viernes, 25 de diciembre de 2020

LA ESPERANZA, regalo de Zeus



Esperar, dar tiempo ilimitado. Nunca me gustó esta elaboración mental, porque si no se trata de un acuerdo especifico, esperar es congelarse. Si siempre tenemos esperanza nunca se alcanzarán los deseos, porque la misma espera dispone del espacio-tiempo donde deben ocurrir los acontecimientos. Pero, vamos a buscar el origen de tal término, y lo que ha significado para los destinos de los pueblos occidentales.

Cuenta la mitología griega, que los Dioses tenían una reunión en la cual también asistirían los Titanes, a fin de saber quien de los Dioses recibiría la mejor porción de un buey, en un riguroso sacrificio. A Zeus le tocó escoger entre los paquetes que contenían los restos del buey, pero Prometeo, un titán antagonista, preparó un paquete que sólo contenía huesos y grasa.

Cuando el orgulloso Zeus se dio cuenta del engaño saltó iracundo contra Prometeo y su protegidos, los humanos. Lo primero que hizo fue arrebatarle el fuego a los humanos, ante lo cual Prometeo robó el fuego y se lo devolvió a los humanos. Al enterarse, Zeus decidió inventarse un mejor plan, no sin antes proferir la amenaza más terrible e incomprensible a los oídos de Prometeo, puesto que las palabras de Zeus eran el estallido inmediato de su ira:

“…Enorme desgracia para ti en particular, Prometeo, y para los hombres futuros,
a cambio del fuego les daré un mal con el que todos se alegren de corazón
acariciando con cariño su propia desgracia”

Nadie, ni el más intuitivo podía indagar de qué se trataba. Zeus encarga a Héfesos, la creación de la primera mujer. Nótese que si ya habían humanos, debieron ser todos varones, puesto que este intento de venganza, la inició Zeus con la creación de la primera mujer, se supone que humana, o para el nivel de los titanes, no queda claro.

La encargó tan hermosa que la Diosa del amor Afrodita posó de modelo para la estatua, hecha de tierra y agua. Esta obra debía ser tan perfecta en atractivos que no pudieran resistirse los Dioses ni los humanos. Una vez terminada, le fue otorgada la vida a cargo de Los cuatro vientos, al cabo del cual procedieron los Dioses a otorgarle sus dones: belleza, gracia, elegancia, habilidad manual, música, canto, vestuario y un collar de perlas que evitaría que se ahogara, dado por Poseidón. Pero, también le fueron dados otros dones que la hacían peligrosa, como la astucia, la picardía, la vagancia, y un regalo dado por la diosa Hera, que marcaría su destino en el futuro: La Curiosidad.

Así fue cómo la primera mujer fue creada, para dar por finalizada la preparación recibió una ánfora muy bien tallada y dorada, que le entregó Hermes, el cual era un regalo que le enviaba Zeus, con la advertencia de que nunca se le ocurriera abrirla. ¿Se pueden imaginar decirle a alguien a quien se le otorga con mucha intensidad el don de la Curiosidad, que tiene un regalo que no puede abrir nunca?

Los Dioses griegos,-digamos nuestras fuerzas inconscientes-, tienen esa condición, nos ponen a prueba, escuchamos su mensajes engañosos, y creemos que es Dios quien nos habla.
El nombre de aquella mujer era Pandora debido a que le habían sido otorgados muchos dones. Finalizado el proceso, Pandora fue entregada como regalo a Prometeo, quien la verdad sea dicha, estaba bien espabilado cuando de regalos de los Dioses se trataba, y desconfiado ante tamaña belleza, y tal vez confiado en que si se la daba a otro no sería peligrosa, se la dio a su hermano Epimeteo, aun advirtiéndole que en ella podía haber una treta de Zeus para vengarse de él. Epimeteo no pudo resistir la atracción de Pandora y la aceptó.

Epimeteo y Pandora se unieron en matrimonio y vivieron muy felices por muchos años, cosa que resulta común entre los planes de los enemigos de verdad, que planifican, ejecutan y esperan, hasta ver sucumbir a sus enemigos. El don más inquieto de Pandora comenzó a surtir efecto, La Curiosidad. Y un mal día Pandora abre la vasija, y de ella escaparon los males más terribles que azotarían a los habitantes de la tierra. Al darse cuenta de lo que había hecho, cerró el ánfora, rápidamente dejando dentro sólo La Esperanza. La venganza de Zeus se cumplió.

Fue un proceso en el cual parece que el viento le dio energía a todo lo contenido dentro de ella, incluso la esperanza que no salió, lo único que asumo que significa, es que se quedó dentro de nosotros. Podríamos imaginar que el ánfora somos nosotros, cuando desarrollamos y emitimos el mal hacia afuera y nos consumimos con la esperanza por dentro.

La esperanza es muy agobiante para el humano, aunque la concibe como virtud, pero en realidad no es otra cosa que la venganza de Zeus, tiene las características de aquellas contundentes y confusas palabras, veamos de nuevo:

“… les daré un mal con el que todos se alegren de corazón, acariciando con cariño su propia desgracia”

El regalo oculto no fue otra cosa que La Esperanza, el aguantar del sufrimiento. La esperanza no es la fe, la fe es certeza, la esperanza es perder el tiempo, estar engañados.

Es un Mito, pero más real que la tierra que pisamos. Esa es la gran verdad que se esconde en los mitos antiguos, son tan convincentes que los romanos decidieron asumirla, y sólo le cambiaron los nombres a los Dioses, Dioses menores o semidioses, héroes y demás personajes de relatos que representan según Carl Jung arquetipos del inconciente.

Estos Dioses son figuras poderosas, que poseen emociones y promueven luchas y venganzas como los humanos, de allí Jung pudo sustraer la idea de que funcionan en nuestra psiquis con sus historias, Dioses y Demonios que se plasman como calco en nuestras vidas, de allí la riqueza que encontramos al ponerles atención.

Nombres de los dioses en griego y en romano
Masculino:
Zeus es Jupiter. Dios del Universo
Cronos es Saturno, Dios del tiempo
Héfesto es Vulcano. Dios del fuego
Apolo es Febo. Dios de las artes, belleza y luz
Ares es Marte. Dios de la guerra
Hades es Plutón. Dios del inframundo
Dionisio es Baco. Dios del vino
Poseidón es Neptuno. Dios del mar
Hermes es Mercurio. Dios del comercio y mensajero

Femenino:
Tique es Fortuna. Diosa del destino
Afrodita es Venus. Diosa de la belleza
Artemisa es Diana. Diosa de la caza
Gea es Tellus. Diosa de la tierra
Hera es Juno. Diosa del matrimonio
Atenea es Minerva. Diosa dela sabiduría
Hestia es Vesta. Diosa del fuego sagrado
Démeter es Ceres. Diosa de la agricultura

EL PERDÓN



El perdón ha tenido muy buena reputación en occidente, es la esperanza del culpable no arrepentido, obtener un fallo a favor ante las autoridades pertinentes, bien sean terrenales o divinas.

También es una popular recomendación en los últimos tiempos, para elevar la espiritualidad. Se argumenta que quien perdona se libera, es quien sale ganando en la acción. Muy justificado argumento, pero ¡cuidado!, si lo que se desea es liberarse de la atadura del odio, no es necesario comunicar tu perdón al culpable. Perdona para tus adentros.

Esto lo comento porque un buen arrepentido no desea el perdón. Quien perdona deja al agresor con la carga de la culpa intacta, el perdón no quita el pecado al pecador. El perdón sólo libera al agredido o al ofendido. Aunque en algún caso, ese acto de perdón provoque un efecto demostración favorable, por la autoridad de quien perdona, un buen arrepentido no se conforma con el perdón, necesita reponer, corregir, reparar, sólo con la reparación posible se obtiene el autoperdón, que es el más importante perdón que existe.

Para ilustrar fehacientemente lo que quiero exponer, les hago referencia al Cuento de Navidad de Charles Dickens, un relato muy aleccionador sobre un personaje ruin que se convierte en el icono de la transmutación, el malvado por excelencia que da un giro inesperado, por la lección contundente de tres espíritus que lo hacen reflexionar ante el peligro de perderse en la tenebrosa oscuridad de la muerte cargando cadenas, como los fantasmas de antaño.

Hay muchas películas de El Cuento de Navidad muy bien logradas, pero recientemente surgió una versión adaptada, del año 2019, protagonizada por Guy Pearce, con un planteamiento excepcional sobre el proceso de la culpa profundamente trabajada. La vi en el Canal FOX ACTION

https://youtu.be/mcMBZuSSZmM

lunes, 21 de diciembre de 2020

SALUTACION


Hoy 21-12-2020, tenemos a Saturno y Jupiter alineados en Acuario, en solsticio de invierno en el hemisferio norte, y de verano en el sur, lo que se definió como La estrella de Belén, y hoy, justo en el amanecer de la galaxia.
Un día como hoy no se lo gasta cualquiera, desde el cielo emanan luces de cambio y en nuestras manos queda hacerlas realidad, hemos compartido momentos cruciales; me siento como desnuda ante los despojos de que hemos sido objeto y que estamos sufriendo, pero me alegra que hay valores imposibles de saquear, por eso acudo a los sentimientos más nobles de cada corazón, para sugerirles emprender este inicio de ciclo universal con nuevos bríos, como decía mi mamá, para reordenar las prioridades, para realizar proyectos, que no por tener esa palabrota tienen que ser un portento.
Cada quien arme su camino, eso sí, dejando atrás las mentiras del Yo social, del Yo cultural, del Yo sumiso, del Yo temeroso, asumiendo la vida lo más cercana a una actitud libre, recibiendo el regalo de la libertad acuariana que se inicia, con autocrítica, y despojándonos de todos los velos de creencias falsas que nos trajeron hasta aquí.
Toda vivencia nos proporciona un saber, pero cuando se necesita el dolor para aprender es porque aún no hemos despertado nuestro sentido crítico ante las “verdades” que nos adoctrinan. Reconocer la diferencia entre adoctrinamiento y sabiduría es un paso adelante hacia la libertad que Nuestro Padre-Madre nos otorgó desde el principio de los tiempos.
Ya estamos lejos de aquella sentencia que decía que “La letra entra con sangre”, cuando los maestros y padres de familia se empoderaban con un rejo para saciar su miedo a que sus infantes se desviaran por el camino del mal, ¡gran error!, lo que hacían con ello era torcer de verdad a sus criaturas. El mal que vemos en la sociedad actual es en parte, el resultado de equívocos cometidos contra las personas durante su infancia, cuando es en realidad el período perfecto para crear luz, y se ha usado tan irresponsablemente, que se convirtió en foco del mal social de hoy.
La humanidad transcurre por lentos períodos, llevando su cruz, una cruz que contiene en parte, el peso de la ignorancia con la cual entendemos la vida, y lo más sorprendente, es que quienes han puesto luz en las verdades han sido condenados a muerte, como acto demostrativo de que “eso no se hace”, no se puede ir contra del poder, aunque esté equivocado. Muchos eruditos y científicos fueron llevados a la hoguera por expresar la verdad en tiempos dominados por la férrea maldad de los sepulcros blanqueados, que dominaban políticamente a occidente en la Edad Media y bien entrada la Edad Moderna. No vale la pena nombrarlos porque la lista es larga, y no creo que haya una sola persona que no lo sepa.
Hemos escuchado hablar de algo denominado La Nueva Era, un movimiento que anunciaba la llegada inminente de la Era de Acuario, la Era que se inicia, en la cual se llamó la atención por ampliar la visión espiritual de las colectividades; no se trataba precisamente de una nueva religión como algunos tontos creen, -si fueran avispados hubieran investigado-, fue un intento de resquebrajar los duros bloques mentales que se habían establecido durante siglos de dominación religiosa, a través de un enfoque distinto de nuestra espiritualidad, lo cual significa un concepto mucho más amplio y correcto para definir ese componente divino que nos liga a esencias superlativas.
Despertar a una nueva visión de lo espiritual y dejar atrás la camisa de fuerza de las religiones, no es sólo un punto de vista, sino el ejercicio del Libre Albedrío en mayúsculas, porque al concebir una espiritualidad sin jefaturas “divinas” de carne y hueso, nos coloca en contacto directo con las fuerzas divinas reales que siempre han estado con nosotros, dentro y fuera de nosotros. El templo es el corazón, o la mente, o el cerebro, o los chakras, el asunto es que no está fuera de nosotros solamente.
La Era de Acuario es un ciclo de tiempo del sistema galáctico, cada Era dura más o menos 2148 años, es un más o menos, porque el tiempo es una dimensión compleja para precisarlo humanamente. Así lo entiendo y así lo refiero.
Estamos dejando atrás la era de Piscis, un signo de agua, aunque con pinceladas muy fuertes en los elementos de tierra, aire y fuego. Esta Era se inició alrededor de la fecha de nacimiento de Jesús, y marcó un período profundamente dirigido por el poder político unido al religioso, marcó un momento de desarrollo material con la revolución industrial y dio paso al Estado como organización de naciones y delimitación de sus fronteras, aunque como sabemos, también mantuvo en la sombra fuerzas ocultas de poder mundial que han determinado los destinos humanos hasta hoy.
Reorientar la vida y el pensamiento en el sentido de la Era, sería mucho más prospero si nos comprometemos en la tarea, en lugar de adversarla, aprender los nuevos esquemas de desarrollo nos puede permitir aprovechar un cambio a favor, especialmente en un país tan devastado como el nuestro. No tendríamos que derruir nada, porque ya lo han hecho otros, es construir otra cosa, después de un bombardeo aéreo, como ocurrió en la post guerra de la Alemania del siglo pasado.
Alguien comentó en un video recientemente, que la tendencia favorecía a la juventud creativa, al uso de tecnologías de punta, que ya el patriarca estaba en retiro, ¡Gracias a Dios!. El Patriarca no sólo representó la vejez como criterio de poder y sabiduría, sino el paternalismo, la autoridad irrestricta del viejo, que también puede ser un ignorante ferreo, al mantenerse en sus conocimientos desactualizados. También nos liberaremos del acentuado dominio del macho, porque el patriarca lo era simplemente por ser varón.
Se aproximan nuevas visiones del mundo, que nos sorprenderán, o nos recordarán que ya las conocíamos pero no eran tendencia. Veremos a los demás como nuestros espejos, ojalá aprendamos de ello, siempre ha sido así, pero no nos hemos dado cuenta.
¡Bienvenido Acuario, te he esperado desde hace 50 años!

domingo, 20 de diciembre de 2020

EL MITO

El término mito tiene dos interpretaciones:

1- Historia referida fundamentalmente a biografías de seres reconocidos como dioses por los pueblos antiguos y no tan antiguos. Estos textos configuran para esos pueblos una enseñanza, un referente de sabiduría y el reconocimiento de que sus dioses tenían las mismas condiciones emocionales que los humanos, y que desarrollaban poderes superlativos.
2- En la actualidad, cuento falso que se difunde con alguna intención mezquina. Estos últimos no sólo se crean anónimamente, sino que cuentan con su difusión gratuita, a través de quienes los reenvían, pueden llegar a conformar una opinión publica. Algunos lo definen como Leyenda Urbana.
Podemos concluir entonces, que somos dados a creer y difundir historias no comprobadas, las cuales a mi juicio sustentan de alguna manera la psiquis, al darle un contenido fantasioso e incursionar por las situaciones difíciles de sus protagonistas. Lo mismo se puede decir de los falsos mensajes que circulan a diario por los medios digitales, que explotan la ingenuidad, se experimenta el miedo por una amenaza, o se da esperanza a quienes desean un mundo mejor.
La gente seria los adversa, no obstante, la mitología antigua no constituye lo que hubiera sido un entretenimiento, o un método para crear ambientes sociales propicios a intereses mezquinos, en aquellos distantes pueblos del mundo. La mitología griega y otras cercanas, ha proporcionado profundos aportes a la psicología dinámica, al proporcionar relatos que respaldan de manera contundente no sólo procesos psicológicos complejos, sino tipos de comportamientos que Carl Jung denominó arquetipos.
El descubrimiento de tales referentes nos permite comprender nuestro mundo inconciente, el cual nos envía mensajes incansablemente, a través de los sueños. Detectar el significado de los mensajes encriptados en los sueños, no sólo nos explica situaciones emocionales que vivimos, sino que pone a nuestro alcance la profunda marea de contenidos que poseemos, para iluminar no sólo nuestro mundo presente, sino que puede hasta alertarnos ante peligros cercanos que aún no detectamos.

jueves, 17 de diciembre de 2020

EL EGO

Muchas versiones espiritualistas definen al ego como el villano de la existencia, se le acusa de ser una máscara que oculta sus intenciones, que es nada confiable, que engaña a la misma persona cuando le desarrolla el narcisismo, que engaña a todos, que se muestra de una manera ocultando sus reales intenciones.
Pero el asunto es que es verdad, el Yo o Ego es una máscara que se va construyendo en sociedad, cuando el niño se entera de su nombre, y sabe que él es él y no es el otro. Cuando logra diferenciarse de su madre, porque antes se sentía que él y su madre eran uno. Inicia su proceso de individuación, un fenómeno complejo que se establece en las relaciones con los demás, y que integra las fortalezas del propio ser para expresar su desarrollo integral como ser independiente.
Este proceso es eminentemente necesario para relacionarse socialmente, porque el reconocimiento del sí mismo, no sólo ubica a cada quien en su ser, sino que centra todo lo relacionado con las responsabilidades, los valores, las creencias, las obligaciones, los derechos, y todo lo relacionado con las normas sociales, las leyes, y es el ego quien fundamenta los criterios de propiedad, de privacidad, de límites con respecto a los demás.
Por eso el más extremo deseo de liberarse del ego incita a muchos a convertirse en ermitaños, cosa casi inútil porque es en la relación con los demás como podemos vernos como en espejo, y por ello, cuando más podemos progresar si se analiza y puntualiza el asunto con precisión.
El ego o yo es la persona, y persona significa máscara de actuar, y la personalidad es el personaje que desempeña el papel de la obra teatral humana. Todos los criterios en los cuales se fundamenta el buen hacer, como los criterios para establecer buenas relaciones ciudadanas, buen comportamiento social, en el trabajo, escuela y comunidad está fundamenta en la obra teatral de la vida, los ejecuta el ego. Hay quien viola esos acuerdos, y eso también es de la máscara, puesto que en ella se organizan también los comportamientos antisociales. Por tal motivo el ego es el papel que asumimos para diferenciarnos de los demás y con ello determinar muchas responsabilidades que no se pudieran hacer, si cuando se cometen delitos no existiera una identidad única.
Este proceso es tan organizado y perfecto para el mundo donde vivimos, caracterizado por la individualidad, que ni siquiera los gemelos son seres idénticos, sus huellas digitales, un símbolo de identidad único, son diferentes. Hay grandes egos que promueven la igualdad, la perdida de individualidad, con base en la sumisión política, y lo logran, porque el ego es manipulable, basta saber de sus necesidades, de sus flaquezas y con amenazas incluso veladas, logran moldear la voluntad colectiva.
Actualmente el ego está muy cuestionado, puesto que sobre él se recargan todas las responsabilidades del actuar humano, y porque ante las tendencias de fin de los tiempos, muchas propuestas espirituales han planteado vías para identificar la profundidad de nuestra naturaleza divina, lo cual no es compatible con el ego. No obstante, la espiritualidad deseable también pasó por el ego, porque en él también contienen aspectos superiores. Es el ego quien asume nuevas actitudes, es el ego quien reconoce sus fallos, es el ego quien estudia y se descubre a sí mismo, y da lugar a nuevos estados de conciencia para penetrar en nuevos mundos, pero, mientras vivamos en tercera dimensión, el ego seguirá siendo el actor de las acciones humanas.
Una de las señales de esta conclusión, lo sugiere el encuentro en un joven rico que cumplía con todos los mandamientos, y le pregunta a Jesus cómo encontrar la vida eterna, y Jesus le responde regala tus propiedades y sígueme. ¿Qué significa esto? Lo que Jesus le pidió fue elimina tu ego y sígueme. El ego gesta la identidad personal, y ser rico por su propio esfuerzo es un derecho alcanzado, pero convertirse en pobre para ser eterno ya, no estaba en sus planes y digo ya, porque de todas maneras el destino final del alma es la eternidad, nunca la ha perdido.
¿Por qué poseer riquezas aleja de la vida eterna? Simplemente porque es un valor que sólo aplica a este mundo. Si el joven quería la vida eterna debía despedirse de sus posiciones, no es que tener riquezas sea malo, es que los valores terrenales no encajan en ese otro mundo espiritual, no podía irse al mundo eterno con ellas. Nadie se lleva sus riquezas materiales al otro mundo. El joven rico creyó que tendría que vivir pobre para poder tener eternidad, si Jesus le hubiera dicho "no te preocupes que eres eterno", se va contento, pero Jesus le refirió una condición que todos sabemos, el otro mundo no acepta cosas materiales, así de simple.

jueves, 10 de diciembre de 2020

LA ESPIRITUALIDAD Y LA RELIGION

La espiritualidad es una condición humana, un nivel no material desde donde percibimos ideas sobre esencias que están más allá de lo físico, vamos a decir metafísico en el sentido más amplio. De allí que muchos dudan de que pueda existir un ateo sólido, ya que si bien este mundo no tiene acceso a comprobaciones, también se presentan eventos que alguna duda dejan.

El asunto se complicó cuando ese humano primigenio ejerció esa condición espiritual en grupo y además, se vieron en condiciones muy comprometidas ante las grandes catástrofes, el hambre y otras necesidades. Se sintieron en condiciones precarias y concluyeron que estaban a merced de fuerzas todopoderosas causantes de tales males.
En aquellos lejanos tiempos la primera idea que se les ocurrió, tal vez por lógica, fue que tenían que calmar tal furia, y para ello, que también fue lógico debido a la mortandad que causaban tales eventos, idearon ofrecer sacrificios de seres vivos, en los cuales también se incluían a humanos. Entregando voluntaria y anticipadamente un sacrificio de esta naturaleza, seguro que esos dioses se mantendrían contentos. Me refiero a dioses en plural, porque la idea de un dios en singular surgió muy adentradas las culturas, entre 3500 y 4000 años a. C.
En este proceso no incluyo la posibilidad de la presencia o influencia extraterrestre, porque con ella o sin ella, igual sirvió para que la humanidad se condujera por la vía espiritual, tal y como la hemos conocido.
La religión es otro proceso, si al inicio los grupos humanos tenían un problema que los afectaba a todos, no dudo de que los personajes más activos de esos grupos se encargaran de establecer pautas y poner orden en los procesos, no sólo desde el punto de vista práctico sino conceptual.
Por otro lado, la religión es la manera como los humanos organizaron y materializaron los fundamentos y prácticas para canalizar la conexión con las entidades invisibles que causaban sus males. Y se pueden encontrar enfoques muy naturalistas, fundamentados en la conciencia de ser parte de la naturaleza, como los enfoques de las culturas prehispánicas, como otros enfoques, en los cuales sitúan en eventos humanos específicos el origen del mal, como las culturas judeocristianas.
El término religión deviene de religare, que significa unir, y en este caso volver a unir, si se refiere a religiones que sustentan la idea de la caída de la humanidad por el pecado.
Estaríamos de acuerdo entonces en que las religiones, son una manera de formalizar el ejercicio de la espiritualidad en colectivo y en este mundo material, y por ello cada una escoge su creencia, sus prohibiciones, sus argumentos y lineamientos, establecen las normas y requisitos a sus feligreses. Todas poseen un libro sagrado, figuras sacerdotales y jerarquías, deidades complementarias, imágenes explícitas o mentales, rituales, que son el acoplo como instituciones. Este sistema organizativo también forma parte del ejercicio político y social que en el caso de la iglesia católica, ejerció por siglos en Europa y América, lo cual expandió el alcance que tienen sobre la vida de la humanidad.
Sin embargo, el siempre presente fenómeno espiritual y su orden humano ha generado muchas iglesias, salones rituales, trabajo público y de casa en casa, no obstante, en la actualidad hay una disidencia notable, aunque los disidentes siempre existieron al punto de dividir a la iglesia católica, con el fenómeno del protestantismo.
Los tiempos que corren han ofrecido nuevas perspectivas espirituales, esencialmente inspiradas en un ejercicio de manera independiente, con o sin influencia de creencias orientales, libre, con o sin rituales, pero que siguen inscritos en la condición natural del ser humano y su vínculo con dimensiones trascendentales. Se plantean como centro el propio ser, que algunos lo refieren como el corazón, pero que está en la base de un criterio absolutamente inalcanzable, un templo que nadie puede incendiar, un lugar que llaman de luz, en un estado de subjetividad que no admite fraudes, porque se despliega en el mundo interno de cada persona.
La religiosidad es humana y cambia, incluso las religiones se modifican en formas y prioridades, recuerdo cuando a mediados de los 60, cambiaron la misa en latín a español, y eliminaron el sagrado velo para entrar a las iglesias, yo me sentía desnuda, incómoda y estafada, porque en mi infancia en el colegio nos llevaban a misa a la capilla interna y yo que no tenía velo, -porque nunca se lo notifiqué a mis padres-, cada semana recibía un castigo por parte de las monjas del colegio, cuando me colocaban un gigante cucurucho de periódico, el cual elaboraban al momento, con un notable alarde de enojo y reproche. A mi me importaba un bledo el cucurucho, a mi me encantaba ir a la capilla porque tenía un ambiente cálido, olía a velas derretidas y porque allí estaba Jesús.
Muchos creen que las instituciones religiosas necesitan una reflexión profunda, cada quien sabrá en qué aspecto.

miércoles, 9 de diciembre de 2020

DIOS NOS AGARRE CONFESADOS

 Cuántas veces hemos oído esta expresión, incluso en boca de gente que no cree en Dios, se ha asumido como un decir social, y perfecto para referirse a cualquier estado de descomposición social, que haya sobrepasado lo que pudiera considerarse normal o manejable.

No obstante, la naturaleza de esta exclamación reside en la creencia de que Dios es un Juez, y un juez despiadado, y realmente esa es la idea, porque se dice también que habrá un gran Juicio Final, que conducirá a todas las almas según su récord acumulado, unas hacia el cielo y otras al infierno. 

No en balde la idea de Dios es tan temible. Toda esta concepción revela mucho el carácter reprobatorio de los humanos y se aprecia como una especie de velo que nos cubre a todos y que nos llevará inevitablemente a una desembocadura donde nos espera quien nos pondrá en el lugar que merecemos.

Independientemente de concepciones religiosas, hay personas que creen en una justicia transpersonal, una especie de fuerza natural que llega a alcanzar los destinos de cada persona, sin poder evitarlo, son los que se inclinan a creer que siempre tendremos que pagar nuestras culpas con los castigos o vivencias correspondientes.

Por eso la expresión es tan popular, no obstante, ofrece una opción: La Confesión, eso significa estar al día con nuestras deudas, con nuestros fallos y corregirlos. Se llame Dios o se llame karma (Ley de Causa-Efecto), los actos maléficos siempre conducirán a momentos de evaluación, la diferencia es que el peor y más duro Juez, no será exactamente Dios, sino nosotros mismos. 

Las almas que somos, que habitamos dentro de nuestros cuerpos, tenemos la capacidad absoluta para juzgar nuestras acciones como Ego o como Yo, una vez que hemos dejado este cuerpo biológico. Dios está más elevado, en tareas más relevantes. Ya dio la orden de cómo funciona el sistema de la vida, me lo imagino presente en todos los lugares captando nuestro proceder y creando nuevos procesos de ascensión.