas, brutales, sin un propósito de vida; sin embargo, las familias no andinas podían manifestar cierta elasticidad, mejor humor, y a veces descuido en el cuidado de sus descendientes.

La familia experimentó un cambio en rutinas, valores y escala de poder, en una sociedad que estaba aprendiendo a vivir en los  centro urbanos.

La incorporación a la vida laboral y a la educación, -y con toda la diversidad cultural que hemos experimentado como sociedad-, fue produciendo profesionales de carreras universitarias, y ya para los años 60, Venezuela se apunta un salto con el mundo, en la incorporación de nuevas formas de vida y nuevos enfoques para reglamentar las relaciones familiares. 

El rigor de la primera mitad del siglo XX, durante el cual se decía: “niño no es gente” es cuestionado, y desde muy lejos nos llegaban informaciones sobre la manera de asumir la paternidad, los hijos son personas pequeñas, pero personas. Se produjo un nuevo modelo de padre, ¡perdón! de madre, porque el padre, que había sido un patriarca, se fue esfumando en un proceso irresponsable, dejando sola a la mujer a cargo de hijos, que llegaron sin planificación, o al menos sin acuerdo mutuo.

Es una etapa de transición hacia un modelo liberal, hacia una apertura moderna. Los hijos se tratan con libertad y respeto, se les da el reconocimiento de persona, se liberan los rigores y el maltrato físico, aunque con los traumas de un pasado no resuelto. Con base en ensayos y errores, la familia va adoptando nuevas dinámicas en sus funciones.

Mientras esto ocurre en la ciudad, en los cinturones de miseria urbana, en los sectores de extrema miseria, la familia desaparece, se difumina; las condiciones de pobreza, el hacinamiento, y los mecanismos de supervivencia se confabulan para crear nuevas relaciones parentales; la mujer se convierte en madre prematuramente, sus hijos son consecuencia de un modo de vida y no de un proyecto familiar, el padre se hace invisible, y una secuencia de hombres desfilan ante la mujer dejándola llena de hijos abandonados. La peor parte la lleva la niña que es pasto de abusos de la pareja de turno de su madre y esa cadena de miseria se extiende.

En una ocasión, cuando hacía un trabajo con el CENDES-UCV, cuando se hizo un gran proyecto llamado EL ESTUDIO DE CARACAS, en los años 60, me tocó entrevistar a una “familia”, integrada por una señora, su hijo-pareja, y su hijo-nieto. En mis virginales oídos de 18 años no cabía tal horror, tuve que repreguntarle porque no entendía nada, la señora que dijo tener 35 años y que parecía tener 50, argumentaba con un dramático pragmatismo, que ella tenía lo que cualquier mujer le podría dar a su hijo, y que no iba a perder a su hijo para que lo disfrutara otra, después de haberlo criado con tanto sacrificio.

Horrorizada, tomé nota de aquella entrevista, que nunca olvidé; ese día aprendí lo que todo científico social debe saber: a dominar cualquier reacción sentimental, emocional y hasta racional ante una realidad que nos produce estupor.  El cine venezolano de los años 70 abunda en este tema, en el cual destaca la incidencia del incesto, la pedofilia, y la incorporación de la niñez a la genitalidad, en un marco social donde el lazo familiar no tiene el sentido de unión y protección que supone  en el resto de la sociedad. 

De allí y atendiendo a otras variables socioeconómicas, estos sectores fueron denominados como población marginal, lo cual era bastante chocante para los sociólogos y antropólogos, que veían en ello una consecuencia de la misma dinámica de la sociedad que no los reconocía como propios. 

Mientras, la familia de clase media da un vuelco hacia un tratamiento filial marcado por madres que trabajan fuera del hogar, asistidos por empleadas domésticas o cuidadoras que no son de la familia, el consumo de bienes y servicios y el empoderamiento  de un espacio propio, para una generación de adolescentes que asumen la vida con profundas influencias externas a través de la televisión y el disfrute de juegos de consola, la antesala de Internet.   

En la segunda mitad del siglo XX, la manera de educar y de formar a los hijos hizo sentir que la comunicación asertiva tenía un papel relevante, precisamente por su ausencia. Los padres no estaban preparados para asumir una responsabilidad tan compleja; de allí se dieron a conocer las terapias familiares, la consulta al psicólogo, al astrólogo.

En términos generales pasamos de una familia patriarcal a una liberal, en muchos casos a resultas del divorcio, o dirigidas por la madre. De hijos reprimidos y marcados por la voluntad paterna, en la cual habían exigencias y responsabilidades desde la infancia, pasamos a hijos a quienes se les consultaba su opinión.

Esta manera de proceder produjo no pocos conflictos, especialmente porque condujeron al otro extremo, los padres perdieron un tanto su autoridad y reconocimiento. Se perdió el respeto por la sabiduría de los ancianos, la modernidad parecía poner en manos de los jóvenes una información suficiente como para opacar la voz de la experiencia, la cual no parecía tener importancia dados los cambios de la vida social, donde se hicieron caducos, además por la falta de un sentido profundo de la existencia. 

Hoy, aún con la diversidad que suponen las diferencias  por los estratos sociales, el acceso a los medios de información digital, el acceso a la educación, la capacidad de juicio propio, y a que éstas mis observaciones, son sólo apreciaciones directas que he podido realizar, intuyo que se está gestando una nueva manera de percibir y tratar a los infantes, tal vez no sea un fenómeno extendido, pero se aprecia que las madres y padres de hoy, han transformado la protección a sus hijos en adoración, lo cual se traduce en un nivel de consentimiento mayor, una especie de encunamiento  que se extiende hasta muy avanzada edad, aunque se vean de frente con los defectos que tal educación implica, y que de vez en cuando le atribuyan las culpas a los hijos.

Es notable el festejo exacerbado y la adoración desmedida a los bebés de ahora; los denominan reyes, princesas, príncipes y reinas, en lo cual parece que les atribuyen cierta condición divina, a la vez que un reconocimiento notable de su vulnerabilidad.

Después de establecida la generación de los hijos de la televisión, inevitable  habitante del hogar, se está construyendo una especie de idolatría filial que bien podría ser estudiada en profundidad. ¿Qué esconde tal comportamiento?

Quisiera equivocarme, pero este trato con exceso de mimos, puede conducir a personas inseguras, débiles, blanditas, inmaduras, carentes de referencias propias, incapaces de discernir. 

El ser humano lleno de imperfecciones da tumbos de un extremo y otro,  al parecer necesita explorar los polos opuestos, para darse cuenta de los errores después del daño cometido.

Hoy lo que realmente necesitamos es reconocer que todos somos vulnerables de alguna manera, todos somos personas, y todos podemos crear una forma asertiva de tratarnos, simplemente como personas normales, con un trato adecuado para cada edad, sin tener que descalificar a los adultos a cambio de tratos especiales para los menores, sin tener que dañar la infancia otorgándoles cargos monárquicos que no corresponden. Los lazos de parentesco se disipan y ahora los menores de la familia son Magestades a quienes hay que rendirles pleitesía.  Me pregunto: ¿cómo será el reinado de estos nuevos e incapaces monarcas?   
 

martes, 29 de marzo de 2011

SIN TIRANOS, SIN MACHISMO

El acelerado cambio que sucedió en el mundo a partir de los años sesenta, ha sido tan contundente, que aún no nos hemos percatado de que estamos a las puertas de una nueva realidad, la cual anuncian los entendidos como una nueva Era, un tiempo distinto, un cambio radical de nuestras percepciones y realidades.

Pareciera un cambio de energía, un paso hacia adelante en la manera de vivir la vida, hasta ahora ajustada a la voluntad de los hombres,  quiero decir, de los masculinos. Un nuevo paradigma que coloca al ser humano en la justa posición de unión con el mundo que lo rodea, un mundo que asumirá un liderazgo total, integral.

No es posible describir algo semejante, pero con un buen criterio imaginativo, una porción de sueños y una buena dosis de amor, podríamos aproximarnos a un modelo de sociedad justa, en la cual nadie sobre ni nadie falte, y especialmente la presencia abrumadora del macho se ajuste en un nivel, como aspecto importante de la vida, como todos los demás: la mujer, la naturaleza, la cultura, la economía, etc. Sin machismo, sin feminismo, sin capitalismo, sin comunismo, sin partidismo, sin catolicismo, sin protestantismo, judaismo, budismo, armamentismo, paternalismo, facilismo, egoismo... Bueno, sin ninguna idea que termine en ismo.

Será como un despertar, un abrir los ojos de verdad, un salto cuántico a una escala superior, brillará la visión ecológica, la ética será la guía natural, esto hace presumir que desaparecerá la política tal y como la conocemos, cesarán las fuerzas bélicas, y como que se cumple el deseo de Albert Einstein, quien soñaba con una humanidad sin militares.

Una sociedad sin represión, sin duda es una sociedad elevada, que asume sus compromisos y sabe de su papel en la dinámica humana, esto hará que desaparezca el dolor como medio de aprendizaje, porque ya el inconciente estará muy aliviado de sombras ocultas. 

Estimo entonces que cesarán los prejuicios, se verá el mundo y su gente desde otra perspectiva; los países se ordenarán de otra manera, la economía será ética, humanista y cooperativa... Aspiro que hasta la cadena alimenticia caduque, porque surgirá una forma diferente de alimentarnos, la visualizo como una sociedad de cuarta y quinta dimensión, con un resto de tercera.

La tierra se alineará hacia otra misión, porque según los entendidos, el tiempo se acabó. Los desastres naturales y humanos que se están manifestando hoy forman parte de un acomodo, el cual no entendemos, pero que son expresiones de una eclosión global.

Ya no queda tiempo, dicen que en los últimos segundos de la vida de una persona, se abre una visión espectacular en la mente del moribundo, y si esta Era está finalizando, es hora de visualizar la verdad y abandonar los vicios del egoismo. Les recomiendo la película: "El día que la tierra se detuvo", protagonizada por Keanu Reeves, para que sepan de lo que les hablo. 
http://www.youtube.com/watch?v=rdKu3Feklsg

Lo que más celebro es la aplanadora que este final e inicio parecen ser para el machismo y los tiranos, quienes ya no tendrán razón de existir, porque ya no tendrán que darle lecciones dolorosas a nadie. 

Aspiro un buen equilibrio entre las energías masculinas y femeninas, tanto humanas como de la naturaleza, lo cual tendrá una fuerza vital en el amor. ¿Cuándo será este paraíso?, no lo sabemos, y menos cuánto nos costará. Pero el cambio está cantado. 

La cultura apocalíptica, las tradiciones, las profesías y especialmente las interpretaciones de ellas, han hecho que el río suene, aunque con mucha confusión; lo único que sé, es que a pesar de tanta incertidumbre estoy en la luz de Dios, a pesar de que cada vez como que tengo menos convicciones sobre las cosas de la vida, mi FE ha crecido, porque es lo único que realmente tengo.  

Amémos a esa humanidad que fuimos, somos y seremos, la humanidad verdadera, la del Curso de Milagros, en la tierra hermosa que merecemos.